Sentencia C-310 de 2007. Estudio de constitucionalidad del régimen de cesantía previsto para los trabajadores del servicio doméstico

Revista Nº 145 Ene.-Feb. 2008

Armando Mario Rojas Chávez 

Abogado Especializado en Derecho Laboral y Relaciones Industriales 

Introducción

El régimen laboral previsto para el sector particular establece el reconocimiento de las cesantías bajo tres modalidades que resultan excluyentes: (i) retroactivo, (ii) liquidación anual y definitivo y (iii) salario integral. En el primero, esto es, régimen retroactivo, la cesantía se liquida en consideración a todo el tiempo laborado por el asalariado. Su aplicación se encuentra limitada para aquellos trabajadores que con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley 50 de 1990 se encontrasen laborando y, además, no se hubieren trasladado voluntariamente al nuevo régimen. En el segundo régimen, indica el artículo 99 de la Ley 50 de 1990, la cesantía se liquida anualmente de manera definitiva por la anualidad o por la fracción de año. En este caso, la cesantía, dentro del término previsto, se consigna a un fondo especial, escogido por el trabajador de manera voluntaria. En cuanto al último, esto es, salario integral, el trabajador no recibe la cesantía, toda vez que esta se encuentra inmersa dentro de la remuneración del asalariado, la cual, además de retribuir directamente el servicio, compensa de antemano las prestaciones sociales y demás beneficios laborales involucra-dos dentro del pacto de salario integral, con excepción de las vacaciones.

Dentro del régimen de cesantías se encuentran ciertas normas, las cuales, teniendo en cuenta la calidad del empleado, introducen ciertas variaciones en cuanto a su liquidación. Así sucede con los empleados del servicio doméstico. El numeral 2º del artículo 252 del Código Sustantivo del Trabajo indica que, para efectos de la liquidación de la mencionada prestación social, solo se tendrá en cuenta el salario en dinero.

En atención a la demanda de constitucionalidad presentada en contra de la norma antes mencionada, la Corte Constitucional, mediante Sentencia C-310 del 2007(1), se ocupó de estudiar si esa excepción encuentra respaldo en las normas constitucionales. A continuación, se presentará el estudio de la sentencia antes referida, lo cual se llevará a cabo en el siguiente orden: (i) concepto de la violación, (ii) problema jurídico, (iii) consideraciones de la Corte Constitucional, (iv) decisión y (v) conclusiones.

Concepto de la violación

Los cargos formulados dentro de la acción de constitucionalidad, en síntesis, se limitan a señalar que, en cuanto a la liquidación de las cesantías de los empleados del servicio doméstico, la legislación laboral comete una discriminación, toda vez que la exclusión del salario en especie para efectos de la liquidación de la mencionada prestación económica solo se presenta para este tipo especial de trabajadores, dándose para los demás el reconocimiento de todos los elementos que constituyen el salario.

Indica la parte accionante que esta limitación de elementos salariales también lleva al desconocimiento de otras disposiciones constitucionales, tal como sucede con el artículo 25, el cual establece el derecho al trabajo en condiciones dignas y justas. Manifiesta que los empleados del servicio doméstico tienen que considerarse como cualquier otro tipo de empleados.

Problema jurídico

Conocidas las pretensiones de la demanda de constitucionalidad presentada en contra del numeral 2º del artículo 252 del Código Sustantivo del Trabajo, el problema jurídico a resolver por parte de la Corte Constitucional se centra en determinar si, para efectos de la liquidación de las cesantía de los empleados del servicio doméstico, la exclusión del salario en especie infringe los artículos 13, 25 y 53 de la Constitución Política, los cuales, se destaca, establecen el derecho a la igualdad, el derecho al trabajo y, por último, las garantías constitucionales otorgadas a los trabajadores, respectivamente.

Consideraciones de la Corte Constitucional

Expuestas las diferentes sentencias proferidas en cuanto a la especial protección constitucional de que goza el salario en sus diferentes modalidades(2), esto es, en dinero o en especie y, por otro lado, las distintas normas que las regulan, la Corte Constitucional abarca el estudio de las condiciones laborales de los empleados del servicio doméstico, de lo cual se toman los siguientes aspectos:

• Tradicionalmente, al servicio doméstico se le ha restado importancia jurídica, económica y social, por encontrarse destinado a reemplazar o complementar la labor del ama de casa.

• En la mayoría de los casos, las condiciones de los trabajadores del servicio doméstico resultan desfavorables. Lo anterior se observa en la ejecución de jornadas de trabajo que exceden los límites legales, desconocimiento de recargos y de descansos, exclusión del sistema de seguridad social, entre otros aspectos que desconocen el mínimo de derechos y garantías consagrados a favor de los trabajadores.

