Sentencia 920-01 de septiembre 3 de 2004 

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN PRIMERA

Ref.: Expediente 760012331000200000920 01 de 2004

Consejera Ponente:

Dra. Olga Inés Navarrete Barrero

Actor: Sociedad Productos Varios, Produvarios Ltda.

Bogotá, D.C., septiembre tres del año dos mil cuatro.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones de la Sala

Entra la Sala al estudio de los argumentos expuestos en el recurso de apelación interpuesto por la demandante contra el fallo del tribunal que denegó las pretensiones de la demanda los cuales tienen que ver fundamentalmente con la diferencia existente entre el concepto de “mercancía no relacionada” y “exceso de peso”.

El primero de ellos, relativo a la “mercancía no relacionada” se encuentra regulado por el artículo 72 del Decreto 1909 de 1992 que dice:

Decreto 1909 de 1992 

“ART. 72.—Mercancía no declarada o no presentada. Se entenderá que la mercancía no fue declarada, cuando no se encuentra amparada por una declaración de importación, cuando en la declaración se haya omitido la descripción de la mercancía o esta no corresponda con la descripción declarada, o cuando la cantidad encontrada sea superior a la señalada en la declaración.

Se entenderá que la mercancía no fue presentada, cuando no se entregaron los documentos de transporte a la aduana, cuando la introducción se realizó por lugar no habilitado del territorio nacional, o cuando la mercancía no se relacionó en el manifiesto de carga o fue descargada sin la previa entrega del manifiesto de carga a la aduana”.

Es importante distinguir que en este artículo se prevén situaciones diversas: el inciso primero se refiere a la declaración de importación cuya elaboración es obligación del importador el cual debe “describir” la mercancía, mientras que el inciso segundo, se hace referencia al manifiesto de carga que corresponde elaborar al transportador quien tiene la obligación de “relacionar” la mercancía.

Los términos “describir” y “relacionar” no son idénticos y suponen obligaciones diferentes, así:

“describir”: significa definir imperfectamente una cosa, no por sus predicados esenciales, sino dando una idea general de sus partes o propiedades. Representar a personas o cosas por medio del lenguaje, refiriendo o explicando sus distintas partes, cualidades o circunstancias.

“relacionar”: hacer relación de un hecho. Hacer referencia.

Como se puede apreciar, la obligación del importador en la declaración de importación es más exigente que la del transportador en el manifiesto de carga pues supone que aquel debe describir, y no solamente relacionar la mercancía en su declaración lo cual supone un mayor detalle de la misma.

Respecto de la relación de mercancías en el manifiesto de carga esta corporación ha dicho:

“La Sala en sentencia de 10 de febrero de 2000 (Exp. 5429, C.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo), precisó que relacionar una mercancía en el manifiesto de carga, implica hacer referencia al contenido de la carga, pues según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, “relacionar”, entre otras acepciones, tiene la de hacer referencia a algo” (Cfr. C.E., Sec. Primera. M.P. Gabriel Eduardo Mendoza. Exp. 7070. mayo/2002).

En el Decreto 1105 de 1992, por el cual se modifica parcialmente el régimen de aduanas se consagra:

“ART. 4º—Sanciones relativas al manifiesto de carga. La empresa transportadora responderá por la presentación en debida forma de la información contenida en el manifiesto de carga y demás documentos anexos suministrados a la dirección general de aduanas. Las mercancías que constituyan la carga, incluyendo las mercancías a granel, a bordo de un medio de transporte que ingresen a territorio colombiano, deberán estar relacionadas en el manifiesto de carga, salvo que estén amparadas con documentos de destino a otros puertos.

Cuando la empresa transportadora no presente manifiesto de carga o se hallare mercancía no relacionada en él, la mercancía se aprehenderá de inmediato para proceder a declarar su decomiso.

Sin perjuicio de lo señalado en el inciso anterior, cuando se presenten diferencias en el número de bultos o en el peso de la mercancía, y este hecho fuere imputable a la transportadora y no existiere una explicación satisfactoria, se impondrá a la empresa transportadora una multa equivalente al ciento por ciento (100%) del valor determinado por la aduana para la mercancía aprehendida.

