Sentencia 9635 de julio 17 de 1997 

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SINDICATOS

CREACIÓN DE SUBDIRECTIVAS SECCIONALES

EXTRACTOS: «El artículo 391 del Código Sustantivo del Trabajo se refiere a la elección de directivas y preceptúa:

“1. La elección de las directivas sindicales se hará por votación secreta, en papeleta escrita y aplicando el sistema del cuociente electoral para asegurar la representación de las minorías, so pena de nulidad.

2. La junta directiva, una vez instalada, procederá a elegir sus dignatarios. En todo caso, el cargo de fiscal del sindicato corresponderá a la fracción mayoritaria de las minoritarias”.

A las organizaciones sindicales la normatividad jurídica les reconoce unos derechos, entre los cuales se encuentra el de elegir y el de ser elegidos, de tal manera que con base en éste se llega a la elección de las directivas, la que de acuerdo con el numeral 1º del artículo 391 citado, debe hacerse con observancia de los siguientes requisitos:

a) Votación secreta.

b) Papeleta escrita.

c) Aplicación del sistema del cuociente electoral para asegurar la representación de las minorías.

(...).

Es claro que el sistema del cuociente electoral para elección de directivas sindicales, busca asegurar la representación proporcional de los distintos grupos, sectores y específicamente de las minorías, pero en los eventos como el referido, en que sólo se presenta una lista y hay unanimidad en su elección, no puede por sustracción de materia aplicarse el sistema; sin embargo, queda la duda respecto a quién le correspondería en este caso el cargo de fiscal.

Sobre este punto se pronunció esta sección en sentencia de 22 de noviembre de 1979(*), expediente Nº. 3246, actor Sindicato Nacional de Trabajadores de la Superintendencia Bancaria, Sintrasuperbancaria, con ponencia del doctor Samuel Buitrago Hurtado, que dice:

(*) Publicada en J. y D., Nº 97, pág. 40 (N. del D.).

“Con el sistema del cuociente electoral se expresa el pensamiento de los electores en forma tal, que cada grupo, partido o tendencia, puede tener una efectiva representación en razón directa del volumen de sus sufragios. Naturalmente que este sistema supone la existencia de grupos, la multiplicidad de listas. Por consiguiente, cuando en una asamblea de trabajadores realizada con miras a la constitución de una organización sindical no existe unanimidad, pues es obvio que hay que dar cabal aplicación al artículo 391 del Código Sustantivo del Trabajo; pero si como ocurrió en el caso presente, se presentó una unanimidad en la escogencia de la directiva provisional con relación a una sola lista de candidatos, no podía entonces tener aplicación estricta aquella norma, por lo mismo que la elección tuvo ese carácter...”

No aparece claro entonces que el Ministerio del Trabajo pudiera abstenerse de inscribir la junta directiva del comité regional de Armenia por este aspecto, pues tratándose de lista única, elegida por unanimidad, no es posible aplicar el sistema del cuociente electoral que obviamente es viable cuando se inscriben varias listas.

Por otra parte no hay prueba de que no se hubiera observado el procedimiento de voto secreto y papeleta escrita en tal elección.

En cuanto al segundo aspecto, es decir, si dicha elección de junta directiva del comité regional de Armenia se ajustó a lo previsto por el artículo 55 de la Ley 50 de 1990, dado que los actos acusados se fundamentan también en el desconocimiento de esta norma por parte de la asamblea del sindicato, se dirá lo siguiente:

El mencionado artículo es del siguiente tenor:

“Directivas seccionales. Todo sindicato podrá prever en sus estatutos la creación de subdirectivas seccionales, en aquellos municipios distintos al de su domicilio principal y en el que tenga un número no inferior a veinticinco (25) miembros. Igualmente se podrá prever la creación de comités seccionales en aquellos municipios distintos al del domicilio principal o el domicilio de la subdirección y en el que se tenga número de afiliados no inferior a 12 miembros. No podrá haber más de una subdirectiva o comité por municipio”.

De acuerdo con esta norma, no se trata de que todos los trabajadores que conforman la subdirectiva o el comité seccional, estén domiciliados en un mismo municipio, sino de que trabajen para la empresa que tenga sede en ese municipio.

Ello se deduce de la función misma que deben cumplir los sindicatos, es decir, defender los intereses de sus afiliados, celebrar convenios colectivos, velar por su cumplimiento y propugnar por un clima de entendimiento en sus relaciones con el empleador, tareas estas que deben ejercerse en los sitios donde la empresa tenga dependencias.

Obviamente que tratándose de un comité regional de Armenia, sus afiliados deben prestar servicios en ese municipio y no podría estar conformado por personas que como en el caso presente, prestan sus servicios en Cali como el señor Buenaventura Rodríguez, o en Chinchiná como el señor Tiberio Zabala.

Como en cada municipio no puede haber más de una subdirectiva o comité, sus miembros deben prestar sus servicios a la empresa que tenga sede en ese municipio, independientemente del sitio de su residencia.

Esta ha sido la interpretación que la Sala ha dado al artículo 55 de la Ley 50 de 1990 en providencias tales como la sentencia de 27 de febrero de 1997, expediente Nº 11991, con ponencia de la doctora Dolly Pedraza de Arenas, en la cual se dijo:

“Es claro para la Sala que esta norma no exige expresamente para la creación de subdirectivas o comités seccionales de un sindicato, que en el respectivo municipio la empresa tenga sucursal o sedes. Sin embargo este requisito surge de la naturaleza misma de la organización sindical, en tratándose de un sindicato de empresa o de base, que es el que agrupa a individuos “que prestan sus servicios en una misma empresa, establecimiento o institución” por las siguientes razones:

1. La función natural de una directiva sindical es la de dirigir la actividad sindical propia de la organización, que se contrae como la misma demanda lo reconoce a “defender los intereses de sus asociados, celebrar convenios colectivos, velar por su cumplimiento, propugnar por un clima de entendimiento en sus relaciones con el empleador y otras no menos importantes, como promover el mejoramiento y defensa de las condiciones de trabajo, propulsar el acercamiento de patronos y trabajadores sobre las bases de justicia, de mutuo respeto y de subordinación a la ley, asesorar a sus asociados en la defensa de los derechos emanados del contrato y representarlos ante los patronos, gestiones todas que por razones de simple lógica, tratándose de un sindicato de empresa, deben ejercerse en los sitios en donde ésta tenga dependencias, pues es allí en donde se realiza la actividad laboral de los asociados.

De manera que aunque algunas funciones mutuales del sindicato bien pueden ejercerse en cualquier sitio, la actividad sindical propiamente dicha se ejerce en los lugares de trabajo, no en el sitio de residencia de sus miembros”.

Como puede observarse, las certificaciones que obran a folios 202 y 203 del C.P. dan cuenta de que dos personas de las elegidas en la junta directiva del comité regional de Armenia trabajan, una en Chinchiná (Caldas) y otra en Cali (Valle). Ello indica que el comité no se ajustó a lo prescrito por el artículo 55 de la Ley 50 de 1990 y por tanto el Ministerio del Trabajo obró correctamente al abstenerse de inscribir la junta directiva del comité regional “Sintrafec” de Armenia.

Con mayor razón tratándose de un comité que se entiende opera en un municipio, como lo prevé el artículo 55 mencionado.

Así las cosas fuerza concluir que los actos acusados conservan la presunción de legalidad que los ampara, por lo cual se denegarán las súplicas de la demanda».

(Sentencia de julio 17 de 1997. Expediente 9635. Consejera Ponente: Dra. Clara Forero de Castro).

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