Sentencia 8542 de noviembre 14 de 1997 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

Consejero Ponente:

Dr. Germán Ayala Mantilla

Ref.: Expediente 8542

Actor: Cultivos Buenavista Ltda. C/la Nación.

Apelación sentencia de 17 de abril de 1997, Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

Impuesto a las ventas 1º bimestre de 1993.

Santafé de Bogotá, D.C., catorce de noviembre de mil novecientos noventa y siete.

Fallo

(...).

Consideraciones

Se discute en esta instancia la legalidad de los actos administrativos mediante los cuales la administración de impuestos y aduanas nacionales rechazó a la sociedad Cultivos Buena Vista Ltda., los impuestos descontables, y le impuso una sanción por inexactitud por el impuesto a las ventas del 1º bimestre de 1993.

El primer asunto a dilucidar consiste en determinar si los impuestos descontables provenientes de compras de bienes y servicios son procedentes, o si por el contrario y como afirma la administración son activos fijos que no gozan de ese beneficio.

Para resolver se considera:

La Sala en relación al tratamiento de los bienes destinados a la construcción de invernaderos ha sentado el siguiente criterio jurisprudencial:

En esta instancia el apoderado de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales relieva que de conformidad con lo preceptuado por el artículo 488 del estatuto tributario sólo son descontables los impuestos originados en operaciones que constituyen gasto o costo de producción o venta de los artículos que se exporten, siempre y cuando se trate de adquisición de bienes corporales muebles y servicios destinados a operaciones gravadas con el impuesto sobre las ventas.

A juicio del apelante el impuesto sobre las ventas de los bienes adquiridos en los bimestres 5 y 6 de 1990 no puedan entrar a formar parte del costo de producción o venta pues fueron contabilizados como activos diferidos.

Además, porque la denominación que contiene dicho rubro (invernaderos y riego por goteo) significa que se trata de activos fijos cuya adquisición o importación de acuerdo con el artículo 491 del estatuto tributario no le otorga derecho a descuento.

Ahora bien, como quiera que los bienes adquiridos por la actora cuyo impuesto sobre las ventas solicitó como descontables en los bimestres 5 y 6 de 1990, individualmente no fueron calificados por la administración y tampoco aparecen analizados en el dictamen pericial por su naturaleza (integrantes del costo de producción o activos fijos), la Sala considera que a la sociedad contribuyente le correspondía entonces desvirtuar lo sostenido por la administración en el sentido de que los bienes adquiridos son activos fijos, lo cual implica que no tiene derecho a descuentos al tenor del artículo 491 del estatuto tributario.

De manera que al no aportarse al proceso las pruebas de que tales bienes no son activos fijos como los calificó la administración, la Sala procede a revocar la sentencia del Tribunal y consiguientemente a negar las súplicas de la demanda.

De acuerdo con la jurisprudencia transcrita, debía la parte actora aportar las pruebas pertinentes para desvirtuar que los bienes de los cuales solicita descuento no son activos fijos como los calificó la administración.

Revisado el expediente encuentra la Sala que la parte actora allegó las siguientes pruebas:

— Certificación de Olga Cendales Santana revisora fiscal del 20 de junio de 1996, en dos hojas en las que se dice:

“Que las transacciones efectuadas en el bimestre III de 1993, se encuentran registradas en los libros oficiales registrados en la Cámara de Comercio de Bogotá así:

Libro de diario

Fecha: 10 de diciembre de 1984, folio 133276

Libro mayor y balances

Fecha: 10 de diciembre de 1984, folio 1363 Nº 313275

Libro de inventarios y balances

Fecha: 2 de agosto de 1987, folio 5484 Nº 395693”

“Las compras de los productos son mensuales, al llegar los productos al almacén se elabora la entrada de almacén, para control de inventarios, a medida que los productos son utilizados se elabora la salida de almacén, para registrar el gasto” (fls. 23 y 24, cdno., ppal.).

