Sentencia 7404 de noviembre 12 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA

PERJUICIOS MORALES

NO SE CONCEDEN AL PADRE QUE ABANDONA AL HIJO

EXTRACTOS: «La Sala patrocina la condena que por perjuicios morales hizo el a-quo en favor de Carmen Emilia Cárdenas de Cárdenas (madre) por un mil gramos (1.000) de oro fino. También la que favoreció a Ilsie Cárdenas Cárdenas (hermana), por quinientos (500) gramos de oro fino.

También encuentra acorde con la lógica de lo razonable la negativa del a-quo al reconocimiento de perjuicios morales en favor del padre de la víctima, señor Luis Felipe Cárdenas González. En puridad de verdad no hay una buena razón para considerar que éste se vio afectado moralmente por el desaparecimiento de su hijo, a quien abandonó desde muy pequeño. Es la deponente señora Inés Sánchez Cruz quien, al declarar, pone las cosas en su sitio:

“... él se crió fue muy aburrido por la falta del papá, porque él no veía al papá nunca y decía yo no sé nada de ese señor, que no ayudó a criarnos, pero él se veía triste por eso y esa fue una de las causas para que él se fuera a pagar el servicio...”

El occiso fue un niño que se levantó sin la ternura de su padre. Por ello no sabía nada de él. Esta realidad lleva a recordar el mensaje de F. Dostoievski cuando afirma:

“Sabed que no existe nada más elevado, más fuerte, más sano y más útil para el porvenir, en la vida, que cualquier buen recuerdo, y tanto más si éste pertenece a la infancia y a la casa paterna. Un bello recuerdo conservado de la infancia representa, posiblemente, la mejor educación; recogiendo en la vida muchos de tales recuerdos, el hombre está seguro en el curso de toda su existencia”.

El padre que ahora demanda el pago de perjuicios morales y materiales registra un gran pasivo en lo que respecta al amor hacia su hijo. Si lo abandonó en vida, es muy difícil aceptar que le haya dejado un gran vacío con su muerte. Los padres que no proporcionan a sus hijos el pan del amor, no pueden demandar de la administración que les indemnice, mortis causa, con el pan para el cuerpo».

(Sentencia de noviembre 12 de 1992. Expediente 7404. Consejero Ponente: Dr. Carlos Betancur Jaramillo).