Sentencia SL14563-2017/48477 de septiembre 13 de 2017

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrada ponente:

Dra. Dolly Amparo Caguasango Villota

SL14563-2017

Rad. 48477

Acta 10

Bogotá, D.C., trece de septiembre de dos mil diecisiete.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación.

Interpuesto por el demandante, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

(…)

VIII. Consideraciones.

En la demostración del cargo la censura controvierte: (i) la violación del principio de consonancia al analizar la totalidad de la cláusula convencional que regula la pensión de jubilación y, (ii) la intelección que impartió el ad quem al artículo 119 del acuerdo extralegal.

Frente al primero de los reparos, advierte la Sala que además de no señalarse un error de hecho que tenga relación con el tema de la consonancia, tampoco se enlista como mal valorado o no apreciado el escrito de apelación formulado por la parte actora, a fin de que la Sala pudiera revisar dicha pieza procesal y, por ende, analizar si el Tribunal se ciñó o no al principio en mención.

No obstante lo anterior y si la Sala con amplitud analiza de fondo el asunto, de cara al artículo 66A del Código de Procedimiento del Trabajo y Seguridad Social enlistado en la proposición jurídica, se encontraría que no le asiste razón al recurrente en su reproche, dado que, como se precisó con anterioridad, el juez de primer grado absolvió de la pretensión reclamada, decisión que sustentó en que si bien el accionante cumplió 30 años de edad cuando estaba vigente la convención colectiva de trabajo 1998 - 2000, no solicitó la prestación dentro de los 3 meses siguientes a la fecha en que cumplió la edad.

Contra dicha decisión, la parte demandante interpuso recurso de apelación, sustentado en que sí se cumplieron los requisitos previstos en el precepto extralegal, por cuanto cumplió 30 años al servicio de la convocada el 7 de julio de 1999 y la prestación fue reclamada de forma oportuna.

En consecuencia, estima esta colegiatura que al ad quem al resolver el recurso de apelación, le correspondía verificar si el actor cumplía con las exigencias contempladas en el acuerdo colectivo y, por ende, realizar un análisis fáctico de la estipulación extralegal para determinar los requisitos que daban lugar a la causación de la pensión de jubilación, para luego verificar si estaban satisfechos o no, tal y como en efecto lo hizo.

En ese orden, el juez de alzada podía apartarse de la lectura que le dio el a quo a la aludida disposición respecto de los requisitos para pensionarse, sin que ello implicara que su determinación no estuviera acorde con los temas materia de apelación, como lo pretende hacer ver el casacionista.

Precisado lo anterior y a fin de analizar el segundo de los reparos, es menester puntualizar que no son objeto de controversia en sede de casación los siguientes supuestos fácticos definidos por el Tribunal: (i) que el actor cumplió 30 años de servicio a la demandada el 7 de julio de 1999; (ii) que es beneficiario de la convención colectiva de trabajo 1998 -2000, en razón de su afiliación a la organización sindical y, (iii) luego del despido ocurrido en el 2004 fue reintegrado a la empresa demandada, en cumplimiento de orden judicial.

Pues bien, el artículo 119 de la convención colectiva suscrita el 17 de julio de 1998, vigente del 1 de julio de 1998 al 30 de junio de 2000, dispone:

Jubilación.

La empresa concederá pensión de jubilación a aquellos trabajadores que el primero (1º) de julio de 1996 hubieren cumplido al servicio de la Empresa veintiocho (28) o más años continuos o discontinuos, sin tener en cuenta su edad, y en su cuantía de acuerdo con la ley.

Para los trabajadores que hagan uso de este beneficio especial de Jubilación (sic) la Empresa continuará cotizando al seguro de vejez hasta que el jubilado cumpla la edad para hacerse acreedor a la pensión de vejez; a partir de ese momento solamente será a cargo de la Empresa el mayor valor si lo hubiere entre lo que venía pagando ésta por pensión y lo que reconozca el ISS o entidad de seguridad social por concepto de pensión de vejez.

El trabajador que a la firma del presente acuerdo hubiere cumplido al servicio de la empresa treinta (30) o más años de servicios continuos o discontinuos, deberá solicitar su pensión dentro de los tres meses siguientes a la firma de esta convención. Así mismo el trabajador que durante la vigencia de la presente convención cumpla los treinta (30) años de servicio para tener derecho a esta pensión, deberá solicitarla dentro de los tres meses siguientes a la fecha en que cumplió tal requisito. Si uno u otro, es decir, si quien ya cumplió los treinta (30) años o quien los cumpla, no lo reclamare dentro del término señalado, se entiende que renuncia a este derecho y opta por una bonificación única y especial, sin carácter salarial ni prestaciones, equivalente a tres (3) salarios básicos mensuales del trabajador, que devengue al momento de vencerse el plazo para ejercitar la opción. Esta bonificación se le cancelará dos meses después.

