Sentencia 9436 de septiembre 10 de 1999 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

BENEFICIO DE AUDITORÍA

NO PROCEDE CUANDO EL IMPUESTO NETO DE RENTA ES CERO

EXTRACTOS: «El artículo cuya declaratoria de nulidad se demanda es del siguiente tenor:

“DECRETO NÚMERO 433 DE 1999

(Marzo 10)

Por el cual se reglamenta la Ley 488 de 1998, el Estatuto Tributario y se dictan otras disposiciones

El Presidente de la República de Colombia, en uso de las facultades constitucionales y legales y en especial de las conferidas en los numerales 11 y 20 del artículo 189 de la Constitución Política y de conformidad con lo dispuesto en la Ley 488 de 1998 y en el estatuto tributario,

DECRETA

(...).

ART. 10.—Improcedencia del beneficio de auditoría cuando el impuesto neto de renta a tomar como referencia es igual a cero. De acuerdo con lo dispuesto en los artículos 22 y 111 (transitorio) de la Ley 488 de 1998, cuando el impuesto neto de renta de la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios correspondiente al año gravable frente al cual debe cumplirse el requisito del incremento, sea igual a cero, no procederá la aplicación del beneficio de auditoría”.

(...).

El beneficio de auditoría, previsto en la Ley 488 de 1998 “por la cual se expiden normas en materia tributaria y se dictan otras disposiciones fiscales de las entidades territoriales”, para las declaraciones de renta de 1996, 1997 y 1998, implica el otorgamiento de firmeza anticipada a las liquidaciones privadas del impuesto sobre la renta y complementarios, obviamente, con el cumplimiento taxativo y estricto de las condiciones previstas en la ley.

(...).

Pues bien, de acuerdo con el artículo 22 de la Ley 488 de 1998, para obtener el beneficio de auditoría en relación con la liquidación privada del impuesto sobre la renta por el año gravable de 1998, se requiere que el contribuyente incremente su impuesto neto de renta, esto es, el impuesto a cargo una vez restados los descuentos tributarios, en un porcentaje mínimo del 30% frente al impuesto neto de renta del año gravable de 1997.

El verbo incrementar a que se refiere la norma significa aumentar o acrecentar, situación que es de imposible ocurrencia si el impuesto neto de renta es de cero, pues el 30% de cero es sencillamente cero, o aún más, cualquier porcentaje sobre cero es cero, con lo cual se evidencia que no es posible que para el año gravable de 1998 el contribuyente pueda incrementar su impuesto neto de renta fijado en cero, en por lo menos el 30%, respecto de su declaración del año anterior, lo que a su vez conduce a que no se cumpla el requisito en mención, y por lo mismo, a que no se tenga derecho al beneficio en comento.

De otra parte, si bien el parágrafo del referido artículo prevé que el beneficio de auditoría no opera respecto de los contribuyentes allí expresados, v. gr., los del régimen tributario especial, el artículo en mención prevé los requisitos para que los contribuyentes destinatarios del beneficio puedan acceder a el, uno de los cuales es el incremento del impuesto neto sobre la renta en un porcentaje mínimo del 30% en relación con idéntico rubro de la declaración del año gravable de 1997, y que obviamente debe cumplirse para tener derecho a la firmeza anticipada de la declaración de renta del año gravable 1998.

Así las cosas, al prever el decreto reglamentario que no procede el beneficio de auditoría cuando el impuesto neto de renta respecto de la declaración que se toma como referencia es cero, no está aumentando los eventos respecto de los cuales no opera el citado beneficio, sino reconociendo que ante la imposibilidad de obtener el incremento en el impuesto neto de renta, por las razones ya expuestas, sencillamente el beneficio no procede, motivo por el cual el acto administrativo acusado se ajusta cabalmente a la norma superior reglamentada.

En consonancia con lo anterior, y al ajustarse el acto que se demanda a la ley que reglamenta, tampoco se presenta la violación del artículo 189 numeral 11 de la Carta, dado que la potestad reglamentaria del Presidente de la República se ejerció para la cumplida ejecución de la ley que desarrolla, sin exceder los términos de la misma.

Idénticas conclusiones caben respecto del beneficio de auditoría para las declaraciones de renta por los años gravables 1996 y 1997, en los casos en que se hayan presentado las declaraciones, y que no se haya cumplido con dicho deber formal, pues en el primer supuesto, para que opere el beneficio de la firmeza anticipada es menester que el contribuyente corrija sus declaraciones con el fin de incrementar por lo menos en un 30% el impuesto neto de renta liquidado en la declaración objeto de corrección, incremento que también es de imposible suceder si el impuesto neto de renta liquidado es cero, por la obvia razón ya expuesta.

Así mismo, y si no se han presentado las declaraciones de renta por los años 1996 y 1997, procede el beneficio de auditoría si en relación con los años anteriores a los gravables, se incrementa el impuesto neto de renta en por lo menos el 50% y el 40% respectivamente, cifras que en nada alteran la contundente conclusión de que es imposible obtener un incremento porcentual del impuesto neto de renta si el mismo es cero.

Por las razones que preceden estima la Sala que el acto acusado no viola el ordenamiento jurídico invocado por la actora, motivo suficiente para que sean denegadas sus pretensiones, pues el referido acto debe seguir haciendo parte del ordenamiento jurídico superior.

En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Cuarta, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

FALLA:

Deniéganse las súplicas de la demanda.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

(Sentencia de septiembre 10 de 1999. Expediente 9436. Consejero Ponente: Dr. Delio Gómez Leyva).

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