Sentencia 76001233100020020383301 de septiembre 1º de 2005 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 76001-23-31-0002002-03833-01

Consejero Ponente:

Dr. Camilo Arciniegas Andrade

Actor: Jhon Jairo Gómez Aguirre

Acción popular

Bogotá, D.C., septiembre primero de dos mil cinco.

Se decide el recurso de apelación interpuesto por el actor contra la sentencia de 16 de abril de 2004, mediante la cual el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca negó las pretensiones de la demanda.

I. Antecedentes

1. La demanda.

Jhon Jairo Gómez Aguirre instauró acción popular contra Tuluaseo S.A. ESP con miras a la protección del derecho colectivo al goce de un ambiente sano.

1.1. Hechos.

• Tuluaseo S.A. ESP es la actual prestadora del servicio de aseo en Tuluá, municipio que posee una zona céntrica con permanente flujo de transeúntes y de ciudadanos que llegan de otros municipios que, como es lógico, producen residuos sólidos durante su desplazamiento.

• El centro administrativo y comercial de Tuluá está comprendido entre las calles 24 a 31, carreras 21 y 27, vías que durante el día presentan aspecto de suciedad y deterioro del medio ambiente ocasionado por las basuras que arrojan los transeúntes, en parte por falta de cestas para basura.

• Los parques y polideportivos del municipio no cuentan con recipientes o cestas para las basuras que producen los visitantes temporales, deteriorando el medio ambiente, salvo los parques denominados Boyacá y Bolívar y la calle 27 o calle Sarmiento, parques que pese a contar con algunas cestas para basuras, están pintadas con publicidad de establecimientos comerciales privados, lo que significa que fueron colocadas por estos, contaminando el medio ambiente.

• Las pocas canastas que existen no reciben mantenimiento de los particulares ni de Tuluaseo S.A. porque, como es lógico, son de carácter privado y están pintadas con publicidad de los negocios de sus propietarios agravando aún más los problemas ambientales.

• El Decreto 605 de 1996 establece que es deber de las empresas prestadoras del servicio de aseo instalar canastas para almacenamiento de basuras producidas por los transeúntes, en número y capacidad que esté de acuerdo con la intensidad del tránsito peatonal y vehicular.

• La degradación del medio ambiente y del paisaje del centro de la ciudad y sus parques o polideportivos como consecuencia de las basuras ocasiona mala imagen y un perjuicio para sus habitantes y visitantes.

1.2. Pretensiones.

— Que se ordene a Tuluaseo S.A. instalar las cestas necesarias de conformidad con lo establecido en el artículo 58 del Decreto 605 de 1996.

— Que se fije el incentivo a favor del actor, establecido en el artículo 39 de la Ley 472 de 1998.

2. Actuación.

La apoderada de la defensoría del pueblo solicitó vincular al municipio de Tuluá y a las empresas Carlos Ochoa & Asociados Limitada y Cóndor Señalización y Publicidad, y así se ordenó en auto de 10 de febrero de 2003.

2.1. Contestación.

2.1.1. La apoderada de Tuluaseo S.A. ESP sostiene que la empresa dentro de su esquema de barrido, realiza operativos de limpieza en los parques y polideportivos dos veces por semana. Por solicitud de las juntas de acción comunal, en estos operativos participa la comunidad y la trabajadora social de la empresa quien se encarga de educar y socializar a los ciudadanos sobre el manejo adecuado de los residuos.

Si la empresa no ha provisto de cestas de basura los parques y vías públicas, se debe a que el municipio, firmó el 17 de marzo de 1999, un convenio con las empresas Carlos Ochoa & Asociados Limitada, por el término de diez (10) años y Cóndor Señalización y Publicidad por cinco (5) años, para dotar a la ciudad de canastillas para basuras en parques y sitios públicos.

El artículo 58 del Decreto 605 de 1996 citado por el actor fue derogado por el artículo 57 del Decreto 1713 de 2002, según el cual las empresas prestadoras del servicio de aseo deberán colocar canastillas o cestas para el almacenamiento de residuos producidos por los transeúntes, en número y capacidad de acorde con la intensidad del tránsito peatonal y vehicular, previa aprobación del municipio. En este caso, el municipio contrato con las citadas empresas para cumplieran con este objetivo.

Además, es deber de la comunidad colaborar para que el servicio de aseo se preste de la mejor forma posible y con excelente calidad, pues no existe razón para que, ante la carencia de canastillas, los habitantes boten basuras en las calles y parques.

