Sentencia SL14426-2014 de octubre 8 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SL14426-2014

Radicación 41948

Acta 36

Magistrada Ponente:

Dra. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Bogotá, D.C., ocho de octubre de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «VIII. Consideraciones

Incurre el Tribunal en el error de hecho endilgado con el carácter de manifiesto, al no haber dado por probado, estándolo, que el contrato de trabajo que vinculó al demandante y a las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. tuvo vigencia entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999.

En efecto, el juez colegiado no valoró las documentales obrantes a folios 109 y 81 del cuaderno anexo, en las cuales el gerente de relaciones industriales de Techint International Construction Corp. Tenco certificó en dos oportunidades (18 de diciembre de 1996 y 17 de diciembre de 1997) que el actor trabajaba en esa empresa desde el 4 de abril de 1983 mediante contrato de trabajo a término indefinido.

Tampoco apreció la documental de folio 89 del cuaderno anexo, expedida el 17 de diciembre de 1997, en la cual Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A., certificó que el promotor del proceso laboraba en esa empresa mediante contrato de trabajo a término indefinido desde el 4 de abril de 1983.

La fuerza de los anteriores medios de convicción que viene del hecho de que en tres ocasiones se certificara el extremo inicial del vínculo laboral, como también de que proviniera de esas dos sociedades —diferentes de por sí—, permitía infirmar y dejar sin piso la declaración que hizo el promotor del juicio en el interrogatorio de parte vertido en el Consulado General de Colombia en los Estados Unidos.

Sobre el valor probatorio de los certificados laborales, esta Sala de Casación en sentencia CSJ SL, 8 mar. 1996, rad. 8360, reiterada en CSJ SL, 23 sep. 2009, rad. 36748, CSJ SL, 24 ago. 2010, rad. 34393, CSJ SL, 30 abr. 2013, rad. 38666, señaló:

El juez laboral debe tener como un hecho cierto el contenido de lo que se exprese en cualquier constancia que expida el empleador sobre temas relacionados con el contrato de trabajo, ya sea, como en este caso, sobre el tiempo de servicios y el salario, o sobre otro tema, pues no es usual que una persona falte a la verdad y dé razón documental de la existencia de aspectos tan importantes que comprometen su responsabilidad patrimonial o que el juez cohoneste este tipo de conductas eventualmente fraudulentas. Por esa razón, la carga de probar en contra de lo que certi[fi]que el propio empleador corre por su cuenta y debe ser de tal contundencia que no deje sombra de duda, de manera que, para destruir el hecho admitido documentalmente, el juez debiera acentuar el rigor de su juicio valorativo de la prueba en contrario y no atenerse a la referencia genérica que haga cualquier testigo sobre constancias falsas de tiempo de servicios y salario o sobre cualquier otro tema de la relación laboral.

En este asunto, el Tribunal no desplegó ninguna labor tendiente a desvirtuar el contenido de esos tres certificados laborales, sencillamente, porque no los valoró.

Por otra parte, la conciliación que suscribió el actor con el Consorcio de Obras de Ingeniería no puede surtir efectos respecto de la sociedad Techint International Construction Corp. Tenco, por cuanto si bien esta última hacía parte del referido consorcio, lo cierto es que para efectos laborales actuó como un empleador diferente.

Se afirma ello, en la medida que el contrato de trabajo que celebró el demandante lo fue directamente con el Consorcio de Obras de Ingeniería (fls. 110-114, cdno. ppal.), la suma que recibió en la conciliación corresponde a la liquidación que a folio 115 hizo el citado consorcio y por el período en que prestó sus servicios en favor de la referida asociación (07/03/1990-30/12/1992).

Adicionalmente, nada impedía que en cabeza del accionante coexistieran dos contratos de trabajo: uno con el consorcio —evento en el cual las obligaciones se entienden contraídas por las personas que integran el consorcio (CSJ SL, 11 feb. 2009, rad. 24426)— y otro con uno de los miembros de esa asociación.

Mucho menos puede surtir efectos de cosa juzgada la conciliación con respecto a la sociedad Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A., toda vez que esta ni siquiera fue miembro del multicitado consorcio.

