Sentencia 14065-2017/50909 de septiembre 6 de 2017

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SALA DE DESCONGESTIÓN Nº 3

SL14065-2017

Rad.: 50909

Acta 09

Magistrado Ponente;

Dr. Jorge Prada Sánchez

Bogotá D.C., seis de septiembre de dos mil diecisiete.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación.

Interpuesto por el demandante, fue concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, que procede a resolverlo.

V. Alcance de la impugnación.

Propone la casación total de la sentencia del Tribunal, para que, en sede de instancia, se revoque totalmente el fallo del Juzgado y, en su lugar, se acceda a las pretensiones de la demanda.

Por la causal primera de casación, formula un cargo, debidamente replicado, que se procede a estudiar.

VI. Cargo único.

Acusa violación indirecta, por aplicación indebida, de los artículos 23, 76, 467, 468, 469, 471 y 476, «que llevo (sic) a la violación de la convención colectiva de trabajo», suscrita entre Acav y Avianca S.A.

Señala como errores de hecho los siguientes:

1. No dar por demostrado, estándolo que la demandante cumplió satisfactoriamente el curso de Tripulante de cabina internacional/nacional.

2. No dar por demostrado, siéndolo que Avianca S.A. en el itinerario mensual programó a la actora para desarrollar el cargo de Auxiliar de vuelo internacional/nacional.

3. Dar por demostrado sin serlo, que la actora no cumplió los procedimientos establecidos por la demandada para ejecutar el cargo de auxiliar de vuelo internacional/nacional.

4. No dar por demostrado, estándolo que la actora, ejecutó con extrema pulcritud su nuevo cargo de auxiliar de vuelo internacional/nacional.

5. Dar por demostrado, sin serlo que para desempeñar el cargo de auxiliar de vuelo internacional nacional se debe cumplir un periodo de prueba de 90 días.

6. Dar por demostrado sin serlo que Avianca S.A. tenía establecido un periodo de prueba para ratificar el cargo de auxiliar de vuelo internacional/nacional para los meses de junio a septiembre de 2005.

7. Dar por demostrado sin serlo que Avianca S.A., verificó las evaluaciones de los conceptos dispuesto[s] en el periodo de prueba, en gracia de discusión.

Como pruebas dejadas de apreciar, enlista:

1. Interrogatorio de parte del representante legal de la demandada. Respuestas a las preguntas 2, 3, y 4 del interrogatorio folios 193.

2. Dictamen pericial. Folios 558 al 622.

3. Programación de vuelo del mes de febrero de 2006 en donde aparece la actora programada como auxiliar de vuelo internacional. Folios 37, 40, 41 y 42.

4. Escalafón de auxiliares de vuelo. Folios 38 y 39

5. Calificación de desempeñó (sic) visibles a folios 43, 44, 45, 46, 47, 56, 57, 58, 59.

6. Derecho de petición de la ACAV. Folios 48 al 50.

7. Certificado médico. Folios 51, 54

8. Consulta por psiquiatría folios 52, 53,

9. Documento mediante el cual la demandada reconoce que no existe periodo de prueba para el cargo de auxiliar Internacional/Nacional. Folios 184 y 185.

Estima mal apreciados, los siguientes medios de prueba:

1. Documento de fecha 20 de enero de 2005. Folios 169 y 170.

2. Comunicación Nº 160401000-1354 de fecha 6 julio de 2005- Folios 172, 32.

3. Certificación folios 31 y 173 mediante la cual de (sic) hace constar el 16 de agosto de 2005 que la demandante ha cumplido satisfactoriamente el curso de Tripulante de cabina de pasajeros Internacional/Nacional.

4. Folio 34 y 74 en donde aparece la comunicación enviada a la actora, informando el periodo de prueba por 90 días.

5. Folios 35 y 39 mediante el cual se le comunica a la demandante que no será ratificada en el cargo de auxiliar de vuelo Internacional/nacional.

6. Convención colectiva visible a folio 381 y ss., cláusula 11. Cartas que obran a folios 234 y ss.

7. Cartas que obran a folios 234 y ss.

8. Política ascenso folios 163 a 168.

Se refiere a cada una de las pruebas que considera preteridas y aduce que al rendir declaración de parte, el representante legal de la demandada confesó que la actora había superado el proceso de selección y cumplido a cabalidad el curso de promoción; con el dictamen pericial, sostiene, se demuestran los perjuicios materiales que le acarreó el desmejoramiento en el cargo; con la programación de un vuelo en febrero de 2006, aduce, se probó que ejecutó las labores correspondientes al cargo al que había sido promovida, después de la fecha en que se le informó la no ratificación, de suerte que «si la demandada hubiese observado irregularidad (…) que le impedía ocupar el cargo para el cual había concursado y superado, no tenía por qué (sic) programarla para trabajar en ese cargo (…)».

