Sentencia 9214 de mayo 19 de 1997 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado Ponente:

Ramón Zúñiga Valverde

Radicación Nº 9214

Santafé de Bogotá, D.C., diecinueve de mayo de mil novecientos noventa y siete.

EXTRACTOS: «De otra parte, del cuidadoso examen del acta conciliatoria la Sala observa, que el contrato celebrado antes de la vigencia de la Ley 50 de 1990 fue terminado válida y definitivamente por mutuo disenso, por lo que consecuencialmente el conteo de la antigüedad que es factor correspondiente al tránsito de tiempo y se desarrolla como consecuencia de la vigencia del contrato de trabajo, también se extinguió a la finalización de aquel. De esta suerte, aun cuando en forma poco técnica el acta de conciliación registra en su texto una renuncia expresa a la antigüedad, el verdadero fenómeno jurídico que se produjo, fue la terminación del contrato de trabajo y por lo tanto, la finalización definitiva del conteo de la antigüedad. En virtud de lo dicho, la terminación del primer contrato determinó la imposibilidad de computar la antigüedad causada durante su vigencia, para efecto de liquidar la indemnización que por despido injusto se originó en la terminación del segundo contrato de trabajo, que como se vio, fue suscrito posteriormente por las partes, razón por la cual su antigüedad empezó a contarse a partir de su celebración.

Dado lo anterior esta Sala concluye, que la censura no logró demostrar los errores de hecho atribuidos a la sentencia.

Por lo demás se anota, que si bien el artículo 98 de la Ley 50 de 1990 estableció un mecanismo para que los trabajadores se acogiesen voluntariamente a la nueva legislación, dicha ley sin embargo, no prohibió que empresarios y trabajadores utilizaren alternativas igualmente eficaces para hacer el tránsito legislativo. El uso alternativo de uno de esos mecanismos ocurrió en el caso sub examine, como que las partes en lugar de utilizar la forma preceptuada en el artículo 98 citado, decidieron dar por terminado definitivamente el contrato de trabajo que venía rigiendo sus relaciones para en seguida, celebrar uno nuevo gobernado por las normas pertinentes de la Ley 50 de 1990, mecanismo que el tribunal encontró válido y con el cual de conformidad con lo expresado en el acta de conciliación, el trabajador estuvo plenamente de acuerdo sin poder inferirse así coacción alguna por parte del patrono ni factor de entidad suficiente para afectar la validez de la conciliación».

Ramón Zúñiga Valverde—Francisco Escobar Henríquez—José Roberto Herrera Vergara—Rafael Méndez Arango—Jorge Iván Palacio Palacio—Germán G. Valdés Sánchez—Fernando Vásquez Botero—Laura Margarita Manotas González, secretaria.

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