Cuando se presente el manifiesto de carga sin los requisitos básicos contemplados en el reglamento, la multa a la empresa transportadora será hasta de veinte (20) salarios mínimos legales mensuales”.

Este artículo dispone la imposición de sanción a la empresa transportadora cuando se presenten diferencias en el número de bultos o en el peso de la mercancía, “siempre que no existiera una explicación satisfactoria”. En el presente caso, se explicó que la diferencia obedecía a un error en la trascripción de la cantidad por parte del transportador, pues de una simple operación matemática es fácil deducir que si se trataba de 20.080 bultos de 25 kg cada uno, el peso total sería de 52.000 kg y no de 520 kg como se consignó en el manifiesto de carga.

Es importante precisar que la aprehensión y el decomiso de mercancías por causa del manifiesto de carga solo procede “cuando la empresa transportadora no presente manifiesto de carga o se hallare mercancía no relacionada en él”.

Verificado el material documental que obra en el expediente, la Sala encuentra que mediante auto 744 de 3 de octubre de 1997, se formuló pliego de cargos al importador Produvarios Ltda. al encontrar “exceso respecto al peso”. En el mismo acto se dijo “Que la aprehensión tiene su fundamento legal en el artículo 72 del Decreto 1909 de 1992, inciso 2º, el cual dispone (...) o cuando la mercancía no se relacionó en el manifiesto de carga...”.

En la Resolución 828 de 1999 por la cual se decomisa una mercancía, se consignó:

“En el conocimiento de embarque y en el manifiesto de carga se relacionaron únicamente 527 kilos, cuando lo realmente encontrado en la inspección física y en la verificación del conocimiento de embarque TMGUHTP013S0765 fueron 52.527 kilos. De lo anterior se concluye que hay un exceso de 52.000 kilos; es así como se dejaron 527 kilos para su normas trámite aduanero y con base en el memorando 1398 de 1996, literal a), inciso 2º, el cual establece: “Lo anterior sin perjuicio de la posibilidad de aprehender la mercancía en los siguiente eventos: cuando se presenten excesos de peso y no se hubieren aclarado en las adiciones al manifiesto de carga se realizará la aprehensión del exceso”.

En el Decreto 1960 de 1997, por el cual se modifican parcialmente los decretos 1105 y 1909 de 1992, se consagra en el artículo 5º:

ART. 5º–Modifícase el artículo 4º del Decreto 1105 de 1992, el cual quedará así:

“ART. 4º—Sanciones relativas a los documentos de viaje. La empresa transportadora responderá por la entrega en debida forma a la autoridad aduanera del manifiesto de carga y de los demás documentos señalados en el artículo 12 del Decreto 1909 de 1992.

Las mercancías que constituyen la carga, incluyendo las mercancías a granel, a bordo de un medio de transporte que ingrese al territorio nacional deberán estar relacionadas en el manifiesto de carga, salvo que estén amparadas con documentos de destino a otros puertos.

Cuando la empresa transportadora no entregue los documentos de viaje, la mercancía se aprehenderá de inmediato para proceder a declarar su decomiso y se le aplicará al transportador una multa equivalente al doscientos por ciento (200%) del valor de los fletes internacionalmente aceptados correspondientes a la mercancía aprehendida.

Cuando se presenten excesos en el número de bultos o en el peso de la mercancía respecto de lo consignado en los documentos de transporte o se encuentre mercancía no relacionada en esto y este hecho fuere imputable al transportador, se impondrá a la empresa transportadora una multa equivalente al cien por ciento (100%) del valor de los fletes internacionalmente aceptados de la mercancía no amparada.

Cuando no se entreguen los documentos de viaje o no se entregue la totalidad de los documentos de transporte en la oportunidad establecida en el inciso primero del artículo 12 del Decreto 1909 de 1992 o, cuando habiéndose entregado documentos de transporte provisionales enviados vía fax o por cualquier sistema de transmisión electrónica de datos, no se entreguen los documentos definitivos en el término establecido en dicho inciso, se impondrá al transportador una multa equivalente al cien por ciento (100%) del valor de los fletes internacionalmente aceptados de la mercancía a que corresponden los documentos de viaje.