Dice que el juzgador de alzada olvidó las buenas calificaciones de desempeño que obtuvo la accionante, mientras se le permitió laborar en el nuevo oficio, si es que existía el periodo de prueba. Añade que según la misiva proveniente de la empresa (fls. 184 y 185), no existía periodo de prueba para la fecha en que respondió al cuestionamiento que se le hizo. Por último, con el certificado médico, asevera, se demuestran los perjuicios morales que sufrió.

En punto a las que estima defectuosamente valoradas, afirma que el Tribunal adjudicó efectos no contemplados a la cláusula 11 de la convención colectiva, porque los requisitos son los señalados por la demandada al inicio del proceso de selección (fl. 169), en los que no mencionó el periodo de prueba para promover un auxiliar de vuelo, de suerte que no asiste razón al ad quem en la interpretación sobre el periodo de prueba de 90 días.

Expone que la valoración de los documentos de folios 32 y 172, sobre los resultados del proceso de selección de la actora como auxiliar de vuelo internacional fue inadecuada, en tanto es claro que satisfizo los requisitos previstos en la cláusula 11 de la convención, así como ocurrió con el certificado de folios 31 y 173, el cual acredita que la actora cumplió todas las exigencias, incluido el curso, el cual guarda consonancia con las respuestas a las preguntas 2 a 4 del interrogatorio de parte absuelto por la demandada, pues concluyó equivocadamente que se debía surtir un periodo de prueba para que quedara en firme el nombramiento, a pesar de que el mismo no se deriva de la convención colectiva, ni de otros reglamentos.

Asevera que el juzgador de alzada dio a la cláusula 11 convencional un alcance que no tiene, pues allí no se consensuó periodo de prueba alguno, como condición para acceder al nuevo cargo, dado que este solo tiene como objetivo evaluar el rendimiento laboral.

Que con la documental que reposa al folio 234 y ss., se acredita que la demandada estableció condiciones diferentes a la señaladas en la convención colectiva y agrega que el documento que obra a folios 163 a 168, carece de valor probatorio, pero en gracia de discusión, lo que señala el mismo es que en el periodo de prueba se evalúa el ausentismo, los informes del jefe de cabina, los auxiliares de vuelo encargados, la presentación personal, el servicio a bordo, la relación con sus compañeros y otras áreas, y que estos ítems que fueron calificados satisfactoriamente.

VII. Réplica.

Estima inadecuado que se acuse la violación de la convención colectiva de trabajo, toda vez que en casación las normas que pueden ser objeto de violación, son las sustanciales del orden nacional; además, que se omitió censurar los testimonios, que fueron pruebas tomadas en cuenta por el Tribunal, por lo cual la sentencia se debe mantener. Concluye que de conformidad con la H. Corte, cuando “a una prueba documental se le pueda dar más de un sentido plausible, el error de hecho en casación es inexistente».

VIII. Consideraciones.

No obstante que en la proposición jurídica se acusa violación de la convención colectiva de trabajo, la inclusión de algunas normas del Código Sustantivo del Trabajo, especialmente las de la parte colectiva, tornan procedente el estudio y resolución del único cargo formulado.

Conforme al resumen del pronunciamiento que puso fin a la segunda instancia y la sustentación del recurso extraordinario, en principio, el eje problemático de la contención consiste en dilucidar si el Tribunal se equivocó al dar por establecido que para ser promovida del cargo de auxiliar de vuelo nacional al de «Auxiliar de Vuelo Nacional/Internacional», la accionante no solo debía superar el curso de Tripulante de Cabina Internacional/Nacional, sino además, el periodo de prueba de 90 días, de cuyo resultado dependía la ratificación definitiva en el nuevo puesto de trabajo.

No es objeto de discusión que la actora es trabajadora de la convocada a juicio y que se desempeña como auxiliar de vuelo nacional, así como que estaba afiliada a la Asociación Colombiana de Auxiliares de Vuelo, por manera que es beneficiaria de la convención colectiva de trabajo. Tampoco se cierne duda acerca de que la cumplió satisfactoriamente el curso de Tripulante Cabina Internacional/Nacional, tal cual da cuenta el diploma adosado a folios 31 y 173 del expediente y se corrobora con la comunicación de julio 6 de 2005, mediante la cual el director de auxiliares de vuelo de la aerolínea informa a Ana Cristina Clavijo que,

Terminado el proceso de selección para el cargo de Tripulante de Cabina Internacional/Nacional, recibimos informes que arrojaron resultados positivos para ti y tu carrera profesional.