A aquellos trabajadores que el primero (1º) de julio de 1996 hubiesen cumplido al servicio de la Empresa veinticinco (25) o más años y menos de veintiocho (28) años continuos o discontinuos, quienes pierden la expectativa de la pensión convencional, la Empresa les pagará una bonificación única y especial, sin carácter salarial ni prestacional a título de compensación sustitutiva, equivalente a cinco (5) salarios básicos mensuales del trabajador. Esta bonificación se pagará en dos contados iguales del cincuenta por ciento (50%) así: uno el 15 de enero de 1997 y otro el 15 de febrero del mismo año. (fl.61)

De la lectura de la norma anterior, es claro para la Sala que el precepto prevé tres situaciones diferentes para acceder a la pensión de jubilación, así:

(i) Los trabajadores que al 1 de julio de 1996, hubieran cumplido 28 años al servicio de la empresa.

(ii) Los empleados que a la firma de convención, esto es, el 17 de julio de 1998, hubieran cumplido 30 años de servicio a Avianca.

(iii) Las personas que durante la vigencia del acuerdo colectivo de trabajo (1 de julio de 1998 al 30 de junio de 2000), completen 30 años de labores para la convocada.

Aunado a lo anterior, exige la cláusula en cuestión que para los últimos dos casos, el interesado debe elevar petición dentro de los 3 meses siguientes a la data en que se firmó la convención o al cumplimiento del tiempo de laborado requerido, respectivamente, so pena que se entienda que renuncia al derecho y que, en su lugar, opta por una bonificación.

Tan claro es para la Sala que la norma convencional contempla tres casos diferentes de reconocimiento, que si no fuera así, carecería de inteligibilidad y se llegaría al absurdo de exigir el cumplimiento de los tres requisitos, lo que no es viable dado el transcurso del tiempo, pues ello implicaría que al 1 de enero de 1996 debería el trabajador contar con 28 años de servicio, cumplir los 30 años de labores a 17 de julio de 1998 (fecha de suscripción del acuerdo colectivo) y, a la vez, cumplir 30 años de servicios entre el 1 de julio 1998 y el 30 de junio de 2000 (vigencia la convención colectiva), lo que resultaría de imposible cumplimiento.

Además de ello, su texto es diáfano al consagrar hipótesis diferentes que la misma norma, al precisar la consecuencia de no elevar solicitud dentro del término legal y referirse a quienes contaran con 30 años laborados al momento de la celebración del acuerdo colectivo y quienes cumplan dicho tiempo de servicios durante la vigencia del acuerdo extralegal, hace alusión a que se trata de casos diferentes al precisar “si uno u otro, es decir, si quien ya cumplió los treinta (30) años o quien los cumpla no lo reclamare dentro del término señalado (...)” (negrillas fuera del texto). En otras palabras, si bien se le otorga la misma consecuencia por no reclamar oportunamente la pensión, la norma distingue entre los dos casos, lo que se traduce en que corresponde a formas diferentes de acceder a la prestación.

Por ende, le asiste razón al recurrente al señalar que en el caso resulta irrelevante que el actor no contara al 1 de julio de 1996 con el tiempo de servicios de 28 años de servicios, en la medida que la norma contempla tres hipótesis diferentes para acceder a la prestación, razón por la que de cumplirse cualquiera de ellas, conlleva a la causación del derecho.

Sobre el tópico en cuestión, la Sala de Casación Laboral ya ha tenido la oportunidad de analizar el contenido de cláusula idéntica a la discutida en el presente caso, pero respecto de la convención 2000-2002, dentro de proceso seguido contra la misma demandada, para señalar que en realidad se previó tres posibilidades independientes para acceder a la pensión. En efecto, en Sentencia CSJ SL2266-2015, reiterada en CSJ SL18308-2016, se señaló:

Los supuestos que allí se señalan contemplan el otorgamiento de la pensión de jubilación en los siguientes eventos:

1) A los trabajadores que al 1º de julio de 1996 hubieren cumplido 28 años o más al servicio de la empresa.

2) A quienes a la firma de la convención, esto es el 13 de octubre de 2000, tuvieran 30 o más años de servicio a la empresa.