2.1.2. La apoderada del municipio señaló que mediante Acuerdo 34 de 18 de octubre de 1996 se creó la empresa Urbaseo S.A. ESP, hoy Tuluaseo S.A. ESP, a quien se adjudicó el contrato de concesión para la prestación del servicio de aseo a partir del 16 de enero de 1997, contrato que consiste en la recolección domiciliaria de basuras, barrido y limpieza de vías y demás áreas públicas, transporte y descargue de los residuos recolectados.

El 17 de marzo de 1999 el municipio celebró un convenio con Carlos Ochoa y Asociados Ltda. por diez (10) años para la instalación de elementos de mobiliario urbano como cabinas telefónicas, postes de señalización vial tipo bandera (dobles y sencillos), postes de señalización vial y nomenclatura urbana, pasavías, megadores, relojes urbanos, avisos, vallas, señales de tránsito, paraderos de buses, recolectores de basura y cualquier otro elemento que contribuya al mejoramiento de la imagen física de la ciudad.

El municipio se ha preocupado porque sus habitantes gocen de un ambiente sano, tengan calles limpias y parques para su recreación, pero la ciudadanía no tiene una cultura de limpieza y orden, y mal puede exigírsele que no arroje basuras a la calle y no pegue afiches y propagandas en árboles y paredes.

3. La audiencia de pacto de cumplimiento.

Tuvo lugar el 28 de julio de 2003 y se declaró fallida pues las partes no llegaron a ningún acuerdo.

4. Alegatos de conclusión.

4.1. El actor reiteró las pretensiones de la demanda y agregó que pese a que el municipio celebró convenios con entidades privadas no está exonerado de cumplir su obligación de instalar las cestas de basura en lugares con bastante afluencia de transeúntes y visitantes.

Observa que las empresas privadas que celebraron contrato con el municipio tampoco cumplen con la obligación de colocar canastillas de basura en los lugares públicos, situación que perjudica el medio ambiente y, por tanto, debe accederse a las pretensiones de la demanda.

4.2. La apoderada del municipio reiteró los argumentos de la contestación de la demanda e insistió en la existencia de convenios celebrados por el ente territorial con empresas privadas para el mantenimiento del aseo en las calles y parques y en la recolección de las basuras.

Agregó que ante la alcaldía no se ha presentado queja alguna por basuras en las calles o la inexistencia de recipientes donde depositarlas; por el contrario, existen cestas en las calles principales y parques y, por tanto, no hay razón para que el actor alegue falta de estos elementos por el solo hecho de carecer del logotipo Tuluena de aseo o Tuluaseo.

4.3. La apoderada de Tuluaseo S.A. ESP sostiene que la empresa es la actual prestadora del servicio público domiciliario de aseo como consta en el contrato de concesión suscrito con el municipio el 16 de enero de 1997 y que la frecuencia de recolección en la zona céntrica del municipio es de lunes a sábado (6 días a la semana) de 6:00 p.m. a 2:00 p.m. y la de barrido de lunes a domingo (todos los días), de lunes a sábado con 9 operarios y domingos con 7 operarios. Además, dentro del esquema de barrido realiza operativos de limpieza en parques y polideportivos dos (2) veces por semana, con participación de la ciudadanía y la presencia de la trabajadora social de la empresa.

Señala que Tuluaseo S.A. no ha provisto de cestas los parques y vías públicas para la basura porque en el año 2000 el municipio celebró convenio con Cóndor Señalización Publicidad y Carlos Ochoa & Asociados Ltda. para la instalación del mobiliario en el municipio, entendiéndose incluidas las canastas para los residuos sólidos.

II. La sentencia apelada

El tribunal negó las pretensiones de la demanda argumentando que el actor pretende la preservación del derecho colectivo al goce a un ambiente sano que se vulnera en los sitios de mayor afluencia de público donde no se han instalado cestas de basura, incumpliéndose el mandato contenido en el artículo 58 del Decreto 605 de 1996.

Señala que el Decreto 605, reglamentario de la Ley 142 de 1994, en su artículo 9º establece que los componentes del servicio público domiciliario de aseo consisten en la recolección, transporte, barrido y limpieza de vías y áreas públicas, transferencia, tratamiento, aprovechamiento y disposición final de basuras y en el 54 ibídem señala que las labores de barrido y limpieza de las áreas públicas son responsabilidad de las entidades prestadoras del servicio de aseo y deberán realizarse con una frecuencia que permita que estas siempre estén limpias y aseadas.

