Sentencia C-594 de diciembre 7 de 1995 

CORTE CONSTITUCIONAL 

SALA PLENA

VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

ASIGNACIÓN DE FUNCIONES ADICIONALES

EXTRACTOS: «Dentro de la Asamblea Nacional Constituyente surgieron ideas contrapuestas en torno a la institución de la Vicepresidencia. En efecto, se discutieron y expusieron diferentes tesis sobre la conveniencia o inconveniencia de su creación, fundadas en razones históricas, sociológicas y políticas y, finalmente en el seno de dicha asamblea, se concretaron dos posiciones: la primera, asumió la defensa de la figura de la Designatura y propendió su conservación, aunque consideró necesario introducirle algunas modificaciones, acordes con las concepciones modernas del Estado, y la segunda, abogó por la creación de la institución de la Vicepresidencia, con diferentes argumentos, entre ellos, que en contraposición al Designado, el Vicepresidente tendría su origen en una elección popular directa y, además, que este, como persona inmediatamente cercana y dependiente directa del Presidente, podía recibir de este, en determinadas circunstancias, misiones o encargos específicos e incluso el nombramiento para el desempeño de un cargo en la rama ejecutiva.

Observa la Corte que el cargo de Vicepresidente de la República es empleo público, como se deduce del contenido normativo de los artículos 123 y numeral 1º del 173, que señalan:

“Son servidores públicos los empleados y trabajadores del Estado” (art. 123).

“Son atribuciones del Senado: ... admitir o no las renuncias que hagan de sus empleos el Presidente de la República o el Vicepresidente” (art. 173, num. 1º).

Igualmente, la noción responde a la definición que el legislador ha hecho en diferentes oportunidades, en el sentido de que el empleo público comprende el conjunto de funciones, deberes y responsabilidades confiados a una persona natural, en forma subordinada y bajo un régimen jurídico especial, con el fin de satisfacer necesidades permanentes, vinculadas al cumplimiento de las funciones públicas estatales.

De acuerdo con la Constitución las funciones del Vicepresidente son:

i) Reemplazar al Presidente de la República en sus faltas temporales y absolutas (incs. 3º y 4º del art. 202); ii) Cumplir con las misiones o encargos especiales que le confíe el Presidente de la República (inc. 5º, ibídem); iii) Desempeñar cualquier cargo de la rama ejecutiva para el cual sea designado por el Presidente (inc. 5º, ibídem).

En el primer evento, es obvio, como lo han señalado algunos críticos de la institución de la Vicepresidencia, que su titular propiamente no desempeña función alguna, mientras no se da el supuesto de reemplazar al Presidente; sin embargo, debe entenderse que la figura fue institucionalizada precisamente bajo la idea de que el Vicepresidente tuviera vocación o se encontrara en disponibilidad de desempeñar las funciones presidenciales en las hipótesis previstas en la Constitución.

En la segunda situación, las funciones del Vicepresidente se concretan en la realización de misiones o encargos específicos, esto es, de tareas, labores o cometidos concretos que le sean asignados por el Presidente.

En la tercera hipótesis, es claro que el Vicepresidente cumple las funciones que constitucional, legal o reglamentariamente corresponden al respectivo cargo.

Surge de lo expuesto, que el cargo de Vicepresidente corresponde a un empleo público y que sus funciones están determinadas en la Constitución. Igualmente, que según ésta, es el Presidente la única autoridad que puede asignarle funciones adicionales, bien confiándole misiones o encargos especiales o mediante el mecanismo de la designación en un cargo de la rama ejecutiva. Por lo tanto, no podía el legislador a través de la norma del numeral 1º del artículo 13 de la Ley 161 de 1994, asignarle el cumplimiento de funciones públicas al Vicepresidente como miembro de la junta directiva de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, pues ello resulta violatorio no sólo del artículo 202, sino del numeral 1º del artículo 136 de la Constitución, que prohíbe al Congreso y a cada una de sus cámaras “inmiscuirse, por medio de resoluciones o de leyes, en asuntos de competencia de otras autoridades”.

Admitir que el legislador pueda señalarle al Vicepresidente de la República labores adicionales a las que le corresponden, en los términos de la Constitución, podría conducir a que al tener que cumplir con funciones asignadas por aquél, no estuviera en capacidad o disponibilidad de desarrollar las que le son propias, ni de atender las tareas específicas que le asigne el Presidente, o desempeñar cargos en la rama ejecutiva, con la necesaria consecuencia de que se pueden ver limitadas o interferidas las funciones y competencias de estas autoridades por la acción del legislador.

En conclusión, de conformidad con los antecedentes de la figura de la Vicepresidencia dentro de la Asamblea Nacional Constituyente y el examen de las normas que se han reseñado, la Corte estima que el segmento normativo que se acusa es inexequible. Así se declarará.

IX. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Sala Plena de la Corte Constitucional administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,

RESUELVE:

Declarar INEXEQUIBLE la expresión “o el Vicepresidente de la República” contenida en el numeral 1º del artículo 13 de la Ley 161 de 1994».

(Sentencia C-594 de diciembre 7 de 1995. Magistrado Ponente: Dr. Antonio Barrera Carbonell).

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