•Sentencia ACU-653 de marzo 26 de 1999

CONSEJO DE ESTADO 

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN CUARTA

ACCIÓN DE CUMPLIMIENTO

LA ACUMULACIÓN DE PRETENSIONES NO ES PROCEDENTE

EXTRACTOS: «Mediante la acción de cumplimiento el representante legal de la Asociación Nacional de Pensionados de Comunicaciones “Apencom”, pretende se ordene al Ministerio de Comunicaciones, al Instituto Nacional de Radio y Televisión, Inravisión, a la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Telecom, a la Administración Postal Nacional, Adpostal y a la Caja de Previsión Social de Comunicaciones, Caprecom, dar cumplimiento a lo previsto en los artículos 4º y 8º de la Ley 314 de 1996.

(...).

En el presente caso, la acción de cumplimiento fue instaurada por el señor Hilvo Cárdenas Ruiz, en calidad de presidente y representante legal de la Asociación Nacional de Pensionados de Comunicaciones “Apencom”, no en nombre propio sino con el objeto de garantizar los derechos de sus afiliados, es decir, que la parte accionante estaría conformada por todos y cada uno de los afiliados a dicha entidad.

1. Sea lo primero advertir la perplejidad planteada en la demanda, que en forma poco técnica acumula diferentes pretensiones contra varios demandados.

La demandante pretende una acumulación de pretensiones, pues aunque la acción de cumplimiento es una sola, son varias las entidades demandadas y son diversas las pretensiones instauradas con respecto a cada una de ellas, por lo que debe determinarse si tal acumulación es procedente a la luz de lo establecido en los artículos 145 del Código Contencioso Administrativo y 82 del Código de Procedimiento Civil, al cual hace expresa referencia el primero de los textos citados.

2. Es cierto que el artículo 145 del Código Contencioso Administrativo, hace referencia general a la posibilidad de acumulación de pretensiones “en todos los procesos contencioso administrativos”, pero no es menos cierto que el proceso a que se refiere la Ley 393 de 1997 si bien se tramita ante la jurisdicción contenciosa, es de tal naturaleza particular y breve, cuyas características especialísimas no permiten incluirlo dentro de la denominación “procesos administrativos”, a que se refiere el artículo 145 ib., por su peculiar carácter de proceso de ejecución especial.

3. Se destaca que en parte alguna de la Ley 393 de 1997 se autoriza la acumulación de pretensiones contra varios demandados y en relación con varias pretensiones, que de ser posible la ley lo habría establecido en forma expresa.

4. No es posible acumular las varias pretensiones esgrimidas, frente a 5 ó 7 demandados para ser tramitadas en los angustiosos términos señalados en la Ley 393 de 1997, sin que por esa vía se quebrante el debido proceso a que tienen derecho las entidades demandadas, en especial en la parte relacionada con el derecho de defensa que es necesario preservar a toda costa, sobre todo tratándose de procesos de la índole del de ejecución, como lo es el de cumplimiento, que se caracteriza por adelantarse con base en un título respecto del cual la participación de los demandados en su constitución es inexistente y respecto del que la posibilidad de defensa resulta en extremo precaria.

5. La Ley 393 de 1997 en sus diferentes artículos, no sólo no autoriza la posible acumulación de varias pretensiones contra varios demandados, sino que en la letra y en el espíritu de la mayoría del articulado (arts. 5º, 8º, 10-4, 13, 17, 19, 21 y 26), expresamente se alude a “la autoridad”, aspecto que claramente indica que el demandado ha de ser siempre una autoridad singular. En cuanto que el artículo 30 ib. expresa la remisión al Código Contencioso Administrativo, ello sin perjuicio de que, como ya se dijo, el carácter de la acción de cumplimiento la aleja de los procesos administrativos ordinarios.

Pero aún si fuera posible la acumulación en el proceso de cumplimiento, en el presente caso, tampoco sería posible admitirlo por no reunir los requisitos para ello.

Al respecto se observa que el artículo 82 del Código de Procedimiento Civil (aplicable al caso por mandato del CCA, art. 145) permite formular en una demanda pretensiones de varios demandantes o contra varios demandados “... siempre que aquéllas provengan de la misma causa, o versen sobre el mismo objeto, o se hallen entre sí en relación de dependencia, o deban servirse específicamente de unas mismas pruebas, aunque sea diferente el interés de unos y otros”.

De lo anterior se desprende que la pretendida acumulación de pretensiones en una misma demanda de cumplimiento contra varias autoridades y con diversas pretensiones no se acomoda a los requisitos exigidos por la norma citada, pues aunque es la misma norma legal la causa que genera las obligaciones cuyo cumplimiento se pretende, frente a cada demandada sería diversa, toda vez que los servicios integrales a que puedan tener derecho los afiliados a “Apencom” la entidad demandante, dependerá en cada caso de las circunstancias particulares de cada demandada.

Con fundamento en las razones expuestas, se concluye que en el caso de autos no existe la posibilidad jurídica de aceptar la acumulación de pretensiones y en consecuencia, debió inadmitirse la demanda y al no haberse hecho oportunamente, es procedente revocar la sentencia objeto de impugnación y en su lugar, proferir sentencia inhibitoria, ante la imposibilidad de evitarla (CPC, art. 37, ord. 4º)».

(Sentencia de marzo 26 de 1999. Expediente ACU-653. Consejero Ponente: Dr. Daniel Manrique Guzmán).

_____________________________