Sentencia 8361 de mayo 5 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

ESTUPEFACIENTES

PRUEBA DE LA NATURALEZA DE LA SUSTANCIA

EXTRACTOS: «Cierto que la pericia requerida y exigible del Instituto de Medicina Legal, sobre la naturaleza de la sustancia y pureza, no obra en autos. Esta situación, contra lo que afirma la memorialista, no constituye un elemento de convicción de tan imprescindible verificación que, de no obrar en los autos, no sea factible proferir una sentencia de condena por conducta contemplada en la citada Ley 30/86. Ese medio probatorio, innegablemente, constituye una pieza fundamental y de notoria conveniencia, al punto de ser la prueba por excelencia para ciertos aspectos técnicos que el comentado comportamiento genera. Pero de ahí a reconocer que la comprobación de la materialidad del ilícito sólo (demostración excluyente) pueda hacerse a expensas del dictamen, comporta la aserción un mayúsculo desacierto. En efecto, dicha actividad científica tiene el carácter de demostración preferente, pero no única. Existen, por las varias circunstancias en que puede desenvolverse una averiguación y por el principio de libertad probatoria, plurales factores que con sobrado mérito llegan a reemplazar la intervención o ausencia del Instituto de Medicina Legal, logrando llevar convencimiento al funcionario sobre los tópicos de los cuales se ocuparía esa entidad, entre los cuales importa advertir, no está el determinar la total cantidad de la sustancia, porque al referido organismo no suele enviarse el total de lo decomisado sino muestras de ese material. Y, en cuanto a evidenciar la esencia del producto, ésta se encuentra determinada, a despecho de lo que sobre el punto pudo decir el Instituto de Medicina Legal, por la actuación del juez penal del circuito de Leticia (Amazonas), cumplida en asocio de un capitán y un agente de la Sijin, así como de la personera municipal, funcionario que no sólo realizó lo pertinente al pesaje sino lo atinente a la prueba química de rigor. Con esta demostración, indubitable, no es posible que la Sala coincida con la demanda respecto de señalar que esta probanza técnica carezca de este mérito y eficacia, reservándose estos atributos a la pericia final que pueda y sea conveniente obtener del Instituto de Medicina Legal, máxime cuando la cuestión, durante el trámite del proceso, no se colocó en tela de juicio ni se ofrecieron factores y razones para dudar de su contenido y alcance».

(Sentencia de casación, mayo 5 de 1994. Radicación 8361. Magistrado Ponente: Dr. Gustavo Gómez Velásquez).

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