Sentencia 9477 de julio 7 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

•SALA DE CASACIÓN PENAL

EXCARCELACIÓN Y SUBROGADOS PENALES

CARACTERÍSTICAS Y DIFERENCIAS

EXTRACTOS: «Resulta necesario hacer algunas tangenciales precisiones en torno a las instituciones de la libertad provisional, de la condena de ejecución condicional y de la libertad condicional, pues justamente sobre su interpretación, naturaleza y alcance se ha suscitado cierta dificultad por quienes practican las disciplinas jurídicas, según se ha dicho aquí, para darle explicación al comportamiento del ex juez.

La libertad provisional es un derecho que la ley concede al procesado para no ser privado de su libertad de locomoción por haberse proferido en su contra medida de aseguramiento de detención preventiva o domiciliaria, o para recobrarla si fue privado de ella, la que se concede mediante caución prendaria o juratoria, en los casos expresamente determinados (CPP, art. 415). Tiene por finalidad esta institución, velar por la garantía de los derechos del acusado a favor de quien pende la presunción de inocencia hasta el pronunciamiento de sentencia en la cual se deje desvirtuado tal principio, momento a partir del cual entran en juego las otras instituciones como sustento de la liberación.

No es por capricho del legislador que se dispone que sea únicamente al momento de dictar sentencia, no antes ni después, que se estudie la posibilidad de suspender condicionalmente la pena, porque es justamente en ese estadio procesal que examina, con riguroso criterio científico, los medios de información acopiados al proceso y a tiempo que adquiere conocimiento, en grado de certeza, sobre la existencia real del hecho y la responsabilidad del acusado, también asume, sobre bases ciertas, si la pena a imponer al justiciable merece suspenderse condicionalmente por darse las condiciones del artículo 68 del Código Penal, vale decir, que la pena impuesta sea de arresto o no exceda de tres (3) años de prisión y que del estudio que se haga sobre su personalidad, la naturaleza y modalidades del hecho punible, resulte que no requiere de tratamiento penitenciario.

El subrogado penal de la libertad condicional supone el pronunciamiento de sentencia de condena a pena de arresto mayor de tres años o de prisión que exceda de dos, siempre que hubiere cumplido las dos terceras partes de la pena y exista pronóstico sobre su readaptación social.

Luego, aunque las tres instituciones tienen en común la libertad del procesado y que ella es restringida porque está sometida a determinadas condiciones, cuyo quebrantamiento entraña su revocatoria, son exactas también las marcadas diferencias que las identifican.

Así, por ejemplo, mientras la libertad provisional es una institución de carácter procesal, sometida a las reglas del estatuto adjetivo, para los procesados, los subrogados de la condena de ejecución condicional y libertad condicional, que se rigen por el estatuto sustantivo, contemplan para los condenados un modo de cumplir las penas de arresto y de prisión; la excarcelación se otorga en la medida en que no haya una sentencia condenatoria ejecutoriada, en tanto que la suspensión condicional de la pena se reconoce en la sentencia misma, y la libertad condicional cuando haya descontado las dos terceras partes de la pena impuesta; y, en fin, las razones en que se fincan, son diversas, ya que la libertad provisional tiende a neutralizar los efectos nocivos de una detención física, la suspensión condicional de la pena en que el condenado no requiere tratamiento penitenciario, y la libertad condicional en la readaptación social del condenado».

(Sentencia de segunda instancia, julio 7 de 1994. Radicación 9477. Magistrado Ponente: Dr. Dídimo Páez Velandia).

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