Sentencia C-930 de 2009. Parcialmente inexequible el numeral 6º del artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo. Nueva interpretación

Revista N° 159 Mayo-Jun. 2010

Armando Mario Rojas Chávez 

Abogado especializado en derecho laboral 

y relaciones industriales 

Introducción

La legislación laboral establece el reconocimiento de distintas licencias y permisos remunerados a favor del trabajador, las cuales cumplen distintos propósitos; sin embargo, coinciden en permitirle al trabajador ausentarse temporalmente de manera justificada de su jornada de trabajo, como consecuencia de situaciones excepcionales que ameritan dedicación total del trabajador. Como tales se tienen las licencias de maternidad, paternidad, por luto, además de permisos para ejercer el derecho al sufragio, entre otros. Algunas de estas figuras propias de la legislación laboral han sido objeto de pronunciamientos de la Corte Constitucional, presentándose cambios considerables en su interpretación y aplicación(1), los cuales resultan de obligatoria aplicación, por expresa disposición del artículo 45 de la Ley 270 de 1996.

El otorgamiento de los permisos remunerados, previstos dentro de las normas que regulan el contrato de trabajo, resulta de obligatoria aplicación para el empleador, habida cuenta que ello responde a una obligación particular a su cargo, la cual, en caso de incumplirse, podría llevar a la imposición de sanciones por parte del Ministerio de la Protección Social, pues, cuando el trabajador se encuentre ante determinada situación personal que le obligue ausentarse de manera temporal mientras la supera, es un deber constitucional de solidaridad del empleador.

Por otro lado, se tiene que la Corte Constitucional en Sentencia C-930 de 2009, presentó a nuestro juicio, el reconocimiento de un nuevo permiso remunerado a favor del trabajador, cuando se presenten las circunstancias enunciadas en el numeral 6º del artículo 57 del Código Sustantivo del Trabajo.

Norma demandada

ART. 57.—Son obligaciones especiales del empleador:

[...].

6. Conceder al trabajador las licencias necesarias para el ejercicio del sufragio; para el desempeño de cargos oficiales transitorios de forzosa aceptación; en caso de grave calamidad doméstica debidamente comprobada; para desempeñar comisiones sindicales inherentes a la organización o para asistir al entierro de sus compañeros, siempre que avise con la debida oportunidad al empleador, a su representante y que, en los dos (2) últimos casos, el número de los que se ausenten no sea tal que perjudique el funcionamiento de la empresa. En el reglamento de trabajo se señalarán las condiciones para las licencias antedichas. Salvo convención en contrario, el tiempo empleado en estas licencias puede descontarse al trabajador o compensarse con tiempo igual de trabajo efectivo en horas distintas de su jornada ordinaria, a opción del empleador (lo resaltado corresponde a la parte demandada).

Problema jurídico

Los cargos formulados dentro de la acción constitucional que concluyó en la Sentencia C-930 de 2009, en síntesis se limitaron a establecer, si la facultad prevista para el empleador dentro del numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo, la cual le permitía descontar del salario del trabajador el tiempo de la licencia u obligarlo a compensar la misma en tiempo laborado, resultaría contraria a los derechos constitucionales de dignidad, solidaridad, igualdad, protección especial a la familia, y sin perjuicio de los derechos contemplados en el artículo 53 constitucional, entre ellos, la irrenunciabilidad de las garantías mínimas previstas para el asalariado.

Consideraciones de la Corte Constitucional

Teniendo en cuenta los cargos formulados dentro la acción que concluyó en la Sentencia C-930 de 2009, la Corte Constitucional, remitiéndose a las normas superiores aplicables dentro de las relaciones de trabajo, entre ellas, la de solidaridad y, dignidad, concluyó que en el caso concreto de las licencias o permisos establecidos en el numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo, tienen que estar presente, de tal suerte que el contenido de la norma denunciada, no se encuentra en armonía con las normas invocadas dentro de la respectiva acción constitucional. También reprochó la disposición demandada, por cuanto, no tenía en cuenta “la interpretación del derecho de asociación sindical sugerida en la recomendación 143 de la OIT”, conforme a la cual indica el alto tribunal en lo constitucional que “el derecho de asociación sindical involucra la prerrogativa de “disfrutar, sin pérdida de salario” del tiempo para atender las comisiones sindicales”.

Decisión

Por encontrar procedentes los cargos expuestos en la demanda de constitucionalidad presentada en contra del numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo, la Corte Constitucional resolvió declarar inexequiblela expresión “Salvo convención en contrario, el tiempo empleado en estas licencias puede descontarse al trabajador o compensarse con tiempo igual de trabajo efectivo en horas distintas de su jornada ordinaria, a opción del empleador”. Así mismo, realizó una interpretación de carácter constitucional en cuanto a la norma demandada en el sentido que “se entienda que las licencias laborales en caso de grave calamidad doméstica debidamente comprobada, para el desempeño de cargos oficiales transitorios de forzosa aceptación, para desempeñar comisiones sindicales o para asistir al entierro de los compañeros, deben ser remuneradas y el trabajador no puede ser obligado a compensar el tiempo empleado en ellas”.