El artículo 58 ibídem ordena que las entidades prestadoras de los servicios de aseo deberán colocar canastillas o cestas para almacenamiento exclusivo de basuras producidas por los transeúntes, en número y capacidad que estén de acuerdo con la intensidad del tránsito peatonal y vehicular, previa aprobación del municipio.

En el mismo decreto se establecen las conductas prohibidas para la ciudadanía relacionadas con el aseo de la localidad y se detallan las conductas sancionables (arts. 104 y 109).

En la diligencia de inspección judicial se constató que en los polideportivos más frecuentados no existen cestas recolectoras de basura y que en el centro existen pocas cestas y todas con publicidad particular, circunstancia corroborada con el dictamen pericial y que permite establecer que no se han instalado cestas de basura en los sitios de mayor afluencia de transeúntes, lo que contribuye a la presencia de basuras, situación que refleja incumplimiento del deber contenido en el artículo 58 del Decreto 605 de 1996.

De lo anterior no puede colegirse que exista vulneración del derecho colectivo invocado, porque en la demanda no se indica en qué consiste la violación o amenaza y tampoco se probó la omisión alegada.

III. La impugnación

El actor apeló la sentencia argumentando que presentó la acción popular por violación al goce de un ambiente sano por la omisión de la empresa Tuluaseo S.A. ESP.

En autos está plenamente probado que la empresa prestadora del servicio de recolección de basuras está obligada a recoger las basuras y a colocar las cestas en los sitios vulnerables de la ciudad, y no existiendo otra entidad responsable en el municipio de prestar este servicio no hay razón alguna para negar las pretensiones de la demanda.

La ubicación de cestas para las basuras es responsabilidad de todas las empresas prestadoras del servicio público de recolección de basuras, según se dejó consignado en el Decreto 605 de 1996, modificado por el Decreto 713 de 2002.

En Tuluá los usuarios, visitantes y transeúntes arrojan basuras a las calles y parques porque no tienen otra alternativa, pues no existen sitios exclusivos donde estén colocadas las canastillas para que los ciudadanos depositen sus basuras, actuar que va deteriorando el medio ambiente y que persiste si la empresa prestadora del servicio de aseo no es sancionada y se le ordena colocar cestas.

IV. Consideraciones de la Sala

El artículo 2º de la Ley 472 de 1998, en desarrollo del artículo 88 de la Constitución Política, establece que las acciones populares son los medios procesales para la protección de los derechos e intereses colectivos, y se ejercen para evitar el daño contingente, hacer cesar el peligro, la amenaza, la vulneración o agravio sobre los derechos e intereses colectivos, o restituir las cosas a su estado anterior cuando fuere posible.

Mediante la presente acción popular se pide la protección del derecho colectivo al goce de un ambiente sano, vulnerado por el municipio y por Tuluaseo S.A. ESP al no colocar las canastillas para recolección de residuos sólidos en las vías públicas y parques, circunstancia que obliga a los habitantes y visitantes a botarlos en las calles y sitios públicos contaminando el medio ambiente.

Del acervo probatorio allegado se tiene:

• El 16 de enero de 1997 el municipio de Tuluá celebró contrato de concesión para la prestación del servicio de aseo con la empresa Urbaseo S.A. ESP (hoy Tuluaseo S.A. ESP), para la recolección domiciliaria de basuras, barrido y limpieza de vías y áreas públicas, transporte y descargue de residuos recolectados y su disposición final.

• El 17 de marzo de 1999, el municipio celebró convenio con Carlos Ochoa & Asociados Ltda. para la instalación de elementos de mobiliario urbano en Tuluá, como cabinas telefónicas, paraderos, postes de señalización vial, nomenclatura urbana, colectores de basuras, entre otros, por el término de diez (10) años.

• El 7 de noviembre de 2000, el ente territorial celebró convenio con Cóndor Señalización y Publicidad cuyo objeto es la conservación de elementos de mobiliario urbano en el municipio, por el término de cinco (5) años.

