Sentencia C-085 de marzo 1º de 1995 

CORTE CONSTITUCIONAL 

SALA PLENA

VOTACIÓN DE LA HUELGA

EXIGENCIA DE MAYORÍAS

EXTRACTOS: «El ciudadano Héctor Justiniano Jaramillo Ulloa, en uso del derecho consagrado en los artículos 40, numeral 6º y 241, numeral 4º, de la Constitución, presentó ante esta Corporación demanda de inconstitucionalidad en contra de algunos apartes de los artículos 61, 62, 63 y 65 de la Ley 50 de 1990, artículos éstos que modificaron parcialmente los artículos 444, 445, 448 y 450 del Código Sustantivo del Trabajo.

2. Acusación contra los artículos 61, 62 y 63 de la Ley 50 de 1990. 

La acusación contra estas normas, que modificaron los artículos 444, 445 y 448 del Código Sustantivo del Trabajo, se basa en la tesis de que la exigencia de una mayoría para la declaración de la huelga, quebranta los artículos 55 y 56 de la Constitución, porque el primero consagró “el derecho a la negociación colectiva y por consiguiente a obtener una solución pacífica de los conflictos colectivos de trabajo, sin consideración al número de los trabajadores comprometidos en el mismo”; y porque el segundo consagró la huelga “como un derecho especial de los trabajadores encaminado a la protección y promoción de sus derechos sociales...”

En consecuencia, se analizará esta acusación, en primer lugar.

3. Cosa juzgada constitucional, en relación con el numeral 3º del artículo 63 de la Ley 50 de 1990. 

Lo primero que debe anotarse es que la Corte Suprema de Justicia, en sentencia de septiembre 26 de 1991, declaró exequibles los numerales 3º y 4º del artículo 63 de la ley 50 de 190(*). Como aquí se demanda parcialmente el numeral 3º, en relación con él se ordenará estarse a lo resuelto en la sentencia mencionada.

4. La acusación contra parte de los artículos 61, 62 y 63.

Como se vio, el sustento de la acusación de inconstitucionalidad consiste en la exigencia de la mayoría para la declaración de la huelga.

Pues bien, tal exigencia se ajusta perfectamente a la Constitución. Para demostrarlo no es menester acudir a complicadas lucubraciones. Basta considerar que de conformidad con el inciso segundo del artículo 39 de la misma Constitución, “la estructura interna y el funcionamiento de los sindicatos y organizaciones sociales y gremiales se sujetarán al orden legal y a los principios democráticos”. Si en la vida de un sindicato uno de los actos más importantes es la declaración de huelga, resulta inaceptable la pretensión de que precisamente ese acto se sustraiga a los principios democráticos. Principios entre los cuales se destaca el de la primacía de la voluntad de la mayoría.

En cuanto a la decisión de someter el diferendo a la decisión de árbitros, es lógico que ella se adopte también por la mayoría. Lo contrario no tendría sentido a la luz de los mismos principios democráticos. Esto, en relación con el numeral 2º del artículo 445 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 62 de la Ley 50 de 1990.

Con base en lo expuesto, la Corte declarará exequibles los apartes demandados, de los artículos 61, 62, numeral 2º, y 63, numeral 2º, de la Ley 50 de 1990.

5. Demanda contra el literal a) del numeral 1º del artículo 65 de la Ley 50 de 1990. 

Se demanda el literal a) del numeral 1º del artículo 65 de la Ley 50 de 1990, que reformó el artículo 430 del Código Sustantivo del Trabajo y cuyo texto es el siguiente:

“La suspensión colectiva del trabajo es ilegal en cualquiera de los siguientes casos: a) cuando se trate de un servicio público”.

La Corte Constitucional, en sentencia C-473 de 1994, de veintisiete (27) de octubre de 1994, declaró exequible esta disposición, así:

“2. Declarar EXEQUIBLE el inciso primero del artículo 430 del Código Sustantivo del Trabajo, siempre que se trate, conforme al artículo 56 de la Constitución Política, de servicios públicos esenciales definidos por el legislador”.

En consecuencia, en esta oportunidad se ordenará estarse a lo resuelto en la sentencia mencionada.

