Sentencia SL16322-2014 de noviembre 26 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Magistrado ponente:

Dr. Gustavo Hernando López Algarra

SL16322-2014

Rad.: 43184

Acta 42

Bogotá, D.C., veintiséis de noviembre de dos mil catorce.

Extractos: «IV. Recurso de Casación.

Interpuesto por la demandante, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

V. Alcance de la Impugnación.

Pretende la recurrente que la Corte case la sentencia recurrida, para que, en sede de instancia, se acoja las pretensiones de la demanda.

Con tal propósito formula un cargo, por la causal primera de casación. No hubo Réplica.

VI. Único Cargo.

Textualmente dice lo siguiente:

Me permito invocar como causal de casación contra la Sentencia Proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales (Caldas) - Sala Laboral, de fecha 18 de septiembre de 2009, Magistrado Ponente: Carlos Arturo Guarín Jurado, la causal primera del artículo 87 del Código de Procedimiento Laboral, por considerar la sentencia acusada como violatoria de la ley sustancial, concretamente por la infracción de las siguientes disposiciones de orden constitucional y legal:

1.1.1. Artículos 13, 48 y 53 de la Constitución Política (Derecho a la Igualdad y condición más favorable).

1.1.2. Artículos 21 del Código Sustantivo del Trabajo (normas más favorables).

1.1.3. Artículos 46 y 47 de la Ley 100 de 1993 (Norma vigente al momento del fallecimiento del pensionado), por interpretación errónea.

En la demostración del cargo, dice que el ad quem interpreta de manera errónea los artículos 13 y 53 superiores, en la medida que es lesivo considerar que los derechos de la compañera permanente no existen al no aplicar las normas vigentes cuando el pensionado falleció, sino aquellas que regían al momento del reconocimiento de la pensión; que señalar que el nacimiento del derecho lo fue el momento en que se reconoció la pensión, cuando no existía unión de hecho, es desconocer que convivió y acompañó al causante hasta el último día de su vida; que los jueces de conocimiento, han desconocido el derecho irrenunciable a la seguridad social, máxime si se tiene en cuenta que por más de 10 años cuidó de su compañero, tanto así que el causante le había dado el status de compañera, tal como lo acredita la afiliación que le hizo a la seguridad social; que la norma aplicable es la vigente a la fecha de la muerte del causante, esto es la Ley 100 de 1993, y se refiere al contenido de los artículos 46 y 47 originales de la Ley 100 de 1993.

VII. Consideraciones.

El tópico propuesto en casación, es el determinar cuál es la norma aplicable a la pensión de sobrevivientes pretendida por la accionante, si las vigentes al momento del reconocimiento de la pensión al causante, tal como lo asentó el Tribunal, o las que regían para la fecha de su deceso.

Dada la vía escogida, no hay discusión alguna frente a lo siguiente: el señor R.M.R. fue pensionado por la Caja Nacional de Previsión Social, mediante resolución 4190 de 1983, en cuantía inicial de $18.009,12, con efectividad a partir del 4 de septiembre de 1982 (fls. 10 a 11 y 123 del cdno. Juzgado), y falleció el 22 de enero de 1999, tal como lo muestra el registro civil de defunción (fl. 112).

La pensión de sobrevivientes es una prestación autónoma, con estructura propia, cuya causa reside en la muerte de una afiliado o pensionado, y ampara los riesgos de orfandad y viudedad, y en consecuencia, sus titulares son la cónyuge o compañera permanente, y los causahabientes, eso sí, con la condición de reunir los requisitos señalados en la Ley.

En tal sentido, quien goza de una pensión de vejez, o está en proximidad a su reconocimiento, no puede transmitirla en vida, y en razón a ello, sus beneficiarios no están legitimados para reclamar derecho alguno derivado de esa prestación, lo que permite afirmar que la pensión de sobrevivientes no se puede causar sin la ocurrencia del óbito, circunstancia ésta que es la fuente de la que se deriva el derecho.

Con base en lo anterior, esta Sala ha establecido que la pensión de sobrevivientes se rige por la normatividad vigente a la fecha de la muerte del causante, en virtud de la aplicación inmediata de la ley laboral.

