SENTENCIA 870 DE MARZO 25 DE 1992

 

Sentencia 870 de marzo 25 de 1992 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

CARRERA DOCENTE

SUSPENSIÓN EN EL ESCALAFÓN

EXTRACTOS: «Observa la Sala que aun cuando en forma poco técnica, denuncia el recurrente la infracción del numeral 2° del artículo 49 del Decreto 2277 de 1979, para lo cual hace suyos los argumentos expuestos en el salvamento de voto del Magistrado disidente, que fundamentalmente expresa que la consecuencia que acarrea la suspensión en el escalafón de “pérdida de los derechos y garantías” de la carrera docente según la citada norma no puede llegar hasta el extremo de permitir la separación del cargo del educador, pues sobraría la previsión del numeral 3° del mismo artículo respecto a que la exclusión del escalafón determina la destitución del cargo.

Ciertamente el fallo recurrido al referirse a lo dispuesto en el numeral 2° del artículo 49 del Decreto 2277 de 1979, consideró que la pérdida de los derechos y garantías de la carrera docente, durante el lapso de suspensión, afectaba, entre otros derechos, el de estabilidad en el empleo lo que le permitió deducir que el acto de insubsistencia del recurrente se ajustaba a la ley.

La Sala considera que acierta el recurrente y yerra el Tribunal porque el derecho a la estabilidad es un derecho inherente al status del escalafón y por ello sólo cuando éste se pierde por exclusión del docente del mismo, procede su separación del cargo, bien por destitución o por insubsistencia.

Lo que pierde el docente durante el cumplimiento de la sanción de suspensión en el escalafón, son los derechos incompatibles con la suspensión, como la prelación para traslados, promociones, comisiones de estudio y a que se tenga en cuenta ese tiempo para ascenso en el escalafón.

La anterior interpretación es concordante con lo previsto en el numeral 3° del mismo artículo 49 que dispone que es la “exclusión del escalafón” la que determina el retiro del servicio mediante destitución y con el artículo 31 ibídem, que dispone: “El educador tiene derecho a permanecer en el servicio mientras no haya sido excluido del escalafón o no haya alcanzado la edad de sesenta y cinco (65) años para su retiro forzoso”, (se resalta) lo que significa que en tanto el docente permanezca dentro del escalafón, así esté suspendido temporalmente, tiene derecho a la permanencia en el servicio.

Por lo demás, la figura de la insubsistencia sólo procede para los docentes en dos casos previstos en el artículo 68 ibídem, a saber: cuando se trate de personal sin escalafón y cuando el nombramiento haya sido ilegal; y no puede afirmarse que quien esté inscrito en el escalafón, así se encuentre suspendido, sea un docente sin escalafón.

En este orden de ideas como el fallo recurrido consideró que por el hecho de la suspensión el demandante pasó a ser empleado de libre nombramiento y remoción, y por ello el nominador podía ejercer la facultad discrecional, la sentencia impugnada viola directamente, por interpretación errónea, el numeral 2° del artículo 49 del Decreto 2277 de 1979 y en tal virtud, procede la anulación de la sentencia recurrida».

(Sentencia de marzo 25 de 1992. Expediente 870. Consejera Ponente: Dra. Dolly Pedraza de Arenas).

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