Sentencia SL11661-2015/50249 de agosto 5 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrada Ponente:

Dra. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Rad.: 50249

Acta 26

Bogotá, D.C., cinco de agosto de dos mil quince.

EXTRACTOS: «VIII Consideraciones

El problema jurídico que debe dilucidar la Corte consiste en establecer si los servicios que el demandante le prestó a la compañía Tejar Santa Teresa S.A., se dieron en el marco de los contratos comerciales suscritos entre ésta empresa y las sociedades Servi A Cat E.U. y Servi-Lat S. de H., es decir, con la autonomía técnica, administrativa y operativa que caracteriza a este tipo de acuerdos comerciales.

Se anticipa que la razón está del lado de la censura por cuanto al enfrentar la realidad que fluye del conjunto de las pruebas calificadas mencionadas en la demanda de casación con las inferencias probatorias expuestas por el tribunal, la Sala arriba a una conclusión diametralmente opuesta, como pasa a explicarse:

1. En primer lugar, las pruebas acreditan que el demandante asumía los gastos y costos relacionados con su gestión y tenía a su disposición un departamento de mantenimiento diesel, con un recurso humano contratado por él directamente. De ello da cuenta particularmente los siguientes elementos de convicción:

a) El documento de folio 172, dirigido por el demandante a la empresa Tejar Santa Teresa, en el que le manifiesta no descontarle el ahorro planeado debido a que se encontraba pagando “un repuesto” y tenía que “cubrir gastos del personal y otros”; además que requería el dinero del cheque de la quincena del 30 de junio porque necesitaba urgentemente “cancelar las primas, prestaciones sociales y las consignaciones a la EPS y riesgos profesionales”.

b) El documento visible a folio 175, dirigido por el demandante en su condición de técnico diesel de Servi A Cat al gerente operativo de la empresa accionada, en el que le solicita un incremento en el valor del contrato “teniendo en cuenta que el departamento diesel, viene elaborando aceleradamente en el mantenimiento preventivo y correctivo, ya que las maquinas vienen trabajando de día y de noche por lo tanto el mantenimiento requiere más rapidez y los imprevistos son mayores, las horas de trabajo en cada equipo por lo tanto los mantenimientos preventivos son más frecuentes ya que el ritmo de este milenio es bastante acelerado para poder dar cumplimiento al sistema de mercadeo”.

En ese mismo escrito, se anota que en razón del sistema de trabajo del taller diesel, se “requiere también de más personal, como un mecánico calificado a nivel 4 y de acuerdo al movimiento de oficina del taller también requiere de una secretaria calificada para dar cumplimiento a las exigencias solicitadas para un mejor control”. Y, por lo anterior, sugiere que se estudie la posibilidad de un aumento no menor del 30% “ya que menos sería imposible atender con la velocidad inmediata siendo necesario laborar horas extras, dominicales y festivos y la incrementación de aumentos e sueldos (sic) y transporte protección social EPS, dotación y otros”.

c) La confesión del actor vertida en el interrogatorio de parte (fls. 231-233), específicamente cuando al responder a la pregunta referida a si para prestar el servicio de mantenimiento de la maquinaria diesel había contratado personal y secretaria «por su propia cuenta» y con vinculación laboral directa con él, dijo: “Si me toco hacer esto por que a mi asignaron (sic) un local dentro de la empresa yo traje mis herramientas y toda la parte técnica para hacer mis trabajos y me vi obligado a mantener dos ayudantes no era personal tecnificado, y para que ayudara a cuidar mis herramientas realizar los trabajos más rápidos, mejor aseo en el taller todo lo mas (sic) posible para tener mejor organizado y bien limpio” [Negrillas de la Sala]. Asimismo, cuando al dar respuesta a la pregunta de si tenía independencia propia en el taller o si existía alguna persona de la empresa Tejar Santa Teresa S.A. que le diseñara las formas de laborar en cada uno de los equipos sobre los que debía realizar mantenimiento, señaló que “lo único que hacían ellos era decirme que la máquina se daño (sic), arrígela (sic) que la necesitamos rápido la del resumen, la de constructora la Ceiba, constructora el Rodadero o toda la máquina del Tejar Santa Teresa (…)”.