Aun cuando se han admitido excepciones a dicha regla, las mismas han sido para garantizar las prerrogativas de los causahabientes, originadas en condiciones especiales, como la de los pensionados que antes de entrar en vigencia la Ley 100 de 1993, hubieran iniciado convivencias estables o contraído matrimonio, y acreditado las condiciones en la normativa preexistente para el nacimiento de esa prestación, hipótesis a las que se les ha aplicado normas anteriores.

Esta Corporación en Sentencia CSJ SL, 3 may 2011, rad 37799, que reiteró la CSJ SL, rad 29739, dijo:

Ya esta Sala ha tenido la oportunidad de resolver el anterior problema jurídico, fijando la regla general de que se ha de aplicar la norma que estaba vigente para la fecha de la muerte del causante; excepcionalmente, se aplica la norma que estaba vigente al momento de adquirir el estatus del pensionado o al inicio de la convivencia. Valga citar la Sentencia 29739 de 2005, donde esta Sala enseña:

“Al discurrir de esa manera el Tribunal no incurrió en un desacierto en la aplicación de las normas que gobiernan lo referente a los efectos temporales de las providencias proferidas por la Corte Constitucional, pero no tuvo en cuenta que la jurisprudencia de esta Sala si bien ha sostenido que por razón de la aplicación inmediata de la ley y del efecto retrospectivo que caracterizan a las disposiciones laborales, la fecha de la muerte del afiliado o del pensionado es la que determina la norma que ha de regular la sustitución pensional y el derecho a la pensión de sobrevivientes. Sin embargo, también ha admitido algunas excepciones a esa regla para garantizar las prerrogativas de los derechohabientes, originadas por afiliados que durante su vinculación como sujetos activos de la seguridad social habían cumplido todas las cotizaciones exigidas en el reglamento aplicable y que antes de entrar a regir la Ley 100 de 1993 se desafiliaron del sistema o dejaron de cotizar y de igual modo para garantizar las condiciones jurídicas de quienes iniciaron, antes de la vigencia de la citada ley, convivencias estables con un pensionado o contrajeron matrimonio con él, casos en los cuales se ha concluido en la aplicación de las normas anteriores a esa nueva normativa”.

De esta suerte, la Corporación ha concluido que la regla general para establecer la norma aplicable para determinar la existencia del derecho a la pensión de sobrevivientes, es la vigente al momento de la muerte del pensionado o afiliado, por lo que solo excepcionalmente, se aplica la legislación vigente para el momento en que nació el derecho pensional, o surgió el vínculo conyugal o de convivencia, normativas estas dos últimas, que solo se utilizan para cumplir la finalidad de dar protección a la persona que prestó compañía duradera y asistencia al causante hasta el momento de su muerte.

Por lo que el error jurídico del Tribunal consistió, en que sin consultar la regla general descrita, de tajo concluyó, que la norma aplicable era la vigente en el momento de la consolidación del derecho a la pensión en cabeza del causante, sin percatarse, que la aplicable era la que regía al momento de su muerte, conclusión ésta que condujo a la violación de las normas denunciadas.

Al efecto, en Sentencia CSJ SL, abr. 2013. Rad, 40523. Estableció excepciones a la mencionada regla, en cuanto se dijo:

Pues bien, puestas así las cosas, fácil resulta decir que el Tribunal incurrió en los desatinos jurídicos que le achaca la recurrente, pues, no empecé el indiscutible efecto general e inmediato que informa la aplicación de la ley laboral y de la seguridad social en el tiempo, previsto en el artículo 16 del Código Sustantivo del Trabajo, que la reviste del carácter de orden público, y que se traduce, para los efectos de la pensión de sobrevivientes, en que la norma que rige dicha prestación es la vigente al momento del fallecimiento del causante pensionado o afiliado, dejó de aplicar al caso, siendo aplicable, el artículo 13 de la Ley 797 de 2003, dado que era la disposición vigente al 7 de abril de 2007, por aplicar el artículo 47 de la Ley 100 de 1993, cuando quiera que dicha normativa había sido subrogada desde el 29 de enero de 2003, cuando entró a regir la señalada preceptiva de la Ley 797. Por ese camino, entonces, aplicó indebidamente al caso el citado artículo 47 de la Ley 100 de 1993, pues extralimitó el ámbito de su vigencia, habida cuenta de que desde la referida fecha ya no regulaba las prestaciones derivadas de la muerte de los pensionados o afiliados al Sistema General de Pensiones del Sistema de Seguridad Social Integral.