Relaciona las compras de malla, maquilado polietileno, polyester cuerd. Nº 36, hilo trenzado y deshojadora con sus correspondientes valores, IVA, fecha y número de factura.

— Certificación de Alberto Riaño Acosta, ingeniero agrónomo, del 20 de junio de 1996, en dos hojas, en la que dice:

“Deshojadora

Esta herramienta se utiliza para pelar los ramos de rosas. Este elemento de trabajo está sometido a turnos adicionales, circunstancia que hace que su vida útil (sic) no sea superior a un año”.

“1. Malla enka ref. 7-8 y poliester verde

Estas mallas son utilizadas y renovadas en forma permanente en los cultivos de pompón y gysophilia.

Todos los meses existe la necesidad de reemplazar mallas han sido dañadas durante el cultivo y las labores culturales.

El poliester es utilizado para soporte y señalización de siembra y preparación de terrenos.

2. Hilo trenzado

Estos materiales se utilizan para soporte mantenimiento del cultivo, su uso es periódico” (fls. 27 y 28 cdno., ppal.).

— Certificación de Fernando Plata Jiménez, químico, del 20 de junio de 1996, en donde explica el servicio de maquilado, certificando que:

“Servicio de maquilado

El servicio de maquilado comprende las mezclas, homogenización, elaboración del master bacth (base para aplicación de aditivos a polietilenos de baja densidad) y conversión de peletizado a láminas o películas de polietileno utilizado en la cubierta de invernaderos.

El polietileno formulado por esta empresa (mezclas de polietileno de baja densidad y aditivos contra rayos ultravioleta) cumple las condiciones de protección de plantas y flores por usted requeridos al desempeñar función de:

1. Filtrado de rayos ultravioleta

2. Estabilización de condiciones térmicas

3. Protección lluvia directa

4. Protección contra vientos

La durabilidad de las películas de polietileno está determinado por las condiciones de utilización, tipo de soporte, protección y condiciones ambientales a las cuales está sometido” (fl. 30, cdno., ppal.).

De acuerdo con las pruebas transcritas, no encuentra la corporación que éstas desvirtúen lo afirmado por la administración en cuanto a que son activos fijos que como tal no gozan del beneficio establecido en el artículo 485 del estatuto tributario mencionada por la actora como vulnerada, es más, especifican que el servicio de maquilado es un proceso que se aplica a los invernaderos, que la deshojadora se utiliza para pelar los ramos de rosas y que tiene una vida útil de un año, que las mallas son utilizadas en los cultivos de pompón y gysophilia y que según la necesidad son renovados y reemplazados.

No halla la Sala que con las pruebas aportadas al proceso, los bienes mencionados se ubiquen dentro del literal a) del artículo 485, de bienes corporales muebles y servicios como afirma la actora, sino que constituyen activos fijos según las prescripciones del artículo 60 del estatuto tributario según el cual, son activos fijos o inmovilizados los bienes corporales muebles o inmuebles y los incorporales que no se enajenan dentro del giro ordinario de los negocios del contribuyente. Se tiene entonces que como la parte actora no tiene como objeto social la compra y venta de los activos cuestionados de conformidad con el artículo 491 del mismo estatuto, el IVA cancelado por su adquisición no es descontable.

No prospera en consecuencia el cargo.

Sanción por inexactitud

Cuestiona de otra parte la actora la sanción por inexactitud impuesta por la administración, considerando que no se demostró que la sociedad hubiera efectuado maniobras fraudulentas, dolo o preterintención alguna, en el sentido de solicitar impuestos descontables con la condición de inexistentes o falsos.

Establece el artículo 647 del estatuto tributario.