Alcances de la decisión

Teniendo en cuenta la decisión tomada por la alta corporación en lo constitucional mediante la sentencia objeto de estudio, se tiene que como consecuencia de la inexequibilidad declarada, sumado a la constitucionalidad condicionada dada a la norma, se cambió el entendimiento del numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo. A nuestro juicio, la norma antes dicha, constituye una nueva forma de permiso remunerado a favor del trabajador. Su reconocimiento constituye una obligación de carácter legal a cargo del empleador, en donde la negativa de acceder a él, en casos que represente perjuicios graves para el asalariado, podría llevar a la configuración del llamado “despido indirecto”.

Cabe anotar que dentro de las normas sustantivas aplicables dentro de las relaciones individuales de trabajo, se presentan ciertas disposiciones que involucran o desarrollan el numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo, por cuanto regulan el otorgamiento de la licencia por luto, o por el ejercicio del sufragio y, además, por el ejercicio de cargos de jurado de votación, clavero o escrutador. Así las cosas, consideramos que corresponde remitirnos a dichas disposiciones para precisar los alcances de esas licencias para presentar una revisión completa del tema:

— Conforme a lo establecido por la Ley 1280 de 2009, la muerte de algún miembro del grupo familiar del trabajador que se encuentre señalado en dicha norma(2), amerita el reconocimiento una licencia remunerada de cinco días hábiles, siempre que se cumplan en debida forma las condiciones previstas para tal efecto.

— El artículo 105 del Decreto 2241 de 1986, establece que los jurados de votación que trabajen en el sector público o privado tendrán derecho a un (1) día compensatorio de descanso remunerado dentro de los cuarenta y cinco (45) días siguientes a la votación.

— Para los ciudadanos que ejercen su derecho al sufragio, el artículo 3º de la Ley 403 de 1997, re conoce medio día de descanso remunerado, el cual, indica la norma, se disfrutará “en el mes siguiente al día de la votación, de común acuerdo con el empleador”.

Así mismo, no pueden desconocerse los alcances de ciertas disposiciones contenidas en la convención colectiva de trabajo, pacto colectivo, reglamento interno de trabajo o laudo arbitral, según corresponda, las cuales se aplican de manera particular en las relaciones individuales de trabajo que regulen, en caso de resultar favorables a los intereses del trabajador.

Visto lo anterior, se tiene que la licencia remunerada prevista en el numeral 6º del artículo 58 del Código Sustantivo del Trabajo, encontrará su aplicación cuando se solicite como consecuencia de una calamidad doméstica, debidamente comprobada, para el desempeño de comisiones sindicales inherentes a la organización o, por último, para asistir al entierro de sus compañeros de trabajo, previo el cumplimiento de las condiciones previstas en la norma. Conviene anotar que si bien es cierto que la Ley 1280 de 2009, aplicaría dentro del concepto de calamidad doméstica, en este caso, por muerte de alguno de los miembros del grupo familiar enunciado en la norma, también es cierto que el empleador, conforme a lo previsto por el numeral objeto de estudio, puede otorgar la licencia por la muerte de algún miembro del grupo familiar que no se encuentre previsto dentro de la mencionada ley.

Debido a que la norma sustantiva objeto de estudio no establece la duración del descanso remunerado, se tiene que ello depende del criterio del empleador, para lo cual, resultaría necesario consultar por parte de este, las circunstancias propias de la situación que motivó al asalariado a presentar la solicitud de dicha licencia, con el objeto de establecer de manera razonable el tiempo que corresponda reconocer por concepto de licencia. Como lo tiene señalado la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia en reiteradas providencias, el otorgamiento de la licencia remunerada, no suspende el contrato de trabajo.

Conforme a lo señalado por la Corte Constitucional, las licencias que tienen su origen en el numeral objeto de estudio, en todo caso, tienen que ser remuneradas; por lo tanto, no encuentra asidero alguno convenio en contrario.

(1) En cuanto a la licencia de paternidad, reconocida por la Ley 755 de 2002, la Corte Constitucional, mediante Sentencia C-669 del 22 de septiembre de 2009, declaró inexequible la expresión “cien (100)”. Así mismo el quinto inciso del artículo 1º de la norma antes mencionada, se declaró exequible bajo el entendido “en el entendido de que para el reconocimiento de la licencia de paternidad, las EPS solo podrán exigir la cotización de las semanas correspondientes al período de gestación, en los términos en que se reconoce la licencia de maternidad”.

(2) Conforme a lo previsto por el artículo 1º de la Ley 1280 de 2009, serían los miembros del grupo familiar cuya muerte amerita el reconocimiento de la licencia por luto: “cónyuge, compañero o compañera permanente o de un familiar hasta el grado segundo de consanguinidad, primero de afinidad y primero civil”.