• Se practicó inspección judicial a los sitios donde según el actor se presenta falta de canastillas para las basuras. En el acta de la diligencia se dejó anotado:

“... habiendo optado primeramente a inspeccionar los polideportivos más frecuentados en esta ciudad, ya en el barrio La Campiña, más concretamente en el polideportivo ubicado en el pasaje 148 entre carreras 17 y 22, se pudo constatar que no existe en el lugar canastas recolectoras de basura, entre la carrera 22 con el mencionado pasaje, se encuentran en un costado más o menos 9 bolsas de basura sobre un poste, hacia la carrera 17, 10 bolsas de basuras, en términos generales el sitio se encuentra en buen estado de limpieza... el Polideportivo San Pedro Claver... en ninguno de los costados ni dentro de él existe cesta recolectora de basura, en términos generales se encuentra abandonado; ... en el polideportivo del barrio La Esperanza, ubicado entre las carreras 16 y 17 con calles 26 A y 26B, no posee canasta alguna de basura, en términos generales el sitio se encuentra sucio... El polideportivo del barrio Pueblo Nuevo se constató que está completamente sucio y abandonado...”.

Se dejó constancia de que, recorriendo las calles del centro del municipio, en su gran mayoría existen cestas para la basura, algunas pequeñas, pero todas poseen avisos de publicidad de los establecimientos frente a las cuales se encuentran ubicadas.

• El perito nombrado para la inspección judicial sostiene en su dictamen que en el parque principal de la ciudad existen 18 canastillas o recipientes para la recolección de basuras, 17 de las cuales tienen avisos de publicidad: y que en el paso por las principales calles del municipio se observa gran cantidad de basura y en las dos vías principales observó varias cestas o tinas para la recolección de basuras, provistas por los comerciantes y de que carecen las demás calles.

Los artículos 58 y 59 del Decreto 605 de1996 (mar. 27), por el cual se reglamenta la Ley 142 de 1994 en relación con la prestación del servicio público domiciliario de aseo, establecían:

“ART. 58.—Instalación en las calles de cestas de almacenamiento de basuras. Las entidades prestadoras del servicio de aseo deberán colocar canastillas o cestas para almacenamiento exclusivo de basuras producidas por los transeúntes, en número y capacidad que están de acuerdo con la intensidad del tránsito peatonal y vehicular, previa aprobación de la municipalidad. El mantenimiento de las cestas es responsabilidad de las entidades prestadoras del servicio de aseo.

ART. 59.—Servicio de barrido manual de calles. Los residuos resultantes de la labor de barrido manual deberán ser colocados en bolsas pláticas ubicadas en los carros portabolsa, las cuales al colmarse su capacidad serán cerradas atando su parte superior y depositados en la vía pública para su posterior recolección. Se incluye en este servicio la recolección en bolsas de los residuos sólidos de las cestas públicas, colocadas en las áreas públicas de tráfico peatonal”.

De las normas transcritas se deduce que corresponde al municipio colocar canastillas o cestas para la recolección de residuos producidos por los visitantes y transeúntes y velar por su mantenimiento así como la efectiva prestación del servicio público de recolección de basuras y del manejo de los residuos sólidos, directamente o a través de una entidad encargada de la prestación de este servicio.

En este caso está demostrado que el ente territorial, a través de convenios, delegó la instalación, mantenimiento y conservación del mobiliario urbano, incluida la instalación de canastillas para la recolección de basuras producidas por los transeúntes y visitantes del municipio, a entidades privadas, empresas que vienen cumpliendo con lo pactado, según manifestación de los apoderados de las demandadas.

De la inspección judicial practicada se deduce que si bien en algunos lugares céntricos del municipio no existen canastillas de basuras podía observarse el estado de limpieza y aseo de calles y parques, porque como lo sostuvo la apoderada de Tuluaseo S.A. ESP, las brigadas de aseo y recolección de basuras se presta permanentemente, lo que no permite acumulación de residuos sólidos que generen riesgos para el goce de un ambiente sano y que, además, estas brigadas se llevan a cabo con participación de la comunidad.

Las anteriores consideraciones conducen a la confirmación de la sentencia apelada.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

CONFÍRMASE la sentencia apelada de 16 de abril de 2004, proferida por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca.

Cópiese, notifíquese y, en firme esta providencia, devuélvase el expediente al tribunal de origen. Cúmplase.

La anterior sentencia fue discutida y aprobada por la Sala en la sesión de 1º de septiembre de 2005.

Magistrados: Rafael E. Ostau de Lafont Pianeta—Camilo Arciniegas Andrade—Gabriel E. Mendoza Martelo—María Claudia Rojas Lasso.

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