Por lo visto, la acusación sale avante y se casará la sentencia.

Sin costas en el recurso extraordinario dado que la demanda tuvo éxito.

IX. Sentencia de instancia

1. Extremos temporales de la relación de trabajo. 

Van del 4 de abril de 1983 al 30 de junio de 1999.

En efecto, no solo reposan en el expediente los tres certificados laborales a los que se hizo alusión en las consideraciones del recurso extraordinario y que dan cuenta del extremo inicial del contrato de trabajo, sino también las siguientes pruebas:

— Un ejemplar de la revista Tenco Newsletter, edición 12, diciembre de 1998 “publicación trimestral de distribución interna entre el personal de la empresa y sus sociedades”, en la cual se enlista al actor entre los funcionarios que llevaban 15 años de antigüedad (pág. 8).

— Un ejemplar de la revista Actualidad Techint (fls. 64-65), edición 7, marzo de 1998, “de distribución interna entre el personal de la empresa y sus sociedades” en la cual se relaciona al demandante entre las personas con más de 10 años de antigüedad y se precisa como fecha de ingreso el “04/1983 Cotecol”.

Por otra parte, en lo concerniente al interrogatorio de parte que rindió el actor en el Consulado General de Colombia, no desconoce la Sala que allí el demandante, frente a la pregunta “Diga cómo es cierto sí o no, que durante el periodo comprendido entre septiembre de 1987 a febrero de 1990 usted no estuvo en la República de Colombia”, dijo “No es cierto. Hasta enero de 1988 yo estuve en Colombia trabajando para Cotecol bajo contrato de prestación de servicios profesionales, o sea me pagaban por cuenta de cobro mensual”, sin embargo, es declaración por sí sola no puede ser tenida como una confesión de que su vínculo fue por prestación de servicios o que tuvo vigencia hasta el mes de agosto o septiembre de 1987, ya que de las respuestas ofrecidas a las otras preguntas formuladas y de la apreciación integral de ese medio de convicción no se infiere ello.

Para mayor ilustración, se transcriben las preguntas 1, 2, 3, 4 y 5 con sus respectivas respuestas (fls. 201-202, cdno. ppal.):

Primera pregunta. ¿Diga cómo es cierto sí o no, que usted se vinculó laboralmente con la sociedad Cotecol S.A. el día 4 de abril de 1983?

Respuesta: Sí es cierto.

Segunda pregunta. ¿Diga cómo es cierto sí o no, que el contrato a que se refirió en su respuesta anterior terminó el día 30 de junio de 1987?

Respuesta: Sí es cierto. Pero seguí vinculado laboralmente mediante prestación de servicios profesionales, hasta el día 20 de enero de 1988, que fui transferido a la sucursal de Techint Internacional en la ciudad de Quito, Ecuador.

Tercera pregunta. ¿Diga cómo es cierto sí o no, que a la terminación del contrato de trabajo que inició en abril 4 de 1983, Cotecol S.A. le pagó la liquidación final de salarios y prestaciones sociales?

Respuesta: Sí es cierto. Pero aclaro que el gerente administrativo y financiero en esa oportunidad Álvaro García me comentó que mi liquidación se efectuaba únicamente a efectos de no mostrar mayores costos de Cotecol ante la casa matriz de Techint Internacional.

Cuarta pregunta. ¿Diga cómo es cierto sí o no, que durante el periodo comprendido entre septiembre de 1987 a febrero de 1990 usted no estuvo en la República de Colombia?

Respuesta: No es cierto. Hasta enero de 1988 yo estuve en Colombia trabajando para Cotecol bajo contrato de servicios profesionales, o sea a mí me pagaban por cuenta de cobro mensual. Desde el día 18 de enero de 1988 fui trasladado a Quito, Ecuador, en la cual laboré hasta el día 3 de marzo de 1990.

Quinta pregunta. ¿Diga cómo es cierto sí o no, que el día 7 de marzo de 1990 usted celebró un contrato a término indefinido con el Consorcio de Obras de Ingeniería?

Respuesta: Sí es cierto. Simultáneamente con el Consorcio de Obras de Ingeniería ejercí funciones para Cotecol y Techint; y mi asignación salarial era cancelada por una parte por consorcio de obras y la otra por Techint International (Negrilla fuera del texto original).

