Sentencia 7384 de marzo 8 de 1996 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

IMPUESTOS DE LA SOCIEDAD

RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS SOCIOS

EXTRACTOS: «Como la inconformidad de la apelación está referida a la vinculación como deudor solidario de los socios de la sociedad, en relación con los valores insolutos del impuesto sobre las ventas y de las retenciones en la fuente, la Sala se referirá en primer término a lo relacionado con el impuesto sobre las ventas.

La legislación tributaria califica como contribuyentes o sujetos pasivos jurídicos, a aquellas personas a quienes el sujeto activo, el Estado, puede exigirles la satisfacción de la obligación tributaria. En el impuesto sobre las ventas dicho sujeto pasivo de la relación jurídica recibe la denominación de “responsable”, independientemente de la distinción entre el sujeto pasivo jurídico y el sujeto pasivo económico, o persona en quien finalmente pueda recaer el impuesto.

Anota la Sala, que si bien el impuesto sobre las ventas es un tributo de carácter indirecto en el que no coinciden en términos económicos el contribuyente y el responsable, pues en últimas quien soporta la carga fiscal es el comprador del bien o servicio gravado, ya que a éste se traslada, la ley, para facilitar el recaudo del impuesto determinó a los responsables directos de su pago, mediante el establecimiento de la relación jurídico tributaria con los denominados sujetos pasivos jurídicos o contribuyentes de “jure” y desligada del sujeto incidido con el gravamen. De manera que el “responsable” es la persona que responde directamente ante el Estado no sólo por la obligación sustancial de pago, sino también por otras obligaciones ins-trumentales y formales.

Deberes formales, cuya satisfacción corresponde conforme a la previsión del artículo 571 del estatuto tributario “a los contribuyentes o responsables directos” del pago del tributo, directamente o por medio de sus representantes, en la forma prevista en el artículo 572 ibídem.

Desde el punto de vista jurídico, la ley prevé entonces, la existencia de responsables directos del pago, bien sea porque ella los ha señalado así en forma expresa, al trabar la relación jurídica tributaria entre el vendedor y el fisco, o porque respecto de ellos se realiza el hecho que según la ley genera la obligación tributaria.

Para enfrentar el problema de la evasión y asegurar el recaudo de lo debido, el artículo 794 del estatuto tributario hizo solidarios con el pago de los impuestos a los socios, copartícipes, cooperados, accionistas y comuneros por las obligaciones fiscales de las sociedades, distintas de las anónimas inscritas en bolsas de valores y otras entidades que allí se señalan, a partir del año de 1987, en los siguientes términos:

“ART. 794.—Responsabilidad solidaria de los socios por los impuestos de la sociedad. Los socios, copartícipes, asociados, cooperados, accionistas y comuneros, responden solidariamente por los impuestos de la sociedad correspondientes a los años gravables 1987 y siguientes, a prorrata de sus aportes o acciones en la misma y del tiempo durante el cual los hubieren poseído en el respectivo período gravable.

Lo dispuesto en este artículo no será aplicable a los accionistas de sociedades anónimas inscritas en la bolsa de valores, a los miembros de los fondos de empleados, a los miembros de los fondos de pensiones de jubilación e invalidez y a los suscriptores de los fondos de inversión y de los fondos mutuos de inversión.

Determina así la ley una responsabilidad solidaria de toda clase de asociados, de personas jurídicas por “los impuestos de la sociedad”, correspondientes a los años gravables de 1987 y siguientes, “repartida” a prorrata de sus aportes o acciones en la misma y del tiempo durante el cual los hubiesen poseído en el respectivo año gravable.

La expresión “impuestos de la sociedad”, está referida a los impuestos establecidos por la ley para estas personas, y dada la conexión existente entre el término impuesto y obligación tributaria, son aquéllos en los cuales dentro de la estructura de dicha obligación (sic), estas personas jurídicas asumen la sujeción pasiva de derecho, o contribuyentes de jure del impues-tos (sic).

El hecho de que la expedición de la norma se haya tramitado (conforme sus antecedentes Ley 75 de 1986, artículo 26), dentro del capítulo de “doble tributación”, en principio podría dar a entender que la responsabilidad se circunscribe al impuesto sobre la renta, como lo sostiene la apelación, no obstante, resulta difícil arribar a tal conclusión, habida cuenta de lo expuesto en párrafos anteriores, y en atención a que por virtud de la ley la satisfacción de la obligación la exige el fisco a quien es “sujeto pasivo, contribuyente o responsable directo del pago del impuesto”, status que se predica no sólo de los contribuyentes del impuesto sobre la renta.

Entonces, la locución “impuestos de la sociedad”, en relación con la sujeción pasiva y a juicio de la Sala, corresponde al significado natural y obvio que dentro de la ciencia tributaria se ha otorgado a las exacciones obligatorias a cargo de los contribuyentes y en favor del Estado, sin contraprestación directa alguna. En dicha expresión, no se entienden incluidos los intereses y sanciones.

De manera que la noción la entiende la Sección referida a los impuestos de carácter nacional, establecidos por la ley y en los cuales la sociedad sea sujeto de la obligación tributaria, por haberle atribuido la ley la obligación de hacer efectiva la prestación, sin que resulte relevante para el efecto, el hecho de que su importe se traslade a otras personas.

Así mismo y en lo que atañe a la vinculación de los socios de la actora, por retenciones en la fuente, se observa que el análisis que se acaba de efectuar en torno a las obligaciones de carácter fiscal emanadas de la ley y el artículo 794 del estatuto tributario, también resulta aplicable respecto a las obligaciones tributarias referentes a la retención en la fuente, en atención a que si bien es cierto la jurisprudencia de la Sala ha sido reiterativa en el sentido de que técnicamente la retención en la fuente no es un impuesto, también lo es, que ésta es una obligación tributaria y que su recaudo se efectúa a título de impuesto, excepcionalmente equivalente a pago definitivo (asalariados, no decla-rantes y otros); que entendido de manera amplia y sin distinción alguna, considera la Sala que es de elemental justicia que las deudas de carácter tributario originadas en dineros retenidos en la fuente y no consignados por la sociedad puedan ser recuperados por parte del Estado mediante la ejecución en forma solidaria con los socios.

Así mismo, la posición de la parte, que pretende eludir su responsabilidad con el argumento de que no recibió lucro alguno, no resulta admisible para la Sala, en atención a que desde luego no era posible obtener beneficio alguno, como quiera que los dineros ahora cobrados coactivamente no le pertenecían, ni de ellos podía la sociedad hacer uso diferente al de depositarlos a favor del tesoro público como destinatario de los mismos.

El hecho de la conducta negligente y contraria a sus obligaciones por parte de los administradores o representantes legales de la actora, no es razón válida para que ahora pretendan sustraerse la sociedad y sus socios del cumplimiento de la obligación de reintegrar al fisco dinero que no pertenecía al peculio de la sociedad, en actitud que para la Sala merece cen-sura».

(Sentencia de marzo 8 de 1996. Expediente 7384. Consejero Ponente: Dr. Julio E. Correa Restrepo).

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