Sentencia SC16607-2014 de diciembre 4 de 00414

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

SC16607-2014

Rad.: 11001 0203 000 2011 00414 00

Magistrada Ponente:

Dra. Margarita Cabello Blanco

Bogotá D.C., cuatro de diciembre de dos mil catorce.

Decide la Corte la solicitud de exequátur presentada por la señora Yulieth Carina García Salazar, respecto de la sentencia de divorcio proferida el 7 de mayo de 2009, por el Juzgado Oficial - de Mainz, (Alemania).

Extractos «Consideraciones

1. La resolución de los conflictos es un asunto que atañe a la administración de justicia y, por ello, aspectos como el orden público resultan involucrados, particularmente, la soberanía del Estado. Bajo esta perspectiva, en el país, sólo pueden cumplir ese encargo quienes están autorizados expresamente por la ley para tales propósitos. Esa premisa pone de relieve que, en principio, las sentencias y/o determinaciones equivalentes, emitidas por jueces o funcionarios extranjeros, no tienen o no pueden surtir efectos en Colombia.

No obstante, circunstancias diversas han conducido a alterar esa regla y, hoy por hoy, es posible que una decisión adoptada por un juez o funcionario foráneo genere consecuencias en territorio patrio.

2. Empero, esta última posibilidad está supeditada al cumplimiento de varios requisitos y, principalmente, a la acreditación de que en el país de donde proviene la providencia objeto de homologación, se brinde a las disposiciones de los jueces nacionales un tratamiento similar, es decir, que allí, también, puedan ser cumplidas las sentencias de los jueces o funcionarios de Colombia.

Esa directriz está regulada expresamente en el artículo 693 del Código de Procedimiento Civil, en los siguientes términos: “Las Sentencias y otras providencias que revistan tal carácter, pronunciadas en un país extranjero en procesos contenciosos o de jurisdicción voluntaria, tendrán en Colombia la fuerza que les concedan los tratados existentes con ese país, y en su defecto la que allí se reconozca a las proferidas en Colombia”.

Alrededor de esta exigencia, la Corte, en forma reiterada y constante, en varios pronunciamientos ha plasmado: “…en primer lugar se atiende a las estipulaciones de los tratados que tenga celebrados Colombia con el Estado de cuyos tribunales emane la sentencia que se pretende ejecutar en el país. Y en segundo lugar, a falta de derecho convencional, se acogen las normas de la respectiva ley extranjera para darle a la sentencia la misma fuerza concedida por esa ley a las proferidas en Colombia…” (G. J. t. LXXX, pág. 464, CLI, pág. 69, CLVIII, pág. 78 y CLXXVI, pág. 309, entre otras).

3. Pero además, así se demuestre lo anterior, corresponde agotar otros requerimientos como, por ejemplo, el trámite de exequátur el que, por disposición de los artículos 25 y 695 del Código de Procedimiento Civil, está atribuido, exclusivamente, a la Corte Suprema de Justicia, Sala Civil; solo ella puede expedir esa autorización. Agrégase, que en este procedimiento, adicionalmente, deben cumplirse las exigencias establecidas en el artículo 694 ibídem.

En consecuencia, la eficacia de la decisión extranjera depende de la existencia de tratado bilateral o multilateral sobre la validez de las sentencias de los jueces colombianos en el país de origen del fallo objeto de homologación o, en defecto de tal convenio, que haya reciprocidad legislativa sobre el tema. Luego, deberá cumplirse el procedimiento de exequátur y, dentro de este, la acreditación de los demás requisitos, ya provengan de esos acuerdos o ya tengan origen en las leyes nacionales pertinentes.

4. En el presente asunto, la decisión emitida por el funcionario extranjero alude a la declaración del divorcio del vínculo matrimonial que la señora Yulieth Carina Garcia Salazar contrajo con el señor Bruno Soriano Badaracco, en territorio Alemán.

En el Folio 42 del expediente se encuentra certificación proveniente del Ministerio de Relaciones exteriores de nuestro país, en donde se expresa que entre la República de Colombia y la República Federal de Alemania no existe tratado vigente respecto a la ejecución recíproca de sentencias. Lo anterior compromete la acreditación de la reciprocidad legislativa, objetivo para el cual se acudió a las copias de las providencias referidas líneas atrás, en donde quedó expresamente señalado que entre los dos países existe el “Reconocimiento de fuerza vinculante a las decisiones judiciales proferidas en el extranjero”.

Dicha Reciprocidad Legislativa entre Colombia y la República Federal de Alemania ha sido reconocida igualmente en sentencias de fecha 4 de diciembre de 2009, Expediente 200900419-00; 1º de diciembre de 2010, Expediente 2008-01637-00; 28 de mayo de 2010, Expediente 2008-00596-00; 2 de febrero de 2011, Expediente 2009-00967-00 y 29 de noviembre de 2011, Expediente 2007-00939-00.

En ese orden, claro surge, entonces, que los efectos de las sentencias extranjeras relativas al divorcio de matrimonios, son reconocidas en Alemania, cuando cumplen las siguientes condiciones: 1. Que las decisiones sean emitidas por funcionarios facultados para ello; 2. Que los cónyuges hayan tenido la oportunidad de pronunciarse sobre el escrito de la demanda, y en general, hayan contado con la posibilidad de ejercer su defensa; 3. Que la providencia objeto de homologación no contrarié una decisión expedida en territorio Alemán; 4. Que el reconocimiento de la providencia extranjera no implique un resultado que, de manera evidente, contravenga las bases fundamentales de la ley Alemana, en especial las que concierne con leyes fundamentales.

5. Así, constatada la reciprocidad legislativa procede, por tanto, la verificación sobre las exigencias previstas en el artículo 694 de la Legislación Procesal Civil nacional, es decir: i) que la Sentencia proferida en país extranjero se halle en copia auténtica; ii) que esté debidamente legalizada de acuerdo con la ley colombiana, incluyendo, dado el caso, la traducción pertinente; y, iii) que aparezca la constancia de estar en firme o haber adquirido ejecutoria.

6. En el asunto bajo estudio todos esos requisitos fueron cumplidos por la parte actora, habida cuenta que en el expediente aparece copia de la sentencia extranjera debidamente traducida y legalizada (C. de P.C., arts. 259 y 188); la providencia emitida por el funcionario foráneo no trasgrede principios o leyes de orden público de la nación; el caso no es competencia exclusiva de los jueces nacionales, ni se conoce que haya sido adelantado o se adelante proceso por la misma causa en nuestro país, menos refiere a derechos reales constituidos en bienes que se encontraban en territorio patrio; en cuanto a la citación del otro cónyuge, debe decirse que el proceso de divorcio fue de común acuerdo, por tanto, en ausencia de contención, no era necesario ese trámite.

7. En Colombia se admite el divorcio para el matrimonio civil por el mutuo acuerdo de los consortes, causa que, a la postre, fue la que condujo a la disolución del nexo. En cuanto al consentimiento mostrado por los consortes para tal disolución, no se avizora irregularidad alguna.

8. En ese orden, el divorcio decretado por el juez extranjero y la homologación pretendida del fallo pertinente resulta viable y conducente, pues, por un lado, el artículo 154 del Código Civil, numeral 9º modificado por el artículo 6º de la Ley 25 de 1992, de Colombia autoriza culminar el vínculo conyugal por mutuo consenso, causal que, itérase, sirvió de fundamento a la sentencia judicial en el país de origen (Alemania), y por otro, los restantes requisitos establecidos en la normatividad procesal (arts. 693 y ss.), fueron acatados cabalmente por el interesado.

9. En conclusión, la validación será autorizada, ordenándose la inscripción de esta decisión, junto con la sentencia extranjera, en el respectivo registro del estado civil.

Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

Resuelve:

Conceder el exequátur conforme a lo expresado en la parte motiva, solicitado por la señora Yulieth Carina Garcia Salazar, respecto de la sentencia de divorcio proferida el 7 de mayo de 2009, por el Juzgado de Familia - de Mainz (Alemania).

Para los efectos previstos en los artículos 6º, 106 y 107 del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el artículo 13 del Decreto 1873 de 1971, ordenase la inscripción de esta providencia junto con la sentencia reconocida, tanto en el folio correspondiente al registro civil del matrimonio como en el de nacimiento de la cónyuge. Por Secretaría líbrense las comunicaciones pertinentes.

Sin costas en la actuación.

Notifíquese».