Sentencia SL1357-2018/63375 de abril 18 de 2018

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 63375

Magistrada Ponente:

Dr. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Acta 13

Bogotá, D.C., dieciocho de abril de dos mil dieciocho.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación

Interpuesto por la demandante, concedido por el tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

V. Alcance de la impugnación

Pretende la recurrente que la Corte case totalmente la sentencia impugnada para que, en sede de instancia, se condene “a la demandada” al reconocimiento y pago de las pretensiones descritas en el escrito inaugural de la contienda.

Con tal propósito, formula un cargo por la causal primera de casación, que fue objeto de réplica únicamente por parte de Industrias La Ramada S.A.

VI. Cargo único

Acusa la sentencia de trasgredir indirectamente la ley sustancial, en la modalidad de aplicación indebida, de los artículos 38, 39, y 58 de la Constitución Política; 1º, 3º, 5º, 7º, 9º, 13, 14, 16, 20, 21, 22, 23, 24, 27, 32, 37, 38, 43, 45, 47, 55, 56, 57, 59, 61, 62 literal b), 64, 65 y parágrafo, 98, 127, 128, 132, 186, 193, 216, 249, 253, 259, 267, 306 y 348 del Código Sustantivo del Trabajo; 37 de la Ley 50 de 1990; 1495 y 1496 del Código Civil; y 9º de la Ley 797 de 2003.

Manifiesta el censor que el ad quem violó la normativa descrita al incurrir en los siguientes errores de hecho:

Primero: No dar por demostrado, estándolo, que la existencia de la relación laboral entre Giovanny Paderi Sulis y empresa, Industrias La Ramada S.A., bajo los términos de un contrato laboral a término indefinido entre el 5 de febrero de 1964 y el 15 de noviembre de 1976, con reinicio el día 1º de agosto de 1988 hasta el 30 de octubre de 1997.

Segundo: No dar por demostrado estándolo, que en aplicación del artículo 210 del C. de P. C., dio por ciertos los hechos susceptibles de confesión frente a la demandada Industrias La Ramada S.A.

Señala que dichos errores obedecieron a la indebida apreciación de la siguiente prueba:

Confesión: La prueba apreciada indebidamente por el tribunal es la confesión ficta verificada como consecuencia de la inasistencia por parte de sus respectivos representantes de Industrias La Ramada S.A. y Hullas Carolina S.A., a la diligencia de interrogatorio de parte fijada por el despacho el día 30 de julio de 2010, obrante a folios 221 a 224 del expediente.

Explica la recurrente que el tribunal se abstuvo de tener por ciertos los hechos que en primera instancia se declararon como confesados y, en tal virtud, negó la pensión solicitada, al determinar la inexistencia del contrato con la sociedad Industrias La Ramada S.A. atendiendo la relación laboral anterior entre Paderi Sulis y Carboneras La Ramada Ltda.

Señala que en la audiencia de interrogatorio de parte, el a quo dio por ciertos los hechos, que trascribe, contra la sociedad Industrias La Ramada S.A., con los cuales, afirma, se configuran los presupuestos fácticos indispensables para la adquisición del derecho pensional por parte de Giovanni Paderi Sulis y la sustitución a favor de la demandante en su calidad de cónyuge supérstite.

Agrega que si se aprecia la confesión ficta en otro sentido se vulneran los derechos adquiridos y el principio de la “condición más beneficiosa al trabajador”.

VII. Réplica

La opositora Industrias La Ramada S.A. manifiesta que el cargo tiene una deficiencia técnica que imposibilita su estudio por parte de la Corte, pues en el alcance de la impugnación, la recurrente solicita que se case totalmente la sentencia y que, en sede de instancia, se condene a la accionada al pago de las pretensiones, sin indicar qué debe hacer la Sala con el fallo de primer grado.

Aunado a lo anterior, afirma que, en todo caso, el tribunal no incurrió en los yerros que se le endilgan, en la medida que en la demanda y en el auto admisorio de la misma consta que se convocó al juicio a Industrias La Ramada S.A., Hullas Carolina S.A. e Inversiones Tomas S.A., y que la mención que hizo la promotora del litigio de Carbonera La Ramada S.A. fue para indicar que esa había sido la razón social inicial de Industrias La Ramada S.A.

Reitera que las accionadas son compañías totalmente autónomas e independientes, como lo corroboran los respectivos certificados de existencia y representación legal, circunstancia que imposibilita derivar los efectos legales de la inasistencia al interrogatorio de parte de los representantes de Industrias La Ramada S.A. y Hullas Carolina S.A. sobre Carbonera La Ramada Ltda., como lo pretende la actora.