Nótese que en su declaración el actor nunca desconoce la unidad de vínculo que invocó en su demanda, y frente a la pregunta de si el 30 de junio de 1987 se le terminó su contrato de trabajo, dijo que sí pero que siguió laborando mediante contrato de prestación de servicios, afirmación que a su vez descarta la posibilidad de que haya confesado acerca de la naturaleza de su contrato. Lo propio debe decirse de cuando se le interrogó acerca del contrato que suscribió con el Consorcio de Obras de Ingeniería, pues si bien no negó este hecho, sí aclaró que fue de forma simultánea a la relación de trabajo que sostuvo con “Cotecol y Techint”.

Asimismo, la afirmación del actor contenida en la demanda y en el interrogatorio atinente a que fue traslado a la ciudad de Quito (Ecuador) tampoco implica inexorablemente la ruptura o solución del vínculo laboral, pues si bien conforme al principio de la territorialidad (CST, art. 2º) y la regla lex loci solutionis, en principio, la legislación social colombiana no regula los servicios prestados en el exterior, también lo es que la jurisprudencia de esta Sala de Casación ha adoctrinado que cuando la subordinación se continua ejerciendo desde el territorio nacional, hay lugar a la aplicación de las disposiciones laborales de nuestro país. Al respecto, en Sentencia CSJ SL, 10 feb. 2009, rad. 31301, la Corte apuntó:

Aunque la demanda de casación dista de ser un modelo de claridad, pues no se puntualizan en capítulo aparte los desaciertos fácticos atribuidos al fallo impugnado, de su desarrollo es posible a la Corte desentrañar que se le critica al Tribunal que concluyera que no se dan las circunstancias señaladas por la jurisprudencia para considerar que el servicio prestado en el extranjero se entiende regulado por la normatividad laboral colombiana, esto es, que la subordinación laboral se ejercía respecto de la demandante desde Bogotá.

Para ello se basa fundamentalmente en el criterio expuesto en la sentencia proferida el 28 de junio de 2001, radicación 15468.

Como lo destaca el cargo, en la aludida sentencia explicó la Sala:

“Conviene precisar que conforme a la jurisprudencia mayoritaria de la Corte sobre aplicación de la ley en el espacio, el principio general es que con arreglo al artículo segundo del Código Sustantivo del Trabajo la legislación colombiana no se aplica a servicios prestados en el exterior, salvo que sea inequívoca la continuidad de la subordinación desde Colombia o que las mismas partes dispongan expresamente el sometimiento a la legislación colombiana durante ese lapso, caso en el cual el empleador contrae un deber cuya fuente es su propia voluntad, sin que nada impida que se obligue a ello, preservándose así los principios de autonomía de la voluntad, buena fe y lealtad.

Cuestión distinta es cuando las partes —como ocurre en el caso aquí debatido— acuerdan expresamente lo contrario, esto es, que los servicios prestados por un trabajador en el exterior no se tengan en cuenta en Colombia para fines de salario o de prestaciones sociales, porque de conformidad con el precitado artículo segundo del Código del Trabajo esa estipulación es lícita, también desarrolla los postulados de autonomía de la voluntad, buena fe y lealtad, y por tanto no le es dable a ninguna de las partes rebelarse contra ella ni desconocerla”.

La impugnación parte de un equivocado entendimiento de la jurisprudencia respecto de las excepciones a la aplicación del principio de territorialidad establecido en el artículo 2º del Código Sustantivo del Trabajo, particularmente de los criterios jurídicos vertidos en la sentencia arriba transcrita. Y ello es así porque es cierto que ha considerado esta Sala que la regla que se ha dado en denominar lex loci solutionis, contenida en el artículo 2º aludido y que es fiel desarrollo del principio de territorialidad de la ley, no es absoluta y admite algunas excepciones a su aplicación, que permiten que, pese a que el contrato de trabajo no se ejecute en Colombia, se aplique la legislación laboral del país.