Cuando se entregue el manifiesto de carga sin los requisitos básicos contemplados en la normatividad vigente, la mulla a la empresa transportadora será del cincuenta por ciento (50%) del valor de los fletes internacionalmente aceptados de la mercancía descargada en el lugar de arribo.

Las sanciones contempladas en el presente artículo se impondrán sin perjuicio de la aprehensión de las mercancías no amparadas y no subsanan la situación irregular en que se encuentren estas”.

Si se examina la declaración de importación que obra a folio 121 del cuaderno de antecedentes administrativos se observa que allí se hizo debidamente la descripción, de la mercancía y se colocó correctamente el peso de la misma. En efecto, la mercancía se describió de la siguiente manera:

“Polímeros de etileno en forma primaria, polietileno con densidad inferior a 0.94 polietileno baja densidad: low density polyethylene Ref. 412 materia prima de uso industrial, nombre genérico: polietileno baja densidad. Empaque: sacos de 25 Kgs. densidad 0.923 presentación: granulo. Uso: para la fabricación de suelas de calzado. Unidad comercial: kilogramo. Cantidad: 51.975”.

En el manifiesto de carga, a cargo del transportador, se consignaron 527 kilos.

De conformidad con la norma anteriormente trascrita, es claro que la responsabilidad por la diferencia en la cantidad de la carga es imputable en forma directa al transportador a quien deberá imponérsele la sanción allí prevista y solo en caso de no subsanarse la situación irregular de la mercancía, pero, en el caso en estudio todo conduce a concluir, como ya se anotó, que se trató de un error mecanográfico.

En un fallo sobre un caso similar señaló esta corporación:

“Considera la Sala que la coincidencia de las características de la mercancía importada, amparada en los documentos antes reseñados, con la que llegó al depósito aduanero, en cuanto a su cantidad por unidad, números de serie, valor y marca, conduce a afirmar que la entidad demandada tenía suficientes elementos de juicio para descartar la aplicación del artículo 72 antes citado.

La diferencia de 292 kilos que constituyó el exceso por sí solo no puede tenerse como argumento para considerar que había mercancía no amparada pues, se repite, al país llegó la misma cantidad de artículos, fácilmente individualizables por su marca, modelo y número de serie, datos estos coincidentes en los distintos documentos recaudados como prueba.

Ahora, por la naturaleza de la mercancía importada no puede pensarse —además de que tampoco la administración lo adujo, ni hay prueba alguna de ello—, que en su interior pudiera haber otros artículos, esos sí no amparados, causantes del exceso de peso.

De tal manera que desde la perspectiva analizada, la conducta que se le endilgó a la actora no constituye causal de decomiso y por ello el fallo apelado debe confirmarse” (Cfr. C.E., Sent., feb. 19/2004. Exp. 6628. C.P. Gabriel Eduardo Mendoza)”.

La mercancía estaba debidamente descrita en la declaración de importación y relacionada en el manifiesto de carga, y si se presentó una diferencia en el peso de la misma, aparentemente por error de trascripción de la cantidad por parte del transportador, no significa ello que se desconocieran las normas fundamento de los actos acusados.

La Sala procederá a revocar el fallo del tribunal.

En mérito de lo expuesto, la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

1. REVÓCASE el fallo proferido por el Tribunal Administrativo del Valle del Cauca y, en su lugar DECLÁRASE la nulidad de las resoluciones 828 del 18 de mayo de 1999 y 619 del 11 de noviembre del mismo año, proferidas por la DIAN.

2. A título de restablecimiento del derecho procédase a su devolución física si ello fuere posible, o en su lugar, a la devolución del valor de la misma, debidamente indexado.

Cópiese, notifíquese, comuníquese, publíquese y cúmplase.

Se deja constancia de que la anterior providencia fue discutida y aprobada por la Sala en su sesión de 3 de septiembre del año dos mil cuatro (2004)».

_________________________________