Conocimos que tu perfil, habilidades y esperanzas, apuntan a un mismo objetivo: tener la oportunidad de ser promovido al cargo de Tripulante de Cabina Internacional/Nacional.

[…].

Desde el 8 de agosto de 2005, deberás asistir con el entusiasmo y la sabiduría que te da la experiencia, al curso de Transición de TCPN a TCPINTER/NAL, dispuesto a cambiar la forma como has visto tu oficio hasta el momento. El objetivo principal de este taller, será entrar en contacto con tu capacidad de enseñarte a ti mismo, para ampliar tus horizontes profesionales.

La invitación a todos los Auxiliares Nacionales a participar en el proceso de elección para el cargo de Tripulante de cabina internacional/nacional, fue publicada el 1º de febrero de 2005; allí, se describe la misión del cargo, y menciona como requisitos: permanente vocación y actitud de servicio, con conocimientos en todos los equipos de la flota, inglés en un 60% y experiencia laboral de 7 años como Tripulante de Cabina y estar entre los primeros 200 auxiliares en el escalafón nacional o un año de experiencia como jefe de cabina nacional; igualmente, contar con disponibilidad para ser trasladado a otras bases y no haber presentado pruebas similares con 6 meses de antelación.

Por su parte, la cláusula 11 del convenio colectivo de trabajo, literalmente consagra:

CLÁUSULA 11: Escalafón Tripulante de Cabina de Pasajeros y Plan de Carrera. Las promociones y/o ascensos se harán efectivos siempre y cuando los aspirantes que se presenten a la convocatoria para ocupar vacantes que se requiera llenar, cumplan satisfactoriamente los requisitos exigidos por la empresa para tal fin, considerándose como básicos:

[…]

La Empresa publicará en un lugar visible, durante los treinta (30) días siguientes, los resultados de los exámenes de transición de los Tripulantes de Cabina de Pasajeros.

Según el parágrafo 8 de este artículo:

Los aspirantes a ejercer el cargo de Jefes de Cabina, tendrán un periodo de prueba de tres meses. Durante este período LA EMPRESA evaluará el desempeño del trabajador y demás condiciones que sean necesarias para ocupar el cargo de Jefe de Cabina en forma definitiva. Durante el periodo de prueba LA EMPRESA reconocerá la prima estipulada para Jefe de Cabina.

Para el juzgador de alzada, a pesar de que el tenor literal del aparte recién trascrito, no consagra la necesidad de que el tripulante de cabina nacional que aspira a ser ascendido a tripulante de cabina internacional/nacional, una vez superada la prueba inicial, deba cumplir satisfactoriamente el período de prueba que sí se exige a los jefes de cabina, es plausible que dicho requisito se extienda a los primeros, toda vez que así se desprende no solo de la aplicación extensiva del parágrafo 8 de la cláusula 11 convencional, sino que además, en esa dirección depusieron los testigos postulados por la aerolínea y se infiere de la convocatoria formulada por la demandada. Por ello, halló acertado que la empleadora, mediante misiva de 21 de noviembre de 2005 (fl. 35), hubiera resuelto no ratificar a la señora Clavijo en el nuevo cargo, debido a que el seguimiento que se le hizo durante el periodo de prueba, «(…) ha arrojado resultados claros, que nos indican que debe afinar las habilidades necesarias para desempeñarse permanentemente en esta categoría, de acuerdo con las actuales exigencias del cargo».

A juicio de la Sala, el ad quem se equivocó al condicionar el ascenso de la demandante a la superación exitosa de un periodo de 3 meses, toda vez que la parte inicial de la cláusula 11 del convenio colectivo de trabajo, regula una hipótesis distinta a la que contempla el parágrafo 8 del mismo precepto convencional, puesto que es sustancialmente diferente la promoción de una auxiliar de vuelo nacional a internacional, que la de una empleada de uno de estos niveles a jefe de cabina, en la medida en que la actividad y la responsabilidad que debe desplegar en el primer caso son del mismo nivel, mientras que en el segundo, cambian sustancialmente las labores y la responsabilidad que debe asumir.