3) A los que durante la vigencia de la convención, esto es del 1º de julio de 2000 a 30 de junio de 2002, cumplieran 30 años de servicios.

Para el ad quem sin embargo, pese a que Vescance Cermeño cumplió uno de los supuestos normativos, esto es el de tener 30 años al servicio de Avianca S.A. para el momento en que se encontraba vigente la convención, no era beneficiaria de tal derecho, al haber perdido la expectativa pensional, dado que para el 1 de julio de 1996 había cumplido más de 25 años al servicio de la empresa.

(...)

Por demás, cabe decir que si bien frente a la interpretación de las cláusulas convencionales esta Sala ha decantado sobre el respeto a la postura acogida por el juzgador siempre que la misma se muestre razonable y adecuada, también ha discurrido sobre el hecho de que cuando el texto solo presente una lectura, o del mismo no pueda derivarse más que una interpretación, como a juicio de la Sala ocurre en el presente caso, dados los motivos descritos, lo que procede es el quiebre de la decisión.

En este caso, al considerar que el inciso final del artículo 119 convencional sujeta la obligación del pago de la bonificación y la pérdida de la expectativa pensional, desconoce que ello es un hecho imposible de cumplir, esto es al reconocimiento de una bonificación en un periodo precedente al de la vigencia de la convención, lo que la torna en fallida.

A más de lo anterior, y con tal claridad, basta agregar que para la Corte el texto de la convención dispone, entre otros, que quien cumpliera los 30 años de servicios estando en vigor la convención colectiva es beneficiario de la jubilación, siempre que la hubiese reclamado dentro de los 3 meses siguientes, siendo intrascendente que se señalara el evento de la pérdida de la expectativa, como se anotó, y como quiera que en este asunto Vescance Cermeño, para el año 2001, satisfizo el referido tiempo, e informó en ese lapso su interés de hacerse acreedora de la prestación, según se desprende a folio 7, le correspondía el reconocimiento, de allí que el juez plural incurrió en los yerros manifiestos que se le imputan, por lo cual el cargo es fundado.

De acuerdo con lo anterior, para la Sala es claro que intelección que le imprimió el juez de apelaciones a la norma convencional no fue acertada, como quiera que estimó que para acceder a la pensión era necesario cumplir con la totalidad de condiciones a las que se hizo alusión en precedencia, cuando como se explicó atrás, en sana lógica, la disposición lo que establece son tres hipótesis distintas para ser acreedor a la prestación por jubilación.

En consecuencia, se encuentra acreditado el yerro endilgado, en la medida el tribunal le impartió a la norma convencional un entendimiento errado. Sin embargo, no se casará la sentencia porque en sede de instancia se llegaría a la misma conclusión absolutoria, tal y como se explica a continuación.

Como se precisó con anterioridad el juez de primer grado absolvió a la demandada fundado en que el actor no reclamó oportunamente la pensión de jubilación convencional, esto es, dentro de los tres meses siguientes a la fecha en que cumplió con 30 años de servicio y, como quiera que, la empresa le canceló la bonificación prevista en la misma clausula convencional.

Pretendió el actor con el recurso de apelación únicamente que se accediera al reconocimiento de la pensión, como quiera que además de cumplir 30 años de servicio con la demandada, elevó solicitud dentro del término previsto en el acuerdo extralegal.

Con acierto el juez de primer grado estimó que el actor no elevó petición oportunamente a fin de obtener el reconocimiento de la pensión de jubilación, dado que tal y como se precisó al comienzo de las consideraciones en casación el actor completó 30 años de servicio el día 7 de julio de 1999, por lo que su caso estaba regulado por la tercera hipótesis prevista la cláusula 119 de la convención 1998 - 2000 y, por ende, contaba con plazo hasta el 7 de octubre de 1999 para pedir la pensión, so pena de entenderse que renunciaba a dicho beneficio; sin embargo no hay prueba que acredite que reclamó tal derecho.

En efecto, el actor allegó a folio 84 comunicación del 7 de agosto de 1999, dirigida por el accionante al director administrativo de Avianca, en donde solicita el reconocimiento de la pensión de jubilación convencional por haber cumplido 30 años al servicio de Avianca el día 21 de mayo de 1999. Dicho documento tiene fecha de autenticación ante notaría el 10 de agosto de 2006, sin embargo, no tiene constancia de recibido por la demandada, razón por la que no acredita que se hubiera puesto en conocimiento de la empresa empleadora su deseo de acceder a la aludida prerrogativa.

