Sentencia 7551 de diciembre 4 de 1995 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN PRIMERA

DESPIDO DE TRABAJADORES OFICIALES

JUSTAS CAUSAS

EXTRACTOS: «Advierte la Sala que evidentemente los trabajadores oficiales están regidos, en lo atinente a las relaciones individuales, por disposiciones laborales distintas a las previstas para los particulares, a los cuales se aplica el Código Sustantivo del Trabajo (ver, CST arts. 4º y 492).

Significa lo antes expuesto que el numeral 6º del artículo 7º, del literal a, del Decreto 2351 de 1965, referente a una de las justas causas que tiene el empleador para dar por terminada una relación individual de trabajo, no es aplicable a los trabajadores oficiales, como equivocadamente lo entendió el Tribunal, pues este decreto, convertido en legislación permanente por la Ley 48 de 1968, fue dictado para introducir reformas únicamente al Código Sustantivo del Trabajo en su parte individual y colectiva.

Y si bien el precepto aludido es similar al numeral 8º del artículo 48 del Decreto 2127 de 1945, que establece como justa causa de terminación del contrato de trabajo por parte del empleador la violación grave de una de las obligaciones y prohibiciones señaladas en los artículos 28 y 29, o cualquier otra falta calificada como tal en las convenciones colectivas, en los contratos individuales o en los reglamentos internos de trabajo, esta última disposición a diferencia de la prevista en el Código Sustantivo del Trabajo marca una distinción fundamental al asimilar el despido a una sanción y al exigir que, previa su determinación se sigan los trámites previstos para imponer las sanciones.

La disparidad de los textos legales citados se observa más claramente al confrontar su contenido, en la siguiente transcripción que de ellos se hace.

Artículo 7º del Decreto 2351 de 1965.—Son justas causas para dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo:

a) Por parte del patrono (...).

6. Cualquier violación grave de las obligaciones o prohibiciones especiales que incumben al trabajador de acuerdo con los artículos 58 y 60 del Código Sustantivo del Trabajo, o cualquier falta grave calificada como tal en pactos o convenciones colectivas, fallos arbitrales, contratos individuales o reglamentos”.

Artículo 48 del Decreto 2127 de 1945. Son justas causas para dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo, sin previo aviso:

Por parte del patrono: ...

8. Cualquier violación grave de las obligaciones y prohibiciones consignadas en los artículos 28 y 29, o cualquier falta grave calificada como tal en las convenciones colectivas, en los contratos individuales o en los reglamentos internos aprobados por las autoridades del ramo, siempre que el hecho esté debidamente comprobado y que en la aplicación de la sanción se sigan las correspondientes normas de la ley, la convención o el reglamento interno” (la parte de los textos subrayados y resaltados son de la Corte).

Aparece entonces evidente que la segunda disposición transcrita, aplicable a los trabajadores oficiales, contempla una garantía excepcional dentro de las justas causas que tiene el empleador para dar por terminada la relación laboral, consistente en la obligatoriedad de seguir el trámite para la imposición de sanciones.

El procedimiento sancionatorio aludido bien puede corresponder, de acuerdo con lo dispuesto por los artículos 31 (num. 10) y 32 del decreto 2127, al trámite disciplinario previsto en el reglamento interno de trabajo de la entidad o, dado el caso, al ordenado en la convención colectiva de trabajo, o también al dispuesto específicamente para el despido en tales estatutos particulares del organismo oficial, siendo lo importante, en todo evento, que se encuentren protegidos los derechos del trabajador de ser oído y de tener la oportunidad de presentar descargos, prerrogativas contempladas en el artículo 35 del decreto antes mencionado.

Es preciso destacar que si bien se pueden señalar en el reglamento interno de trabajo o en la convención colectiva otras faltas graves como justas causas de terminación del contrato de trabajo, o aun copiar las previstas para los trabajadores particulares en el numeral 6º del artículo 7º del Decreto 2351 de 1965, no es factible prescindir de la garantía de defensa dispuesta en el numeral 8º del artículo 48 del Decreto 2127 de 1945 dada su condición de norma de orden público y su carácter mínimo inviolable de protección al trabajador.

Sin embargo, encuentra la Sala que el Tribunal dio por establecidos, en el juicio, los hechos invocados en la carta de despido, transcrita en la decisión atacada, referentes a que “el demandante el día 15 de agosto de 1986, se negó a cumplir sus funciones de cajero al no acceder a pagar los cheques de la nómina a algunos funcionarios de la Procuraduría General de la Nación, en forma injustificada, no obstante los requerimientos hechos por sus superiores dentro de la institución”; conducta que se advierte encuadra dentro del concepto de grave indisciplina que contemplan el numeral 2º del artículo 48 del Decreto 2127 de 1945 y el Decreto 2351 de 1965, art. 1º, literal a ord. 2º, recogido en la convención de la entidad accionada como justa causa de terminación del contrato de trabajo por parte del empleador, el cual no exige trámite previo a la decisión del despido cuando esta determinación se apoya en su violación».

(Sentencia de casación, diciembre 4 de 1995. Radicación 7551. Magistrado Ponente: Dr. Francisco Escobar Henríquez).

_______________________________