Sentencia 7327 de febrero 28 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

DOCUMENTOS DECLARATIVOS EMANADOS DE TERCEROS

INCORPORACIÓN AL PROCESO

EXTRACTOS: «El Decreto 2651 de 1991, expedido con el propósito de descongestionar los despachos judiciales, contiene cuatro preceptos (art. 21 a 25) en materia probatoria que desarrollan esa finalidad. El artículo 21 permite que las partes en litigio, de común acuerdo, realicen actos probatorios antes reservados a la actividad del juez y el 25 dispone la agilización de la práctica de las pruebas obviando determinados formas procesales que el juez debía tener en cuenta para apreciar los medios de convicción. El Decreto 2651 mantuvo, sin embargo, la diferencia marcada por el CPC entre los documentos originales y las copias pues sólo les reconoce valor probatorio a estas últimas bajo precisas circunstancias. Porque el estatuto de descongestión de los despachos judiciales no varió la regulación conforme a la cual si un documento declarativo de tercero es incorporado al proceso en copia simple, quien lo aporte con el fin de hacerlo valer como prueba, deba obtener su autenticación.

En el régimen del CPC las partes tienen la carga de presentar los documentos en originales o en copias debidamente autenticadas o cotejadas con sus originales (art. 253). Los documentos que se encuentren en poder de terceros se aportan al juicio mediante el procedimiento de la exhibición, que también puede utilizarse para incorporar los que se encuentren en poder de la otra parte, de ahí que, según el artículo 284 del CPC, quien pida la exhibición deba afirmar que el documento se encuentra en poder de la persona llamada a exhibirlo, su clase y la relación que tenga con los hechos. La renuencia a la exhibición por la parte a quien se ordenó trae como consecuencia la presunción de ser ciertos esos hechos o la deducción de un indicio en contra del opositor, según sea el caso (art. 285 ibídem).

El numeral 6º del artículo 21 del Decreto 2651 dispone que si se trata de documentos que se encuentren en poder de un tercero o “que sean provenientes de éste”, se presentarán autenticados y acompañados de un escrito, autenticado en la forma como se dispone para la demanda, en el cual conste expresamente la aquiescencia del tercero para su aportación. El juez ordenará agregar los documentos al expediente y prescindirá de la exhibición en la forma como las partes lo soliciten.

La regla probatoria del numeral 2º del artículo 22 del decreto dispone que los documentos declarativos emanados de terceros se estimarán por el juez sin necesidad de ratificar su contenido, salvo que la parte contra la que se aducen solicite su ratificación de manera expresa.

Entre los artículos 21 y el 22 del Decreto 2651 no existe contradicción alguna en relación con los documentos declarativos emanados de terceros. En efecto, la primera de dichas normas, que contempla la hipótesis en la cual el documento esté en poder del tercero, exige la exhibición, pero la agiliza en la forma ya explicada. Y la segunda regula la hipótesis en que el documento proveniente de un tercero se encuentre en poder de una de las partes, que lo aporta al proceso y se valora como prueba sin necesidad del trámite del reconocimiento si la parte contra la cual se opone no lo solicita expresamente. Estas reglas probatorias no están concebidas para el documento declarativo de tercero aportado en copia simple, pues esta situación equivale a no contar con el documento original, y en ese caso es necesaria la exhibición que exigen tanto el régimen probatorio del CPC como el del propio Decreto de descongestión de despachos judiciales en el artículo 21-6. Por ello este precepto textualmente dice, respecto de los documentos objeto de exhibición que las partes de común acuerdo pueden presentar antes de la sentencia que “Si se trata de documentos que estén en poder de un tercero o provenientes de éste, éstos deberán presentarse autenticados y acompañados de un escrito, autenticado en la forma como se dispone para la demanda, en el cual conste expresamente la aquiescencia del tercero para su aportación”».

(Sentencia de casación, febrero 28 de 1995. Radicación 7327. Magistrado Ponente: Dr. Hugo Suescún Pujols).

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