Por último, menciona que no existe un medio de convicción que dé cuenta de la relación laboral entre Giovanni Paderi Sulis y las demandadas, ni sus extremos laborales, como tampoco de que Pisanu de Paderi tiene la calidad de beneficiaria de aquel, en el evento de que hubiera lugar al reconocimiento de la pensión sanción.

VIII. Consideraciones

No le asiste razón a la opositora en cuanto a la deficiencia de técnica que le atribuye al cargo en relación con el alcance de la impugnación, toda vez que del mismo se infiere que la accionante pretende que, en instancia, la Sala revoque la sentencia absolutoria del a quo a fin de que se concedan las pretensiones de la demanda, lo cual conduce a estimar que reúne las condiciones formales para su estudio de fondo.

Pues bien, la acusación se soporta en que el ad quem ignoró las consecuencias de la confesión ficta que determinó el juez de primer grado en el auto de 30 de julio de 2010 (fls. 221 a 224, cdno. del juzgado), toda vez que, afirma la recurrente, con los hechos así acreditados se configuraron los presupuestos indispensables para adquirir el derecho a la pensión por parte de Giovanni Paderi Sulis y, por tanto, para la sustitución de aquella a favor de la actora.

La Sala advierte inicialmente que en la demanda que dio origen al proceso, la accionante solicitó que se declare que entre el señor Paderi Sulis e Industrias La Ramada S.A., antes Carboneras La Ramada S.A., existió un contrato de trabajo, cuyos extremos y condiciones señaló en esa misma pieza procesal.

El a quo, ante la inasistencia a la diligencia de interrogatorio de parte del representante legal de Industrias La Ramada S.A., declaró la confesión ficta, de la cual emergió la presunción de veracidad sobre algunos hechos de la demanda, tales como la existencia de sendos contratos de trabajo suscritos entre “Industrias La Ramada S.A., entonces Carbonera La Ramada Ltda.” y Paderi Sulis, sus extremos, el cargo que desempeñó el causante y el salario que devengó, el tiempo total de servicios y la no afiliación al sistema de seguridad social.

Por su parte, el órgano colegiado analizó dicha confesión ficta y determinó que no podía tener por ciertos los hechos relacionados en la declaración de veracidad, puesto que los supuestos fácticos derivados de aquella estaban referidos a un tercero no vinculado al proceso, toda vez que Carboneras La Ramada Ltda. no había sido convocada a juicio y no tenía ninguna identidad con Industrias La Ramada S.A., en tanto se trataba de compañías independientes. En síntesis, señaló que no podía realizar ningún pronunciamiento sobre la existencia del contrato de trabajo frente a la mencionada empresa.

Pero además, concluyó que no se acreditó la existencia del contrato de trabajo entre Giovanni Paderi Sulis e Industrias La Ramada S.A. porque esa empresa no existía jurídicamente para las fechas que se indicaron en la demanda como de ejecución de los contratos de trabajo.

En esa dirección, la Sala encuentra que en ningún yerro incurrió el juez de apelaciones toda vez que la jurisprudencia de la corporación de manera pacífica y reiterada ha establecido que la prueba de confesión ficta, configurada debidamente conforme a los requisitos legales, puede ser infirmada o desvirtuada a partir de la valoración de otros medios de convicción (CSJ SL 28398, 6 mar. 2007, CSJ SL 39357, 13 feb. 2013, CSJ SL9156-2015 y CSJ SL3865-2017); y también, que aquella no opera respecto a terceros no vinculados al proceso (CSJ SL4679-2017). Precisamente, en la Sentencia CSJ SL3865-2017, indicó:

De otra parte, a la luz del artículo 201 ibidem, toda confesión puede ser infirmada a partir de la valoración de otras pruebas (CSJ SL, 13 feb. 2013, rad. 39357 y CSJ SL, 9156-2015), ya que el juez del trabajo está protegido por el principio de libertad probatoria y no está sometido a una tarifa legal de pruebas, de manera que puede otorgarle mayor valor a unas en perjuicio de otras (CSJ SL, 25 may. 2010, Rad. 36845) y, en esa medida, la prueba de confesión ficta no impide, de manera definitiva, llegar a otras conclusiones fácticas (CSJ SL, 6 mar. 2007, Rad. 28398).

Específicamente, en torno a la confesión ficta prevista en el artículo 77 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social, la Corte ha precisado que:

No necesariamente la consecuencia adversa que ha de sufrir la parte incumplida en la audiencia de conciliación, esto es sufrir los efectos de la confesión ficta, ha de determinar la convicción del juzgador sobre los hechos objeto del litigio, puesto que es bien sabido que el juzgador de instancia, de acuerdo con el artículo 61 del CPT, puede formar libremente su convencimiento de la verdad real “inspirándose en los principios científicos que informan la crítica de la prueba y atendiendo a las circunstancias relevantes del pleito y a la conducta procesal de las partes”.