De acuerdo a lo anterior, puede inferirse que el demandante confesó los siguientes hechos que le eran adversos a sus intereses en este juicio de contrato realidad: (i) que el personal que contrató lo fue por su cuenta; (ii) las herramientas de trabajo -o al menos algunas de ellas-, eran de su propiedad; (iii) gozaba de autonomía técnica en la ejecución de sus actividades, en particular, en la reparación de las maquinas; (iv) la organización y limpieza del taller estaba a su cargo.

2. El demandante ejerció en dos oportunidades su facultad contractual (clausula 2ª de los contratos) de designar a una persona que lo reemplazara en sus ausencias, según se observa en los documentos visibles a folios 167 y 184, designación que se hacía sin injerencia de la empresa accionada.

3. Pero también resulta que la empresa Servi A Cat E.U., de la cual el demandante afirmó que fue constituida con el único propósito de burlar sus derechos laborales, no solo prestó sus servicios en favor de la demandada, sino también de otras empresas, como puede advertirse en el formulario de “selección, clasificación y evaluación de contratistas” diligenciado y firmado por el actor en condición de representante Servi A Cat E.U. (fls. 155-160) y en el que consta, según se advierte del acápite denominado “anexo v experiencia laboral”, que prestó servicios a otras empresas, entre ellas, “Cerrejón zona norte a la compañía Leasing Colmena y Otros”.

En este contexto probatorio, es fácil colegir que el demandante tenía autonomía técnica en la ejecución del contrato de mantenimiento de la maquinaria diesel; autonomía en la selección y contratación del personal que lo apoyaba en su gestión; autonomía organizacional en tanto que la organización del departamento o taller estaba a su cargo; libertad en el manejo de las finanzas dado que los costos del servicio los administraba él, incluyendo por supuesto el del recurso humano a su disposición; que podía, sin intervención de la empresa contratante, designar a un reemplazo cuando tuviere que asuntarse; que asumía los riesgos o imprevistos del negocio; que las herramientas eran de su propiedad; y, por último, que la empresa de la cual afirmó su carácter ficticio, suministró servicios a otras empresas, lo que significa que en verdad no fue constituida con el único propósito de servirle a la demandada.

Ahora bien, en lo que respecta a las pruebas documentales sobre las cuales cimentó el tribunal su conclusión, debe la Corte puntualizar lo siguiente:

(i) El memorando visible a folio 9 dirigido por el gerente de manufactura al señor Luis Torres, no opaca los razonamientos vertidos en precedencia, en tanto que en esa misiva no se está reprimiendo o castigando el comportamiento del actor, sino que, en su condición de jefe de taller de mantenimiento, se le está solicitando explicar las razones por las que no se programaron los trabajos a realizar en la “H del cargador 930-41K”. De manera que, bien podía interpretarse que dicha misiva no se emitió a título personal sino en el contexto del cumplimiento de las obligaciones contractuales contraídas por la empresa Servi A Cat E.U. con la demandada, para que se rindieran los informes del caso. Además, en el texto de ese comunicado no se anuncian sanciones, consecuencias adversas o términos perentorios para dar respuesta, lo que permite afirmar de forma razonable que no estaba dirigida a apremiar la conducta personal del demandante.

En lo concerniente a los documentos de folios 10 y 11, apreciados por el Tribunal, cumple anotar que el primero no permite inferir nada, dado que es una constancia de entrega de un «memorando», y el segundo, es una respuesta suscrita por el demandante intitulada “memorando”, en el que se limita a informar “El motor de arranque eléctrico del tractor Zetor reparado en la ciudad de San Cristóbal no está trabajando normalmente ya que no tiene la potencia para arrancar el motor. En asocio con el técnico electricista Abraham Cano se concluyó que el inducido que produce el caballaje para poder efectuar el movimiento para el encendido del motor no corresponde al sistema de arranque”. De suerte que, como puede igualmente advertirse de su lectura, el contenido de este último documento tampoco permite colegir que esa información suministrada por el demandante haya sido emitida en el marco de un proceso sancionatorio o de apremio.