“ART. 647.—Sanción por inexactitud. Constituye inexactitud sancionable en las declaraciones tributarias, la omisión de ingresos, de impuestos generados por las operaciones gravadas, de bienes o actuaciones susceptibles de gravamen, así como la inclusión de costos, deducciones, descuentos, exenciones, pasivos, impuestos descontables, retenciones o anticipos, inexistentes, y, en general, la utilización en las declaraciones tributarias, o en los informes suministrados a las oficinas de impuestos, de datos o factores falsos, equivocados, incompletos o desfigurados, de los cuales se derive un menor impuesto o saldo a pagar, o un mayor saldo a favor para el contribuyente o responsable. Igualmente, constituye inexactitud, el hecho de solicitar compensación o devolución, sobre sumas a favor que hubieren sido objeto de compensación o devolución anterior.

“La sanción por inexactitud será equivalente al ciento sesenta por ciento (160%) de la diferencia entre el saldo a pagar o saldo a favor, según el caso, determinado en la liquidación oficial, y el declarado por el contribuyente o responsable. Esta sanción no se aplicará sobre el mayor valor del anticipo que se genera al modificar el impuesto declarado por el contribuyente.

“Sin perjuicio de las sanciones de tipo penal vigentes, por no consignar los valores retenidos, constituye inexactitud de la declaración de retenciones en la fuente, el hecho de no incluir en la declaración la totalidad de retenciones que han debido efectuarse, o el efectuarlas y no declararlas, o el declararlas por un valor inferior. En estos casos la sanción por inexactitud será equivalente al ciento sesenta por ciento (160%) del valor de la retención no efectuada o no declarada.

“En el caso de las declaraciones de ingresos y patrimonio, la sanción por inexactitud será del veinte por ciento (20%), de los valores inexactos por las causales enunciadas en el inciso primero del presente artículo, aunque en dichos casos no exista impuesto a pagar.

“La sanción por inexactitud a que se refiere este artículo, se reducirá cuando se cumplan los supuestos y condiciones de los artículos 709 y 713.

“No se configura inexactitud, cuando el menor valor a pagar que resulte en las declaraciones tributarias, se derive de errores de apreciación o de diferencias de criterio entre las oficinas de impuestos y el declarante, relativas a la interpretación del derecho aplicable, siempre que los hechos y cifras denunciados sean completos y verdaderos”.

En el caso de autos observa la Sala que la sanción impuesta por la administración tuvo origen en el desconocimiento de los impuestos descontables, incluidos por el contribuyente en su declaración privada. También que la sociedad actora relaciona identificando los bienes adquiridos y probados idóneamente sus costos, no existiendo discusión alguna entre la administración y el declarante sobre ello. La discusión existente se centra en el tratamiento dado a éstos, los cuales consideró la primera como adquisición de activos fijos, artículo 60 del estatuto tributario y en cambio el segundo como adquisición de bienes corporales muebles lo cual le otorgaba el derecho a cancelar el IVA pagado por su adquisición y dando aplicación al artículo 485 del estatuto tributario los calificó así en su declaración privada.

A juicio de la Sala esta circunstancia constituye una típica diferencia de criterio entre la administración y el contribuyente, la cual no da lugar a la sanción por inexactitud que consagra el inciso primero del artículo 647 ibídem, sino que se ubica en la exención contemplada en el inciso final de la misma norma que exonera de tal sanción.

En este orden de ideas, no podía la administración imponer la sanción discutida por cuanto ésta no se ajusta a los presupuestos exigidos por la norma legal, prosperando el cargo, y, en consecuencia la corporación practicará una nueva liquidación para levantar la sanción impuesta y revocará parcialmente la sentencia del tribunal ad quo.

Por lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

Revócase la sentencia del 5 de junio de 1997 proferida por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, mediante la cual anuló los actos acusados correspondientes a las liquidaciones del impuesto sobre las ventas del 1º bimestre de 1993. En su lugar declárase como total saldo a favor del 1º bimestre de 1993, la suma de nueve millones cuatrocientos cincuenta y tres mil pesos m/cte. ($ 9.453.000).

Cópiese, notifíquese, comuníquese, devuélvase el expediente al tribunal de origen y cúmplase.

_________________________________