Sin embargo, la específica excepción relativa a que la subordinación se continúe ejerciendo desde Colombia no se configura en el evento que alega la censura, pues no basta que se ejecute esa subordinación desde el país, sino que esta se continúe ejerciendo desde el territorio nacional, esto es, se requiere que antes de que el trabajador comience a prestar sus servicios en el exterior haya estado trabajando en Colombia y que la subordinación laboral se ejerciera en el país; y, además, que luego de ser trasladado a trabajar fuera del territorio patrio, la subordinación sobre el empleado se siga ejerciendo desde aquí. Situación esta última que permite inferir que, pese al traslado del trabajador, es intención de las partes que se siga desarrollando el contrato de trabajo en las mismas condiciones anteriores al cambio de sede laboral y, dentro de ellas, desde luego, la aplicación de la ley colombiana.

Quiere decir lo anterior que el criterio jurisprudencial que reclama la demandante para su caso no puede aplicarse cuando el contrato de trabajo se ha celebrado en el extranjero y allí se ha ejecutado completamente, pues en tal evento no es posible aplicar la legislación laboral colombiana, así existan actos de subordinación ejercidos desde Colombia.

En este asunto, es claro que la ejecución del contrato de trabajo inició en territorio colombiano. De otro lado, la declaración del actor relativa a que desde Ecuador siguió laborando en favor de las sociedades accionadas, además de que no fue desvirtuada en el curso del proceso, encuentra respaldo en los certificados laborales expedidos por el gerente de relaciones industriales de Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A., sucursal Colombia, según los cuales el demandante prestaba sus servicios mediante contrato de trabajo a término indefinido desde el 4 de abril de 1983.

En consecuencia, de la valoración de los medios de convicción aflora que la relación laboral del actor con las accionadas Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. tuvo vigencia entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999, y así se declarará. No sobra acotar que el extremo final del contrato de trabajo no es materia de discusión.

2.Sociedadllamadaaresponderporlasobligacioneslaboralesycondenasaimpartir. 

2.1. Sociedad llamada a responder por las obligaciones laborales del trabajador.

Para efectos de las condenas a impartir se ha de tener en cuenta que entre las sociedades accionadas operaron las siguientes sustituciones patronales —mencionadas a su vez por el apoderado de las demandadas—:

Fecha de sustitución patronalAntiguo patronoNuevo patrono
1º de septiembre de 1993 (fls. 134-135)Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A.Techint International Construction Corp. Tenco
1º de febrero de 1996 (fls. 142-143)Techint International Construction Corp. TencoCotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A.
1º de marzo de 1998 (fls. 147-148)Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A.Techint Cotecol Constructora de Instalaciones Petroleras (sociedad de hecho)

Adviértase que la última sociedad que ostentó el carácter de empleador del demandante, lo fue la sociedad de hecho denominada Techint-Cotecol Constructora de Instalaciones Petroleras.

En torno a la responsabilidad de las sociedades de hecho, el artículo 499 del Código de Comercio, dispone:

ART. 499.—La sociedad de hecho no es persona jurídica. Por consiguiente, los derechos que se adquieran y las obligaciones que se contraigan para la empresa social se entenderán adquiridos o contraídas a favor o a cargo de todos los socios de hecho.

Las estipulaciones acordadas por los asociados producirán efectos entre ellos.

En esa dirección, son sus socios los llamados a responder de forma solidaria e ilimitada por las obligaciones laborales adquiridas.

Ahora bien, según certificado de cámara de comercio aportado por el apoderado de las accionadas (fl. 77) son socios de la sociedad de hecho aludida: Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. En consecuencia, son estas dos compañías las llamadas a responder por las obligaciones laborales, en los términos que siguen:

2.2. Prestaciones sociales - Auxilio de cesantía.

Cabe recordar que el demandante a través del presente proceso y como consecuencia de que previamente se declarara la existencia de una relación de trabajo que tuvo vigencia entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999, pretendió, entre otras, el reajuste de sus prestaciones sociales.

Pues bien, en punto a las prestaciones sociales diferentes del auxilio de cesantía, no procede condena alguna, comoquiera que las causadas entre el 1º de abril de 1993 y el 30 de junio de 1999 fueron pagadas en su integridad, tal y como lo confesó el actor en el interrogatorio de parte vertido en el Consulado General de Colombia en los Estados Unidos en el cual aceptó como cierto el hecho de que Techint-Cotecol Constructora de Instalaciones Petroleras pagó a la terminación de su contrato las prestaciones correspondientes a ese período (fl. 202, cdno. ppal.).