• Los trabajadores del servicio doméstico se encuentran expuestos a condiciones de acoso, violencia y abusos, lo cual los ubica en una situación de vulnerabilidad.

Según la Corte Constitucional, las condiciones poco favorables que presentan los trabajadores del servicio doméstico exigen una especial protección por parte del Estado, “la cual será especial en razón de las condiciones económicas y de otra naturaleza que conllevan situación de debilidad manifiesta (C.N., art. 13 inc. final)”.

Desde el plano del derecho fundamental a la igualdad, la Corte Constitucional precisa que, dentro del ámbito de las relaciones de trabajo, no encuentra cabida la diferencia de trato frente a los trabajadores que ejecutan labores en las mismas condiciones, cuando ello no obedece a causas objetivas y razonables(3). Continúa precisando que las condiciones o circunstancias del empleador “no pueden ser consideradas factores relevantes para discriminar a los trabajadores”.

En cuanto al contenido de la norma demandada, esto es, el numeral 2º del artículo 252 del Código Sustantivo del Trabajo, la Corte Constitucional considera que esta incurre en violación a la Constitución, toda vez que niega el carácter salarial a la remuneración en especie que perciben los trabajadores del servicio doméstico. Continúa señalando el alto tribunal que “si conforme con los dictados superiores el salario en especie también es salario, hoy en día no se explica cómo el legislador desconoce su naturaleza retributiva, afectando de paso el ingreso del trabajador doméstico, quien por disposición de la norma acusada se ve privado de contar con la totalidad de su remuneración, como base, a fin de poder satisfacer necesidades esenciales”.

Decisión

Por encontrar procedentes los cargos expuestos en la demanda de constitucionalidad presentada en contra del numeral 2º del artículo 252 del Código Sustantivo del Trabajo, la Corte Constitucional resolvió declarar inexequible la expresión “solo”. Así mismo, declaró constitucional en lo demás la norma demandada en el entendido “que el auxilio de cesantía siempre se pagará en dinero y en ningún caso será inferior a un salario mínimo legal mensual vigente, por cada año de servicios y proporcionalmente por fracciones de año”.

La decisión adoptada contó con salvamento de voto presentado por Jaime Córdoba Triviño y Humberto Sierra Porto. También se presentó aclaración de voto por parte de Jaime Araújo Rentería.

Conclusiones

Es indiscutible que la providencia estudiada contribuye de manera significativa a la protección efectiva de un sector de la población trabajadora tradicionalmente desmejorada en sus condiciones económicas y jurídicas, toda vez que, a partir de su vigencia, la liquidación de la cesantías debe efectuarse en consideración a todos los elementos constitutivos de salario, sin lugar a exclusión alguna basada en su condición especial.

No puede pasar por inadvertido que la decisión adoptada por la Corte Constitucional transciende los alcances de la regulación dada por el Código Sustantivo del Trabajo a la cesantía cuando se precisa que “en ningún caso será inferior a un salario mínimo legal mensual vigente por cada año de servicios y proporcionalmente por fracción de año”. Lo anterior nos lleva a concluir que, en los casos de la contratación del empleado de servicio doméstico por una jornada inferior a la máxima legal, siempre corresponderá cancelar la mencionada prestación económica en consideración al salario mínimo legal, no obstante que el artículo 249 del Código Sustantivo del Trabajo indica que la cesantía corresponde a un mes de salario por cada año de servicio.

Por último, considero pertinente traer a colación los aportes dados con anterioridad por la Corte Constitucional a los trabajadores del servicio doméstico, los cuales han permitido desde el punto de vista legal igualar al grupo de trabajadores antes mencionados con aquellos que gozan de un empleo convencional. En primer lugar, se tiene la Sentencia C-051 de 1995(4), en la que se excluyó la disposición que contemplaba la cesantía restringida, la cual limitaba la mencionada prestación económica a quince días de salario por cada año de servicio. También está la Sentencia C-372 de 1998(5), donde se señaló que la jornada laboral de los trabajadores que residen en la casa del empleador no puede superar las diez horas diarias. Por último, mediante Sentencia C-1004 de 2005(6), la Corte Constitucional declaró inexequible parcialmente el literal d) del artículo 229 del Código Sustantivo del Trabajo, el cual limitaba el pago de la licencia por enfermedad por el lapso de un mes.

(1) M.P. Nilson Pinilla Pinilla.

(2) Corte Constitucional, sentencias C-710 de 1996, C-1218 de 2001, C-521 de 1995, SU-995 de 1995.

(3) Sentencia T-601 de 1999, M.P. Carlos Gaviria Díaz.

(4) M.P. Jorge Arango Mejía.

(5) M.P. Fabio Morón Díaz.

(6) M.P. Jaime Araújo Rentería.