Sentencia 9783 de agosto 12 de 1997 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

•SALA DE CASACIÓN PENAL

REBAJA DE PENA

EN CASO DE SENTENCIA ANTICIPADA

EXTRACTOS: «No puede la Corte dejar de precisar que el alcance dado por el juzgador al referido artículo 37 (CPP), sobre cómo efectuar la rebaja de pena allí prevista, es el correcto, por corresponder a su tenor literal, cuya claridad no deja espacio a discusiones sobre su mecanismo de aplicación, en cuanto que debe hacerse sobre la pena ya individualizada, no sobre la dispuesta en el tipo penal como lo pretende el casacionista. Veamos, en lo pertinente, el texto de la norma que regía cuando el procesado aceptó la acusación, antes de la vigencia del artículo 11 de la Ley 365 de 1997:

El juez dosificará la pena que corresponda y sobre el monto que determine hará una disminución de 1/3 parte de ella por razón haber aceptado el procesado su responsabilidad.

También se podrá dictar sentencia anticipada, cuando proferida la resolución de acusación y hasta antes de que se fije fecha para celebración de la audiencia pública el procesado aceptare la responsabilidad penal respecto de todos los cargos allí formulados. En este caso la rebaja será de una sexta (1/6) parte”. (Negrillas fuera de texto).

Además de contrariar el obvio texto de la norma, la tesis propuesta por el libelista contradice su razón de ser, puesto que puede conducir a la eliminación absoluta de la pena, lo cual se opone al concepto mismo de reducción, que en su elemental entendimiento presupone que parte de ella debe mantenerse, y al querer del legislador de aminorarla cuantitativamente, en manera alguna prescindir de su aplicación, según el momento procesal en el cual la aceptación de cargos se produce.

Para citar dos ejemplos dentro del marco absurdo de la propuesta del casacionista, supóngase que el acusado se acoge a la sentencia anticipada en la etapa del sumario, y se le reconoce la diminuente del estado de ira (C.P., art. 60) o el exceso en la legítima defensa (art. 30 ejusdem). Si el delito por el que se procede es, como en el presente caso, homicidio simple, y el juez aplica la pena mínima, tendríamos que, en la primera hipótesis, los descuentos serían iguales a la sanción imponible (por el estado de ira 2/3 partes, que equivalen a 200 meses y por la sentencia anticipada 1/3 parte que equivaldrían 100, para un total de 300, que es la pena mínima del delito), y en la segunda, las rebajas terminarían desbordándola (por el exceso 5/6 partes, que equivalen a 250 meses y por la sentencia anticipada 1/3 parte que equivaldría a 100 meses, para un total de 350 meses de rebaja), quedando paradójicamente un saldo a cargo del Estado y en favor del acusado de 50 meses, todo lo cual conduciría a que la certeza de la pena y su aplicación, independientemente de si se la atenúa o no, resultaría siendo una burla, por supuesto intolerable desde el punto de vista de los fundamentos y función asignados al derecho penal, o por mejor decir, al derecho de la pena en un Estado de las peculiaridades del nuestro.

En síntesis, la rebaja por sentencia anticipada debe hacerse sobre la pena ya individualizada, no sobre la señalada en el tipo básico, como ha sido el empeño del impugnante».

(Sentencia de casación, agosto 12 de 1997. Radicación 9783. Magistrado Ponente: Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll).

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