Sentencia 7776 de julio 26 de 1996 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

DECLARACIONES TRIBUTARIAS

REVISORES FISCALES HABILITADOS PARA FIRMARLAS

EXTRACTOS: «Debe establecer la Sala la legalidad de los actos administrativos que impusieron a la sociedad actora sanción por no declarar, en atención a que la inscripción del nombramiento del revisor fiscal que suscribió las declaraciones, se efectuó con posterioridad a la presentación de los denuncios del impuesto sobre las ventas, correspondientes a los bimestres 3º a 6º de 1991.

Dan cuenta los antecedentes que la sociedad actora presentó oportunamente los días 24 de julio de 1991, 23 de septiembre de 1991, 26 de noviembre de 1991 y 28 de enero de 1992, las declaraciones correspondientes a los bimestres 3º, 4º, 5º y 6º, de 1991, respectivamente, las cuales fueron suscritas por el señor Mario Espitia Pérez, en calidad de revisor fiscal de la sociedad.

Conforme al acta 23 de la junta general de socios de la sociedad “Corte y Costura Ltda.”, obrante al folio 63 del expediente, la sociedad actora en reunión extraordinaria del 29 de mayo de 1991, aceptó la renuncia del señor Mario Reyes Manrique quien venía desempeñándose como revisor fiscal de la compañía y designó en su reemplazo al señor Mario A. Espitia Pérez. El certificado de la Cámara de Comercio de Bogotá, da cuenta que el acta contentiva del respectivo nombramiento fue inscrita el día “24 de febrero de 1992, bajo el Nº 356.936 del libro IX”.

De conformidad con el artículo 163 del Código de Comercio, la designación o revocación de los administradores o revisores fiscales está sujeta a simple registro en la cámara de comercio, por lo que su nombramiento o remoción debe inscribirse en el registro mercantil. Así mismo, a términos del artículo 164 ibídem:

“Las personas inscritas en la cámara de comercio del domicilio social como representantes de una sociedad, así como sus revisores fiscales, conservarán tal carácter para todos los efectos legales, mientras no se cancele dicha inscripción mediante el registro de un nuevo nombramiento o elección”.

El Código de Comercio, en el numeral 4º del artículo 29, dispone que los actos y documentos sujetos a registro no producirán efectos sino a partir de la fecha de su inscripción.

El nombramiento del revisor fiscal es inoponible para todos sus efectos mientras no haya sido inscrito en la cámara de comercio, en el registro mercantil.

De lo anterior se colige claramente que el legislador exige expresamente la inscripción en la cámara de comercio de la designación de los representantes legales y revisores fiscales, para que tales nombramientos y sus modificaciones puedan ser oponibles, es decir para efectos de dar a conocer la existencia de tales funcionarios a cualquier persona o entidad que deba efectuar transacciones o negocios con la sociedad, como lo sería la administración en el caso de autos. Por ello, para que se pueda tener por cumplido el requisito exigido por el artículo 580 del estatuto tributario, se requiere la inscripción previa del revisor fiscal en el registro mercantil.

Previene así mismo, que al estar inscrito el revisor fiscal en la respectiva cámara, éste conserva tal carácter para todos los efectos legales, hasta tanto se cancele dicha inscripción con un nuevo registro.

Dispone el artículo 580 del estatuto tributario:

“Declaraciones que se tienen por no presentadas. No se entenderá cumplido el deber de presentar la declaración tributaria, en los siguientes casos: (...).

d) Cuando no se presenta firmada por quien deba cumplir el deber formal de declarar, o cuando se omita la firma del contador público o revisor fiscal existiendo la obligación legal”.

Observa la Sala que la norma transcrita configura la falta de declaración no sólo por la no presentación de los formularios, sino que también entiende no cumplido el deber de declarar, vale decir no satisfecha la obligación, cuando el denuncio carezca de la firma del revisor fiscal, existiendo la obligación legal. Conducta que se configura no solamente por la ausencia física de la respectiva firma, sino también cuando aun apareciendo la declaración suscrita por revisor fiscal, lo ha sido por persona diferente a quien legalmente debe suscribirla en tal calidad, es decir la persona que esté legalmente inscrita como tal en el registro mercantil. De manera que si el denuncio tributario formalmente se encuentra en dicha circunstancia, significa que se tiene por no presentado legalmente, y en consecuencia no satisface la obligación de la presentación, aun cuando ésta se haya materialmente efectuado.

A juicio de la Sala, la sentencia apelada deberá ser confirmada, en atención a que estando obligada la sociedad actora a presentar sus declaraciones firmadas por revisor fiscal, firma cuyos efectos de suplir informaciones y pruebas fueron precisados en el artículo 581 del estatuto tributario, éstas fueron suscritas por la persona que si bien había sido designada por la junta de socios de la actora como revisor fiscal, tal designación carecía de efectos frente a terceros, como la administración, por cuanto no había sido inscrita en el registro mercantil en la forma prevista en el artículo 164 del Código de Comercio, hecho que sólo ocurrió el 24 de febrero de 1992, adquiriendo a partir de ese momento, tal carácter, para todos los efectos legales».

(Sentencia de julio 26 de 1996. Expediente 7776. Consejero Ponente: Dr. Julio E. Correa Restrepo).

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