6. Acusación contra el literal c) del numeral 1º del artículo 450 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 65 de la Ley 50 de 1990. 

Se demanda este literal, cuyo texto es el siguiente:

“La suspensión colectiva del trabajo es ilegal en cualquiera de los siguientes casos:

c) Cuando no se haya cumplido previamente el procedimiento del arreglo directo”.

Según el actor esta exigencia “desnaturalizó el contenido esencial del derecho consagrado constitucionalmente y por tanto infringió su precepto (art. 56, inc. 1º)”; además, “extralimitó su potestad de reglamentación del mismo (inc. 2º ibídem)”.

Esta aseveración parte del olvido del texto mismo de la Constitución. En efecto, veamos.

Está, en primer término, el ya citado inciso segundo del artículo 39. De acuerdo con este los sindicatos, en su funcionamiento, se sujetarán al orden legal. Y es este el que puede determinar cómo se llega a la huelga, cuando no es posible ya la concertación.

De otra parte, a la luz de la Constitución, la huelga no es el ideal para la solución de los conflictos de intereses entre patronos y trabajadores. Es una medida extrema, a la cual se acude como a un último remedio.

Por el contrario, el arreglo directo es la demostración concreta del ánimo conciliador de las partes. Por esto, el artículo 55, en su inciso segundo, establece: “Es deber del Estado promover la concertación y los demás medios para la solución pacífica de los conflictos colectivos de trabajo”. A este fin está dirigida la exigencia de la norma acusada.

Sin que sobre anotar que esta norma se acomoda perfectamente a lo previsto en el inciso segundo del artículo 56 de la Constitución, según el cual la ley reglamentará el derecho de huelga. Mientras una ley no reglamente expresamente el derecho de huelga, están vigentes las disposiciones anteriores a la Constitución, que regulan esta materia, en cuanto no sean contrarias a la misma Constitución.

Por todo lo anterior, es erróneo afirmar que la disposición aquí demandada desconoce “el contenido esencial” del derecho de huelga. No, esta norma apenas “reglamenta su ejercicio”, como lo ordena la Constitución.

Por los motivos expuestos, se declarará exequible el literal c) del numeral 1º del artículo 450 del Código Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 65 de la Ley 50 de 1990.

RESUELVE:

1. En relación con el numeral 3º del artículo 63 de la Ley 50 de 1990 ESTÉSE a lo resuelto en la sentencia Nº 115, de 26 de septiembre de 1991, proferida por la Corte Suprema de Justicia.

2. En relación con el literal a) del numeral 1º, del artículo 65 de la Ley 50 de 1990 ESTÉSE a lo resuelto en la Sentencia C-473 de 1994 de la Corte Constitucional, por existir cosa juzgada en relación con el literal demandado.

3. Declárase EXEQUIBLE el aparte del inciso segundo, del artículo 61 de la Ley 50 de 1990, que dice: “...por la mayoría absoluta de los trabajadores de la empresa, o de la asamblea general de los afiliados al sindicato o sindicatos que agrupen más de la mitad de aquellos trabajadores”.

4. Decláranse EXEQUIBLES los siguientes apartes del numeral segundo, del artículo 62 de la Ley 50 de 1990 “... de la empresa...”; “...que agrupen más de la mitad de aquellos trabajadores...”(*).

5. Decláranse EXEQUIBLES las expresiones “la mayoría” y “de la empresa” contenidas en el numeral segundo del artículo 63 de la Ley 50 de 1990.

6. Decláranse EXEQUIBLES los siguientes apartes del numeral 3º del artículo 63 de la Ley 50 de 1990: “que agrupen la mayoría de los trabajadores de la empresa”; “de los trabajadores en asamblea general”; “de la totalidad”; “...de la empresa...”.

7. Declárase EXEQUIBLE el literal c) del numeral 1º, del artículo 450 del Código Sustantivo del Trabajo, tal como fue modificado por el artículo 65 de la Ley 50 de 1990.

Notifíquese, cópiese, publíquese, comuníquese, e insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional».

(Sentencia C-085 de marzo 1º de 1995. Magistrado Ponente: Dr. Jorge Arango Mejía).

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