Aunado a ello, en la contestación de la demanda, la convocada negó que hubiera recibido tal petición, para lo cual sostuvo que en la hoja de vida del actor no aparecía tal escrito (respuesta al hecho 9, fl. 222), razón por lo que le correspondía al actor acreditar que peticionó su reconocimiento ante la empresa llamada a juicio y que lo hizo dentro de la oportunidad prevista en la norma convencional, lo que no hizo.

Por lo expuesto, como quiera que no se demostró que se hubiera informado, dentro del plazo fijado convencionalmente, a la empleadora su deseo de pensionarse, conforme lo exige la norma aplicable, no es viable conceder la prestación al amparo de la convención colectiva de trabajo 1998 - 2000.

De otra parte, si la Sala procediera a verificar el cumplimiento de los requisitos previstos en la cláusula 119 de la convención colectiva 2000-2002 (fls. 85 a 164), la que tiene idéntico contenido a la convención de vigencia anterior, lo cierto es que tampoco estaría acreditado el requisito de elevar la solicitud dentro de un determinado lapso de tiempo.

La aludida convención fue suscrita el día 13 de octubre de 2000 y como quiera que para esa data el demandante ya tenía 30 años de servicios al servicio de Avianca - conforme lo dicho en precedencia, los cumplió el día 7 de julio de 1999-debía “solicitar su pensión dentro de los tres meses siguientes a la firma de la convención”, por lo que tenía plazo hasta el 13 de enero de 2001.

Al respecto no allegó la parte interesada comunicación que acredite que solicitó la pensión ante la empresa Avianca con fundamento en la convención 2000-2002 y dentro de la oportunidad correspondiente.

Únicamente se allegaron dos comunicaciones de respuesta emitidas por Avianca y que datan del 29 de octubre de 2001 y 23 de enero de 2002 (fls. 165 y 166). En la primera de ellas dirigida al actor y suscrita por el jefe de departamento de relaciones industriales de la demandada se aduce que se recibió petición de pensión pero sin firma, razón por la que le solicitan que “en aras de la claridad y el respeto a la intimidad” remita la comunicación debidamente firmada o informe si no envió tal misiva.

Dicho documento no indica la fecha en que se radicó la comunicación inicial sin rúbrica; tampoco demuestra que el actor en realidad hubiera elevado tal súplica, dado que al no estar firmada, no existiría certeza sobre la autoría de tal documento. En gracia de discusión, si se diera por sentado la presentación de la misiva que dio origen a la respuesta analizada, tampoco surgiría de ello que la petición se hubiera realizado antes del 13 de enero de 2001, plazo con el que, se reitera, contaba el accionante para reclamar el reconocimiento de la pensión de jubilación convencional, en la medida que no existiría medio de convicción que así lo evidenciara.

De otra parte, en lo atinente a la comunicación de folio 166 dirigida al convocante y suscrita por la jefe del departamento de relaciones laborales de la accionada, aparece con fecha de emisión repisada del 23 de enero de 2002; en ella se le notifica al actor que no es procedente acceder a la solicitud de reconocimiento de la pensión convencional, como quiera que “toma como sustento normativo un texto convencional cuya vigencia fue superada y por lo mismo todo el derecho que de el (sic) se derive corre igual suerte”.

Tal misiva no le otorga a la Sala certeza de la fecha en que el actor elevó la súplica, dado que no hace mención alguna al respecto; menos aún evidencia que hubiera sido radicada dentro del plazo con que contaba, esto es, hasta el 13 de enero de 2001, máxime cuando su fecha de emisión (22 de enero de 2002) es posterior en más de un año a la fecha máxima para reclamar la prestación.

Concluye entonces la Sala que no se demostró la exigencia alusiva a la solicitud de reconocimiento dentro del término de tres meses, carga probatoria que le incumbía al actor, quien al no cumplirla debe asumir las consecuencias negativas de su actuar omisivo.

Por lo anterior, no habría lugar al reconocimiento de la pensión de jubilación convencional reclamada y, por ende, se llegaría a la misma conclusión, esto es, a una decisión absolutoria.

Sin costas en el recurso extraordinario, como quiera que si bien el cargo no prosperó, sí fue fundado.

IX. Decisión.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la Sentencia dictada el 31 de mayo de 2010 por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Cali, dentro del proceso ordinario laboral seguido por Édgar Córdoba contra Aerovías del Continente Americano Avianca S.A.

Sin costas en el recurso extraordinario.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen».