Sentencia de casación de agosto 31 de 1994 

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SECCIÓN SEGUNDA

TRABAJADORES OFICIALES

VINCULACIÓN A OBRAS PÚBLICAS

EXTRACTOS: «No se discute que el artículo 5º del Decreto Ley 3135 de 1968 fijó como regla de vinculación de los servidores públicos la denominada “legal y reglamentaria o estatutaria”, de manera que constituye una excepción la relación laboral contractual con la administración pública centralizada y con sus entidades descentralizadas. También es asunto ya establecido que una de las excepciones a la regla general de vinculación de los empleados oficiales es la relacionada con la actividad genérica de construcción y sostenimiento de obras públicas.

El concepto de “obras públicas” está definido por la propia ley al calificar cuáles de los que celebra la administración son contratos de obras públicas, conforme lo aceptó la Sala en fallo del 31 de enero de 1985 (Rad. 10.956) al reconocer que el artículo 81 del Decreto Ley 222 de 1984 establece una definición de alcances intemporales que debe ser tomada en consideración por el intérprete cuando quiera que deba determinar si alguien tiene el carácter de trabajador de la construcción y sostenimiento de obras públicas.

De esta sentencia y de otras, entre las cuales cabe recordar la de 22 de agosto de 1985 (Rad. 11.493), en donde igualmente se determinó que tan solo los empleados oficiales directamente vinculados a la construcción y sostenimiento de obras públicas tienen el carácter de trabajadores oficiales, y por lo mismo su enganche debe hacerse por medio de contrato de trabajo, resulta que no es la ley la que de manera abstracta fija quiénes directamente atienden a la construcción y sostenimiento de las obras públicas, sino que ello es una circunstancia que, como generalmente ocurre con cualquier hecho de un proceso, debe ser probado en cada caso, sin que sea admisible partir de estereotipos o criterios preestablecidos válidos indiscriminadamente para todas las circunstancias.

Así las cosas, al igual que la directa relación de un servidor público con la actividad de construcción y sostenimiento de una obra pública, y por lo mismo su carácter de trabajador oficial vinculado mediante un contrato de trabajo, no puede resultar, como es apenas obvio, de la afirmación que en tal sentido haga quien reclama para sí dicha condición, tampoco puede desvirtuarse esta directa prestación de servicios por el hecho de que el patrono certifique que se trató de labores o actividades no directa sino “indirectamente” referidas a la construcción y sostenimiento de obras públicas.

Es por ello que resulta totalmente irrelevante que en la demanda inicial —y seguramente para ajustarse a la forma como se expidieron los certificados de la prestación de servicios por la oficina correspondiente de la persona de derecho público demandada— se haya aseverado que “Lucy del Socorro Arévalo Ceballos trabajó al servicio de la Nación (Ministerio de Obras Públicas), en desarrollo de un contrato de trabajo y en labores indirectamente relacionadas con la construcción de carreteras u obras públicas” (fl. 1), pues resultaría contradictorio que simultáneamente se hubiera afirmado que el servicio se prestó en desarrollo de un contrato de trabajo, vale decir, que fue trabajadora oficial, pero, sin embargo, se negara dicho carácter al igualmente decir que lo había sido “en labores indirectamente relacionadas con la construcción de carreteras u obras públicas”. El único sentido de dicha aserción no puede ser otro a la afirmación, aceptada por la demanda sin discusión, de haberse celebrado un contrato de trabajo para labores relacionadas con la conservación de carreteras u obras públicas, aunque no de manera “inmediata” y “directa” sino en forma “mediata” o “indirecta”, en la medida en que propiamente no era una obrera o trabajadora de “pico y pala”.

Pero como quedó dicho arriba, determinar si la labor o actividad del sector público está relacionada directa o indirectamente con las obras públicas, a fin de calificar si se trata o no de un trabajador oficial, es cuestión de hechos y no legal, y por lo mismo en cada caso debe ser probada procesalmente.

El carácter de trabajador oficial vinculado a la construcción de obras públicas no puede circunscribirse, pues no es ese el criterio de la ley, al “obrero de pico y pala”. La Corte ha reconocido que dentro del concepto “sostenimiento de obras públicas” quedan comprendidas personas que, por ejemplo, realizan la actividad de sostenimiento de la maquinaria y equipo destinado a la construcción de las obras públicas, actividad ésta no inmediatamente vinculada a la construcción de la obra que, sin embargo, no le priva el carácter de “trabajador oficial”.

Y si se califica como trabajador oficial a quien sostiene y repara las máquinas directamente vinculadas a las obras públicas, no parece acertado dejar de clasificar como tal a quien con su actividad sustenta a las personas naturales que dedican su esfuerzo y actividad a dicha construcción. Vale decir, no se ve el porqué pierde el carácter de trabajadora oficial quien, como en este caso está plenamente probado ocurrió, laboró al servicio del Ministerio de Obras Públicas vinculada por un contrato de trabajo y a quien se le despidió dando por terminado dicho contrato, ejecutando una actividad de sustento de los trabajadores oficiales, cual es la de preparar sus alimentos.

Como la motivación para absolver fue la conclusión según la cual no se probó la existencia del contrato de trabajo —hecho no controvertido por la demandada sino expresamente aceptado al trabarse de relación procesal—, la acusación se muestra fundada y los errores de hecho demostrados, por ser manifiestos y determinantes de la absolución dispuesta, permiten casar la sentencia».

(Sentencia de casación, agosto 31 de 1994. Magistrado Ponente: Dr. Rafael Méndez Arango).

SALVAMENTO DE VOTO

EXTRACTOS: «Si se reconoce que la regla general es que las personas que laboran en las entidades oficiales son empleados públicos y la excepción es la condición de trabajadores oficiales, aun en el caso de las actividades de construcción y sostenimiento de obras públicas, es necesario que en cada caso se examine debidamente si la actividad desarrollada por el pretenso trabajador queda ubicada dentro de esa concepción.

En el evento sub examine, el propio apoderado de la actora reconoce que era una labor indirecta la que desarrollaba su poderdante, porque nadie válidamente puede afirmar que sus funciones (cocinera) eran las típicas de la construcción y mantenimiento de las obras públicas y por esas circunstancias, es plausible el esfuerzo que se hace en la sentencia que no comparto por tratar de colocar las tareas que realizaba la demandante dentro de la condición de trabajadora oficial, pero con esa amplitud probatoria no será muy tarde el día que a través de esa laxa interpretación los funcionarios que desempeñen labores totalmente diferentes a la actividad antes mencionada queden dentro de esa categoría de servidores públicos».

Ernesto Jiménez Díaz 

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