(ii) En lo que hace a los contratos de prestación de mantenimiento diesel, en particular, a las supuestas restricciones que el mismo imponía para el desarrollo de los trabajos, es necesario clarificar que esas limitaciones no son concluyentes de una relación de trabajo, en la medida que la cláusula de exclusividad en la prestación del servicio, no solo se puede estipular en los contratos de trabajo sino también en otro tipo de contratos empresariales, en los cuales la restricción a la libertad para contratar busca garantizar, dentro de ciertos límites, la correcta ejecución de las tareas encomendadas, la protección de la inversión o evitar la competencia desleal.

Debe agregarse que si bien en el contrato se le prohíbe al contratista que se ausente de la ciudad, ello solo lo es “para prestar servicios a terceros”, y con la posibilidad, en los eventos de ausencia por fuerza mayor, de designar un reemplazo de su categoría.

En estas condiciones, estima la Sala que las pruebas reseñadas y los razonamientos que las acompañan, son suficientes para concluir que los servicios desplegados por el actor en favor de la empresa accionada, fueron realizados con apego a los contratos mercantiles suscritos entre las compañías Servi A Cat E.U. y Servi-Lat S. de H. y la demandada, bajo las notas de autonomía técnica y administrativa que caracteriza a este tipo de negocios; y, en ese sentido, los yerros fácticos atribuidos a la sentencia del tribunal, son fundados.

Sin costas en el recurso extraordinario dado que la demanda de casación tuvo éxito.

IX Sentencia de instancia

Además de todo lo expuesto anteriormente, es oportuno señalar que en este asunto los testimonios de Pablo Simón Becerra Mendoza (fls. 213-215), Alexander Gamboa (fls. 359-362) y José del Carmen Martínez Carrascal (fls. 363-365), si bien indican que el demandante cumplía un horario de trabajo y acataba las instrucciones que le daba la empresa accionada, en particular, de reparar la maquinaria, ello no le resta fuerza persuasiva a las otras pruebas ni a las conclusiones vertidas en sede casacional, porque el cumplimiento oportuno del mantenimiento y reparación de la maquinaria era una actividad inherente al objeto principal del contrato de servicios, de modo que esas exigencias no tienen por qué que ser vistas como conductas subordinantes.

Pero además, como lo ha sostenido esta corporación, a pesar de ser el cumplimiento de un horario de trabajo, un indicativo de la subordinación, tal hecho no hace concluir forzosamente la existencia de la subordinación cuando del análisis de otros medios probatorios el juzgador deduce que, en realidad, existió una prestación de servicios personales de carácter independiente y autónoma (CSJ SL8434-2014; CSJ SL14481-2014).

Finalmente, en cuanto a los testimonios de Yamile Castilla Martínez (fls. 227-229), Zaydee Jahel González García (fls. 229-230), Miguel Ángel Jaimes Peña (fls. 215-218) y Jorge Eliecer Arias Bernal (fls. 230-231), estos no hacen más que ratificar las inferencias de esta Sala en el sentido que las labores desempeñadas por el demandante, lo fueron en el marco de un contrato comercial; que su oficio lo desempeñaba con autonomía e independencia y que disponía de un personal directo que le colaboraba.

En consecuencia, se confirmara el fallo de primer grado que absolvió a la demandada de las pretensiones incoadas en su contra.

Las costas de las instancias estarán a cargo de la parte demandante.

En lo que respecta al Oficio 01116 del 11 de junio de 2014, en el que el Juzgado Catorce Civil Municipal de Bogotá solicita la retención de los derechos y/o créditos que el demandante tenga en este proceso, se ordenará que por Secretaría se le remita al mencionado despacho judicial copia de la presente providencia.

X. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA la sentencia dictada el 11 de noviembre de 2010 por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, dentro del proceso ordinario laboral seguido por Luis Antonio Torres Garzón contra Tejar Santa Teresa S.A.

En sede de instancia, RESUELVE:

1. Confirmar el fallo de primera instancia dictado el 23 de noviembre de 2009 por el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Cúcuta.

2. Costas como se indicó en la parte motiva.

3. Por Secretaría remítase copia de la presente providencia al Juzgado Catorce Civil Municipal de Bogotá.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».