Así mismo, si de interpretar el enunciado inicial de la norma convencional en relación con el aviso de convocatoria a la promoción se trata, tampoco estuvo asistido de razón el juzgador de alzada, en la medida en que, dentro de las exigencias para el ascenso, no se contempla un período de prueba en el terreno de la práctica, ni tampoco, es razonable colegir que pueda serlo, en tanto, como ya se expuso, el tipo de actividad que debe desarrollar en ejercicio del oficio varía sustancialmente de una auxiliar de vuelo nacional a una de orden internacional, lo cual sí es considerable en el caso del paso de simple tripulante a jefe de cabina.

Ayuda en el propósito de descubrir el desatino fáctico del fallador de alzada, el hecho de que, tampoco, en el aviso de convocatoria se hubiese establecido como uno de los escollos que debía sobrepasar el aspirante para alcanzar la meta propuesta, el del periodo de prueba de marras, dado que, tal cual se dejó anotado, solo se exigió una permanente vocación y actitud de servicio, con conocimientos en todos los equipos de la flota, inglés en un 60% y experiencia laboral de 7 años como Tripulante de Cabina y estar entre los primeros 200 auxiliares en el escalafón nacional o un año de experiencia como jefe de cabina nacional; igualmente, contar con disponibilidad para ser trasladado a otras bases y no haber presentado pruebas similares con 6 meses de antelación.

Como ya quedó visto, tales requerimientos fueron superados por la promotora de la contención, por manera que, conforme a lo discurrido, el ad quem cometió las graves distorsiones probatorias que se le imputaron.

Igualmente, estima la Sala que la circunstancia de que a algunos otros aspirantes al ascenso se les hubiese hecho igual exigencia, no tiene ninguna relevancia a la hora de definir la situación de la demandante en este proceso, pues ello no es suficiente para dotar de legitimación y validez la conducta asumida por la empresa.

No obstante lo anterior, la impugnación no puede cobrar prosperidad, puesto que la validez y eficacia probatoria que el Tribunal concedió al documento denominado Política de Ascensos, en los términos y conforme a la vía de ataque seleccionada por la censura, permanecen intactas, en tanto aquella virtud con que fue connotada dicha documental, solo puede ser cuestionada por la senda de puro derecho, a través de la proposición de una violación de medio, pues no se trataría de un eventual yerro proveniente de la lectura del documento, sino de un aspecto concerniente a la aptitud con que cuenta el medio de prueba para que pueda ser valorado como tal por el juzgador.

De esta suerte, al margen de lo recién considerado, dicha documental sí establece el periodo de prueba de 90 días, «(…) el cual iniciará el primer día del mes inmediatamente siguiente a la finalización del curso de ascenso, durante este tiempo se tendrán en cuenta las mediciones de desempeño, ausentismo, informe(s) de Jefes de Cabina o Auxiliares de Vuelo encargados, presentación personal, servicio a bordo, relaciones con los compañeros y otras áreas». (fls.163 a 168)

De lo que viene de exponerse, encuentra la Sala que, para este caso, los requisitos que debía satisfacer la accionante para ser promovida al cargo de mayor jerarquía, es viable encuadrar el de la superación exitosa del periodo de prueba, en los términos establecidos en el documento denominado Política de Ascensos, sin que sobre agregar que la facultad que tiene el empleador para imponer unilateralmente condiciones para ascender de un puesto de trabajo a otro, es una temática solo posible de ventilar por la vía de lo estrictamente jurídico.

Conviene, además, referir que otro impedimento que se levanta insuperable para anular la sentencia cuestionada, consiste en que, no obstante que los testimonios resultaron útiles al juzgador de segundo grado para edificar aquél pronunciamiento, no fueron denunciados como elemento de juicio erróneamente apreciado, de donde se sigue que se le imposibilita a la Corte, incursionar en su análisis. No puede olvidarse que, a pesar de que no es un medio de prueba apto para estructurar un error de hecho manifiesto en sede de casación, el impugnante tiene la obligación de denunciarlo, en aras de que si llega a demostrar un desacierto fáctico ostensible sobre uno que sí es calificado, queda habilitada la corporación para emprender su estudio

En consecuencia, no prospera el cargo y, dado que se presentó oposición, las costas por el recurso extraordinario se imponen a cargo de la recurrente, con inclusión de $3.500.000, a título de agencias en derecho. Aplíquese el artículo 366-6 del Código General del Proceso.

IX. Decisión.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia de 31 de enero de 2011, dictada por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, dentro del proceso ordinario laboral seguido por Ana Cristina Clavijo Quiceno contra Aerovías Del Continente Americano Avianca S.A.

Costas, como se dijo.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al Tribunal de origen».