Sentencia SL12802-2015 de septiembre 15 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SL12802-2015

Radicación: 41150

Acta 32

Magistrado Ponente:

Dr. Gustavo Hernando López Algarra

Bogotá, D.C., quince de septiembre de dos mil quince.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación

Interpuesto por la demandante, Noemí Gutiérrez de Acevedo y María Luzmila Gómez, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte. Como la segunda de las nombradas no presentó la demanda que sustentara el recurso de casación que interpuso, tal omisión condujo a que la Corte lo declarara desierto, mediante proveído del 28 de enero de 2015, por lo que se procede a resolver el que sí se sustentó.

(…).

X. Consideraciones

Tal como lo autoriza el artículo 51 del Decreto 2651 de 1991, adoptado como legislación permanente por el artículo 162 de la Ley 446 de 1998, se estudian conjuntamente los tres cargos propuestos, por cuanto están dirigidos por una misma vía, aun cuando bajo modalidades de violación diferentes, comparten una misma proposición jurídica, y existe identidad tanto en los razonamientos expuestos como en el fin perseguido.

Conforme a la vía directa por la que se dirigen las acusaciones, no existe controversia alguna en torno a los supuestos fácticos y probatorios que se dieron por demostrados en la providencia fustigada, como son: i) la condición de pensionado que ostentaba el señor Gustavo Acevedo Cortes con cargo a la entidad demandada Bancafé; ii) el fallecimiento de este ocurrido el 17 de agosto de 20003(sic); iii) la condición de cónyuge supérstite que tenía respecto del causante la señora Nohemy Gutiérrez Lopera; y iv) la no demostración de la convivencia hasta el momento del fallecimiento del pensionado, no solo con su esposa, sino además con quien dice tener la calidad de compañera permanente, esto es, María Luzmila Gómez.

Debe en principio destacar la Sala, que como fue declarado desierto el recurso que propuso la demandante MARÍA LUZMILA GÓMEZ, quien invocó como fundamento de su derecho la calidad de compañera permanente del causante, por no haber presentado la demanda que sustenta su impugnación, se asume el estudio de la controversia que propone la interviniente ad excludendum NOHEMY GUTIÉRREZ DE ACEVEDO, en su condición de cónyuge supérstite del de cujus.

El punto que genera discrepancia del censor con la sentencia atacada, se circunscribe a tratar de demostrar que no es necesario para adquirir el derecho a la pensión de sobrevivientes por parte de la cónyuge supérstite, la vida en común entre los consortes, en tanto que las normas acusadas le otorgan tal beneficio a una cuota parte aunque estén separados de hecho, bajo el supuesto de que no se haya liquidado la sociedad conyugal. Es así como, si bien acepta la no convivencia en común que dedujo el sentenciador de alzada, aduce que por el solo hecho de encontrarse vigente la sociedad conyugal, tal circunstancia torna procedente el reconocimiento de la prestación económica incoada.

En criterio de la Corte, para efectos de la causación del eventual derecho a la pensión de sobrevivientes, ninguna incidencia o trascendencia tiene el que se haya mantenido vigente la sociedad conyugal de los consortes, pues lo que en estricto derecho interesa para acceder a la referida Prestación económica, es simple y llanamente la convivencia de los cónyuges por un lapso no inferir a 5 años “en cualquier época”, situación que no solo no aparece demostrada en el proceso, sino que además, dicho fundamento fáctico no se controvirtió por la recurrente.

En efecto, aun cuando la jurisprudencia de la Corte venía sosteniendo en otrora, que la convivencia que debe demostrarse por el lapso a que se refiere la norma aplicable (L. 100/93, art. 47 original o L. 797/2003, art. 13 - en los dos (2) o cinco (5) años, han de ser anteriores al fallecimiento del causante, tal postura fue rectificada a través de la sentencia CSJ SL. 20. Nov. 2011, rad. 40055, en la que se precisó que para tener la vocación de ser beneficiario de la sustitución pensional, la vida en común de los esposos debió haberse prolongado al menos por un tiempo no inferior a 5 años “en cualquier tiempo”.

Se afirma lo anterior, por cuanto ha sido criterio reiterado y constante de la Corporación, en cuanto que no es suficiente para merecer la condición de beneficiario de la pensión de sobrevivientes, cuando quien reclama tal prestación económica es el cónyuge supérstite, acreditar únicamente la existencia del vínculo matrimonial, sino que debe demostrarse en el proceso como requisito “sine qua non”, la real y efectiva convivencia de la pareja por el tiempo previsto en la Ley, para lo cual puede consultarse la sentencia CSJ SL 22, nov, 2011, radicación 42792, reiterada en la CSJ SL 13544-2014, en cuanto se dijo:

La exigencia de la convivencia se reclama entonces, tanto para el cónyuge como para el compañero (a) permanente, e indistintamente de si se trata de la muerte de un afiliado o pensionado. En la redacción original del artículo 47 en comento, el término de vida en común reclamado era de no menos de 2 años continuos con anterioridad a la muerte, habiendo sido ampliado en la reforma introducida por la Ley 797 de 2003, a 5 años, y en ambos casos hasta el fallecimiento.

En las condiciones anteriores, como el fundamento esencial del Tribunal para negar el reconocimiento de la pensión de sobrevivientes, estuvo soportado en la falta de prueba respecto de la convivencia que supuestamente sostuvo la cónyuge supérstite con el causante, para lo cual se tuvieron en cuenta diferentes medios de prueba, tal circunstancia le imponía al recurrente desvirtuar esa inferencia fáctica y probatoria, a través de la vía indirecta que sería la pertinente, para de esa forma obtener el quebrantamiento de la sentencia fustigada, lo cual no se hizo en el sub judice.

Lo advertido, por cuanto es criterio reiterado de la Sala, que corresponde al recurrente destruir todos los soportes sobre los cuales se edificó la providencia impugnada, incluidos los medios probatorios tenidos en cuenta en la decisión, so pena de que la misma permanezca incólume soportada sobre las pruebas inatacadas, carga que no cumplió la impugnante en este caso.

Por lo visto los cargos no prosperan.

Las costas en el recurso extraordinario estarán a cargo de la parte recurrente.

XI. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida el 19 de enero de 2009, por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, dentro del proceso ordinario laboral seguido por MARIA LUZMILA GÓMEZ contra BANCAFÉ en liquidación, y al que fue llamada como interviniente ad excludendum NOHEMY GUTIÉRREZ DE ACEVEDO.

Costas en el recurso de casación a cargo de la parte recurrente. Se fijan como agencias en derecho la suma de $ 3.250.000.

Cópiese, notifíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen.»