La confesión ficta prevista en el artículo 77 del CPT es una presunción legal que admite prueba en contrario; por tanto, si, en el sublite, el ad quem tomó la decisión fundado en otras pruebas como la testimonial, los interrogatorios de parte y las documentales, sin hacer alusión expresa a la confesión ficta en comento, bien se puede entender que le dio más peso a aquellas pruebas para efectos de establecer las premisas fácticas, lo cual es perfectamente legítimo en arreglo al precitado artículo 61 del CPT.

Ese criterio jurisprudencial está acorde con la Sentencia C-622-1998 de la Corte Constitucional, a través de la cual dicho tribunal señaló que la confesión ficta o presunta es una presunción legal que admite prueba en contrario, y que no contraría el derecho a la defensa de los individuos cuando es analizada por el juez conforme a las reglas de la sana crítica. Si bien esa declaración de exequibilidad se hizo sobre el entonces vigente artículo 210 del Código de Procedimiento Civil con la modificación introducida por el artículo 22 de la Ley 794 de 2003, dicha disposición no sufrió cambios fundamentales en relación con las consecuencias de la confesión ficta o presunta, y ese era su sentido para la época en que el a quo la declaró en el sub lite.

Por lo demás, la jurisprudencia de la Corte también ha indicado que no se configura un error de hecho cuando el juez, en ejercicio del principio de libertad probatoria, le da un entendimiento razonable a los medios de convicción que valora (CSJ SL, 25 may. 2010, Rad. 36845 y CSJ SL284- 2018).

Así las cosas, no le asiste razón a la recurrente en sus argumentos porque la Sala encuentra que el ad quem analizó tanto los efectos de la declaración de veracidad proferida por el a quo, como otros medios de convicción, para infirmar tal presunción legal frente a Industrias La Ramada S.A. al considerar que esa compañía fue constituida legalmente con posterioridad al fallecimiento del causante, y considerarla improcedente respecto de Carboneras La Ramada Ltda. por no ser convocada a juicio.

Asimismo, no tiene asidero legal la afirmación de la recurrente en cuanto señala que en el proceso se demostró la existencia del contrato de trabajo entre Giovanni Paderi Sulis e Industrias La Ramada S.A., siendo antes Carbonera La Ramada Ltda., toda vez que esa presunción, como se anotó anteriormente, fue desvirtuada y en la acusación no se refirió otro medio de convicción que llevase a una conclusión distinta.

Aunado a lo anterior, la censura no ataca otros fundamentos del fallo por la vía que correspondiera, tales como que Carboneras La Ramada Ltda. e Industrias La Ramada S.A. son dos personas jurídicas diferentes, o en otros términos, que la primera sociedad no se transformó en la segunda.

Al no ser viable un pronunciamiento contra Carboneras La Ramada Ltda. en relación con la existencia del contrato de trabajo y tampoco probarse frente a las accionadas, no es procedente el reconocimiento de la pensión sanción y, consecuentemente, la sustitución a la actora de esa prestación económica.

Por otra parte, la Sala estima que no es pertinente emitir pronunciamientos frente a la posible vulneración de los derechos adquiridos o del principio de condición más beneficiosa, toda vez que, como quedó visto, se desvirtuó en el proceso la presunción de veracidad sobre los hechos de la demanda que eventualmente hubieran conducido al reconocimiento del derecho pensional.

Finalmente, acierta la opositora en cuanto indica que así se hubiese probado la existencia de la relación laboral y fuese pertinente el reconocimiento de la pensión sanción a favor del causante, no habría lugar a la sustitución pensional a la actora, porque en este asunto no se acreditó el requisito de la convivencia con aquel, tal y como lo establece en su versión original el artículo 47 de la Ley 100 de 1993, vigente para la época del deceso.

En el anterior contexto, el cargo no prospera.

Costas en el recurso de casación a cargo de la parte demandante y a favor de la opositora Industrias La Ramada S.A. Se fijan como agencias en derecho la suma de tres millones setecientos cincuenta mil pesos ($ 3.750.000) m/cte., que se incluirán en la liquidación que se practique conforme lo dispuesto en el artículo 366 del Código General del Proceso.

IX. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida el 27 de junio de 2013 por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, en el proceso ordinario laboral que Giuseppa Pisanu de Paderi adelanta contra Industrias La Ramada S.A., Inversiones Tomas S.A. y Hullas Carolina S.A.

Costas como se indicó en la parte motiva.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen».