Sentencia SC15030-2014 de octubre 29 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN CIVIL

SC15030-2014

Radicación: 11001-0203-000-2011-00522-00

Magistrado ponente

Dr. Álvaro Fernando García Restrepo

(Aprobado en sesión de jul. 8/2014)

Bogotá, D.C., veintinueve de octubre de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «IV. Consideraciones

1. No obstante que el principio de la cosa juzgada se erige en pilar esencial de la seguridad jurídica, el recurso de revisión fue concebido como un medio extraordinario para remover la inmutabilidad de las decisiones judiciales definitivas, en aras de preservar la supremacía de la justicia cuandoquiera que se configure alguna de las circunstancias que el legislador estableció taxativamente en el artículo 380 del Código de Procedimiento Civil, que permiten infirmar las sentencias que se hayan pronunciado sin contar con documentos que hubieran modificado el criterio del fallador y que por las razones allí consagradas no pudieron aportarse en la oportunidad legal, así como las obtenidas fraudulentamente, o con severo quebrantamiento del debido proceso, e incluso, en el evento consagrado en el numeral 9º se tutela la seguridad jurídica al impedir la coexistencia de sentencias contradictorias entre sí.

2. Precisamente por eso, o dicho con otras palabras, por ser extraordinario el recurso de revisión, no constituye un escenario en el que puedan exponerse o ventilarse las mismas pretensiones o excepciones ya decididas a lo largo del proceso en que se profirió la sentencia enjuiciada, y menos una nueva instancia, pues en sí mismo, el mencionado recurso es un remedio extremo, concebido únicamente para remediar situaciones irregulares que en su momento perturbaron a tal punto la recta administración de justicia, que de no adoptarse el correctivo se estimularía la tolerancia de decisiones contrarias a dicho valor.

Esta corporación ha manifestado al respecto que el recurso extraordinario de revisión constituye el instrumento concebido por el propio sistema jurídico para atender aquellas situaciones críticas en las que a pesar de la presunción de legalidad que petrifica las sentencias amparadas por la cosa juzgada, ellas no pueden subsistir cuando han sido producidas con grave desconocimiento de los principios basilares del proceso, pues la defensa a ultranza de la cosa juzgada, sin mirar la manera irregular como a ella se llegó, causaría más desasosiego que seguridad jurídica, habida cuenta de que el recurso de revisión guarda correspondencia con la dimensión descomunal del agravio que para el ordenamiento acarrearía una sentencia inicua, iniquidad que define el propio legislador al trazar con precisión los motivos por los cuales puede abatirse un fallo en firme (CSJ SC, 29 ago. 2008, Rad. 2004-00729-01).

De tal manera son las cosas, que el recurso de revisión no habilita a las partes para abrir de nuevo un debate ya clausurado, ni para proponer una forma alterna de valoración o interpretación, ya sea de la cuestión fáctica ventilada en el proceso en que se profirió la sentencia enjuiciada, ora, de los aspectos normativos que allí fueron estudiados.

Se trata, en todos los eventos contemplados como motivo de revisión, de defectos de naturaleza procesal, no sustancial, con impacto determinante y decisorio en el sentido de la sentencia, por lo que la mera diferencia de criterios que pueda expresar el recurrente en esta clase de impugnación, así resulten plausibles desde el punto de vista de su valor dialéctico, no son atendibles en ese escenario, a menos que configuren, y a plenitud, alguno de los supuestos hipotéticos consagrados en el artículo 380 del Código de Procedimiento Civil.

Para decirlo con más contundencia, resulta inadmisible, en el trámite del recurso de revisión, ponderar el acierto o desacierto de la sentencia enjuiciada desde el punto de vista de su respeto o acatamiento al ordenamiento jurídico sustancial.

3. En la misma línea cabe destacar que la jurisprudencia ha señalado que en sede de revisión únicamente tienen cabida las verdaderas novedades procesales, esto es, aquellas circunstancias que, en términos generales, son extrínsecas o ajenas al proceso en el cual se profirió la sentencia que por tal medio se impugna y que constituyen aspectos novedosos frente a él, bien por haber tenido lugar con posterioridad al pronunciamiento de aquélla, ora porque no empece antecederla, eran ignorados por la parte que recurre, pues en una y otra hipótesis se tiene en cuenta que su inexistencia o su desconocimiento redundó en la adopción de una resolución injusta” (CSJ SC, sentencia 234, 01 Dic. 2000, Rad. 7754), perspectiva desde la que se analizará la situación planteada por la parte impugnante.

4. Al tenor de lo preceptuado en el numeral 8º del artículo 380 del Código de Procedimiento Civil, amerita la revisión de la sentencia el hecho de [e]xistir nulidad originada en la sentencia que puso fin al proceso y que no era susceptible de recurso, de lo que se surge la necesidad consistente en que el vicio denunciado sea el de nulidad y no otro, y que surja en la sentencia, no antes.

La nulidad procesal, que a ella y solo a ella alude la causal que se estudia, tiene talante autónomo en el recurso extraordinario de revisión, de manera que no obedece puntualmente a las causales consagradas en el artículo 140 del Código de Procedimiento Civil, salvo lo establecido en el artículo 142 del mismo para las causales de indebida representación o falta de notificación, para las que si se encuentra autorizado dicho trámite cuando no se hubiere alegado en las otras oportunidades que la ley concede.

Así lo ha reconocido la jurisprudencia de esta corporación: [e]s necesario dejar sentado que la causal 8ª del artículo 380 del Código de Procedimiento Civil, tiene su propia fisonomía, de modo que acudir a ella no implica necesariamente emplear un camino alternativo para plantear las mismas nulidades previstas en el artículo 140 ibídem, lo cual lleva a morigerar el planteamiento según el cual hay identidad entre las causales de nulidad de la sentencia y los motivos de invalidación del proceso previstos en la referida norma (CSJ SC, 29 Ago. 2008, Rad. 2004-00729-01).

5. Bajo este panorama conceptual, y con la mira puesta en resolver el recurso de revisión ya reseñado, el asunto se contrae a establecer si en la sentencia enjuiciada se incurrió en alguno de esos desatinos, todos referidos a una severa conculcación de garantías procesales reconocidas como elementales por el ordenamiento jurídico.

En ese orden de ideas, rápidamente se advierte que el reproche se endereza a una divergencia entre la decisión adoptada, y su conformidad con la correcta interpretación que la parte recurrente considera se le debió dispensar a las normas que gobiernan la situación ventilada en el proceso en que el fallo acusado se pronunció.

De suerte que como la sentencia enjuiciada en sede del recurso extraordinario de revisión es intangible desde la perspectiva de la posible observancia del ordenamiento jurídico sustancial, o de su rebeldía, la aspiración de la parte recurrente no puede abrirse paso, ni siquiera si el planteamiento se formula como un parangón, por contraste, con el evento de considerarse nula la sentencia cuando en ella se condena a quien no ha sido parte del proceso en que fue proferida.

El referido parangón por contraste alude, tal cual se hizo explícito en la demanda de revisión, a que habría nulidad, también, cuando en la sentencia se excluye del proceso a una persona que, por ministerio de la ley, está llamada a responder de la acción real ejercida en su contra por ser propietario del bien que se encuentra gravado con una hipoteca constituida a favor de otra (fl. 70).

Claramente se trata de una divergencia de criterios, e incluso de una censura contra el sentido de la decisión adoptada, por considerarla equivocada al confrontarla con la que debió proferirse de conformidad con las normas que regulan el sentido y el alcance del derecho real de hipoteca, circunstancia que sube de punto cuando se observa que los demandados José Ángel Narváez Palmera y Juan Pablo Rodríguez Castro no fueron excluidos del proceso, sino que se declaró que respecto de ellos el título aducido con la demanda no presta mérito ejecutivo, situaciones muy diferentes entre sí.

V. Decisión

En armonía con las consideraciones precedentes, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. Declarar infundado el recurso de revisión propuesto por la Compañía de Gerenciamiento de Activos SAS en Liquidación contra la sentencia descrita en el encabezamiento de esta providencia.

2. Condenar a la recurrente en costas y perjuicios causados en el trámite del recurso que en esta providencia se decide, en favor de los demandados Guillermo Castro Mejía y Cía. S. en C., Guillermo Castro Mejía, José Ángel Narváez Palmera y Juan Pablo Rodríguez Castro. En la liquidación de aquellas inclúyase como agencias en derecho, la suma de $ 3.000.000; la tasación de los segundos se hará mediante incidente según lo establecido en el artículo 384 del Código de Procedimiento Civil.

3. Para atender los pagos que por tales conceptos se lleguen a cuantificar, hágase efectiva la caución constituida en dinero por la impugnante (fl. 85, cdno. Corte). La secretaría librará los oficios y expedirá las copias correspondientes a costa del interesado.

4. Cumplido lo anterior, devuélvase el expediente al juzgado de origen, a excepción de la actuación relativa al recurso de revisión. Ofíciese.

5. Archivar, en su momento, el expediente aquí formado.

Cópiese, notifíquese y cúmplase.»