En cuanto a las exigibles con anterioridad al 1º de abril de 1993, se encuentran prescritas al tenor de lo dispuesto en el artículo 488 del Código Sustantivo del Trabajo, en armonía con lo consagrado en el 151 del Código Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social.

En lo referente al auxilio de cesantía, debe la Sala precisar que su forma de liquidación corresponde a la del régimen tradicional del Código Sustantivo del Trabajo, toda vez que el contrato de trabajo inició en fecha anterior a la entrada en vigencia de la Ley 50 de 1990, que estableció el régimen especial de liquidación anual. Adicionalmente, no existe constancia de que el trabajador haya manifestado expresamente su intención de acogerse al régimen especial de liquidación anual, tal y como lo exige el parágrafo del artículo 98 de la ley ejusdem y el inciso 2º del artículo 114 de la Ley 100 de 1993.

Igualmente, debe tenerse en cuenta que la prestación de marras es exigible a partir de la fecha de terminación del contrato de trabajo (CST, art. 249), y por ello, las cesantías causadas entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999 no pueden verse afectadas por dicho fenómeno extintivo.

Así las cosas, esta Sala procedió a hacer la liquidación de las cesantías según las reglas previstas en los artículos 249 y 253 del Código Sustantivo del Trabajo, teniendo en cuenta que el último salario devengado por el actor ascendía a la suma de $ 5.166.842 (fls. 135 y 153), como se muestra a continuación:

Auxilio de cesantías = $ 83.903.773,14

DesdeHastaNº de díasSalario base
04/04/198330/06/19995.846$ 5.166.842,00

Resulta entonces que la empresa a la fecha de terminación del contrato de trabajo debió cancelar por concepto de cesantía la suma de $ 83.903.773,14, valor que indexado a 31 de agosto de 2014, asciende a $ 176.518.3737.

Ahora bien, en la medida que el demandante en el interrogatorio de parte confesó que entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1987, y el 1º de abril de 1993 y el 30 de junio de 1999 (fls. 201-202, cdno. ppal.), su empleador le canceló las prestaciones, se autorizará a las accionadas para que del valor de $ 176.518.373,7, descuente las sumas pagadas en esos períodos al actor por concepto de cesantías.

2.3. Indemnización por despido sin justa causa.

Demostrado está que el contrato que ligó a las partes terminó sin justa causa según se observa en la misiva de folio 152, y en la liquidación de salarios y prestaciones de folio 132 en la cual se le entregó al promotor del juicio a título de indemnización por despido injusto la suma de $ 25.834.211.

Pues bien, como efecto propio de la declaración de la unidad contractual desde el 4 de abril de 1983 al 30 de junio de 1999 resulta procedente el reajuste de dicha suma indemnizatoria.

Para ello, se debe tener presente que la indemnización tarifada para la fecha del despido es la contenida en el artículo 6º de la Ley 50 de 1990, que modificó el 64 del Código Sustantivo del Trabajo, disposición según la cual cuando el trabajador tuviere diez (10) o más años de servicio “se le pagarán cuarenta (40) días adicionales de salario sobre los cuarenta y cinco (45) días básicos del literal a), por cada uno de los años de servicio subsiguientes al primero, y proporcionalmente por fracción”.

Al valor producto de esa operación, se le debe aplicar un descuento de $ 25.834.211, que corresponde a lo entregado al actor por las accionadas en la liquidación del contrato de trabajo por ese mismo concepto, y finalmente, esa suma será indexada a 31 de agosto de la presente anualidad, tal y como se muestra en la siguiente tabla:

Ajuste indemnización por despido = $ 86.917.763,31

DesdeHastaAñosDías a indemnizarÚltimo salario
04/04/198303/04/1984145 
04/04/198403/04/1985140 
04/04/198503/04/1986140 
04/04/198603/04/1987140 
04/04/198703/04/1988140 
04/04/198803/04/1989140 
04/04/198903/04/1990140 
04/04/199003/04/1991140 
04/04/199103/04/1992140 
04/04/199203/04/1993140 
04/04/199303/04/1994140 
04/04/199403/04/1995140 
04/04/199503/04/1996140 
04/04/199603/04/1997140 
04/04/199703/04/1998140 
04/04/199803/04/1999140 
04/04/199930/06/19990,29,7 
Subtotal  655$ 5.166.842,00
Valor indemnización =$ 112.751.974,31
Menos valor pagado =$ 25.834.211,00

Indexación ajuste indemnización por despido = $ 95.941.500,98

IPC IIPC FAjuste indemnización
01/07/199931/08/2014por despido
55,77117,33$ 86.917.763,31

En consecuencia, las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. deberán pagar al demandante la suma de $ 182.859.264,3 por reajuste de la indemnización por despido injusto.

2.4. Bono o título pensional.

Teniendo en cuenta que en el sub examine hubo una afiliación tardía al sistema pensional, en la medida que el apoderado de las accionadas manifestó que Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. afilió al actor al instituto de seguros el 6 de abril de 1993, lo cual aparece corroborado con el documento de folio 131 del cuaderno principal, se ordenará a esta sociedad y a Techint International Construction Corp. Tenco que cancelen el valor del cálculo actuarial que represente las sumas de dinero dejadas de cotizar por el tiempo transcurrido entre el 4 de abril de 1983 y el 5 de abril de 1993, a satisfacción de la administradora de pensiones.

2.5. Indemnización moratoria del artículo 65 del Código Sustantivo del Trabajo.

A pesar de existir saldos insolutos por concepto de cesantía, en el presente asunto, no se impondrá condena por sanción moratoria, ya que: (i) a pesar de que se declaró la unidad contractual, las sociedades accionadas creyeron con firmeza haber pagado al demandante lo que le debían a la finalización de cada uno de los contratos y así lo demostraron en el juicio; (ii) tuvieron el convencimiento de que entre el 7 de marzo de 1990 y el 31 de marzo de 1993, no tuvieron relación jurídica alguna con el actor, ya que —en su sentir— este tenía contrato directamente con el Consorcio de Obras de Ingeniería. Todo lo anterior da cuenta de un actuar precedido de buena fe, razón por la cual se ordenó la indexación de la cesantías.

Las costas de las instancias estarán a cargo de las accionadas Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A.

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando Justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, CASA la sentencia proferida el 30 de marzo de 2009, por la Sala Laboral de Descongestión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, en el proceso adelantado por Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A., y las sociedades de hecho Techint-Cotecol (Constructora de instalaciones) y Techint-Cotecol (Constructora de oleoductos y gasoductos).

En sede de instancia, REVOCA el fallo dictado en primera instancia, y en su lugar, dispone:

1. DECLARAR que entre el demandante y las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. existió un contrato de trabajo que tuvo vigencia entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999.

2. CONDENAR a las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. a pagar al demandante la suma de $ 176.518.373,7, ya indexada a 31 de agosto de 2014, por concepto de cesantías causadas entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1999.

De la anterior suma podrán descontar las demandadas los valores reconocidos al accionante por ese mismo concepto entre el 4 de abril de 1983 y el 30 de junio de 1987, y el 1º de abril de 1993 y el 30 de junio de 1999, como se explicó en la parte motiva.

3. CONDENAR a las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. a pagar al demandante la suma de $ 182.859.264,3, ya indexada a 31 de agosto de 2014, por reajuste de la indemnización por despido sin justa causa.

4. CONDENAR a las sociedades Techint International Construction Corp. Tenco y Cotecol Compañía Técnica de Construcciones S.A. a cancelar el valor del cálculo actuarial por el tiempo transcurrido entre el 4 de abril de 1983 y el 5 de abril de 1993, a satisfacción de la administradora de pensiones.

5. DECLARAR parcialmente probada la excepción de prescripción con respecto a aquellas prestaciones sociales, diferentes al auxilio de cesantía, exigibles con anterioridad al 1º de abril de 1993.

6. ABSOLVER a las accionadas de las demás pretensiones de la demanda.

7. Costas como se indicó en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen».