Sentencia 8830 de agosto 28 de 1996 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

RENUENCIA A COMPARECER AL INTERROGATORIO

CONSECUENCIAS PROBATORIAS

EXTRACTOS: «El régimen probatorio del Código de Procedimiento Civil le señala consecuencias diferentes al interrogatorio libre que pueden ordenar el juez o magistrado y al interrogatorio que se practica a instancia de una de las partes. Mientras que el artículo 202 del Código de Procedimiento Civil, que regula el primero de los citados interrogatorios, dice que la renuencia a concurrir, el negarse a responder y la respuesta evasiva a un interrogatorio decretado oficiosamente por el juez o por el magistrado se traducen en un indicio en contra del renuente, el artículo 210 ibídem expresamente le atribuye a la renuencia al interrogatorio a instancia de parte el alcance de confesión ficta cuando el hecho es susceptible de la prueba de confesión o de indicio grave en el caso de no ser el hecho demostrable por tal medio.

Si, como surge de la explicación anterior, en este juicio no hubo interrogatorio a instancia de parte, porque se prescindió de él con la anuencia de las partes, no pudo generarse una confesión ficta y por tanto no pudo el sentenciador incurrir en yerro probatorio frente a una prueba inexistente. Por otro lado, si lo que se materializó fue un interrogatorio libre decretado oficiosamente por el juez, la renuencia frente al mismo lo que genera es un indicio y esta prueba no es revisable en la casación laboral por no ser una de las que el artículo 7º de la Ley 16 de 1969 permite utilizar para estructurar el error manifiesto de hecho que se traduce en la aplicación indebida indirecta de la ley sustancial laboral».

(Sentencia de casación, agosto 28 de 1996. Radicación 8830. Magistrado Ponente: Dr. Germán G. Valdés Sánchez).

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