Y a los mencionados dislates jurídicos arribó el Tribunal al entender equivocadamente el criterio jurisprudencial de la Corte que ha admitido algunas excepciones a la regla de la aplicación de la norma que regula la pensión de sobrevivientes a la fecha del deceso del causante, en aras de garantizar los derechos de los causahabientes de afiliados a la seguridad social que habiendo cumplido todas las cotizaciones exigidas en el reglamento correspondiente anterior a que entrara a regir la Ley 100 de 1993, se desafiliaron del sistema o dejaron de cotizar y, de igual modo, para garantizar la situación jurídica de quienes iniciaron, antes de la vigencia de la citada ley, convivencias estables con un pensionado o contrajeron matrimonio con él, casos en los cuales se ha concluido en la aplicación de las normas anteriores a esa nueva normativa, esto es, a la de la Ley 100 de 1993, por entender que el derecho de sobrevivencia antes de ésta se debía considerar de carácter derivado y, por ende, ya hacía parte del patrimonio del pensionado, y no primario como lo es ya en su vigencia, por lo que sólo se adquiere a la fecha de la muerte del pensionado o afiliado.

Por lo visto el cargo prospera.

En sede de instancia, se reitera que la Caja Nacional de Previsión Social, le reconoció la pensión al señor R.M.R., mediante resolución 4190 de 1983, efectiva a partir del 4 de septiembre de 1982, y la calenda en la que falleció fue el 22 de enero de 1999, esto es, en vigencia del artículo 47 original de la Ley 100 de 1993, norma aplicable al caso en estudio.

Al expediente se arrimaron sendas declaraciones extraproceso, entre ellas las de J.J.D.H. (fl. 119), quien señaló que el causante y la demandante convivieron en unión libre en la vereda de Xxx Xxxxx, y que el señor R.M. (q.e.p.d.) era la persona que suministraba lo necesario para el sostenimiento; por su parte la señora E.L.V. (fl. 120), indicó, que la actora y el señor M. (q.e.p.d.), convivieron en unión libre por espacio de 10 años, «esto porque yo viví en la finca de ellos, ellos vivían en xxx xxxx», e informó que éste era quien le suministraba lo necesario para la subsistencia a la demandante.

Las anteriores declaraciones, son contestes en señalar la convivencia entre la demandante y el causante, así como que ésta dependía económicamente del señor R.M. (q.e.p.d.), y en consecuencia se demostraron los requisitos de ley para ser beneficiaria de la pensión deprecada. Cabe precisar, que las declaraciones extrajuicio, pueden tomarse como documentos declarativos provenientes de terceros, sin necesidad de ratificación alguna, salvo que sea solicitado por la parte contraria, posición que al efecto puede consultarse en la Sentencia CSJ SL, 6 mar 2013, rad. 42536, que reitero la CSJ SL, 6 mar 2012, rad. 43422, que citó la CSJ SL, 2 mar. 2007, rad. 27593.

Adicionalmente, se recepcionó el testimonio del señor H.O.D. (fls. 207 a 201), quien informó que existió una relación entre el causante y la accionante, pues con frecuencia los veía en el carro, mercaban juntos, y porque dictaba clases en una escuela aledaña a la casa donde vivían, y la alimentación se las vendían en ese lugar, y el señor R.M.R., cuando iban a cancelar, les decía le pagaran a su señora, esto es, G.N.V., situación que sucedió en los años 1994, 1995 y 1996; cuando lo requirieron para que precisara las fechas de duración de relación, contestó lo siguiente: «Conocí que su relación de pareja duro por unos doce años aproximadamente hasta su muerte. Desde 1989 observe yo una relación de pareja entre el señor R.M. y la señora G.N. hasta el año de 1999 que fue la fecha de su muerte»; al preguntársele si se enteró que la demandante y el causante convivían juntos, señaló: «Puedo decir que si por mi declaración antes dicha de que por tres años consecutivos nos vendieron alimentación a tres funcionarios de educación en esta casa y yo veía que la pareja vivían (sic) en su casa de la finca vereda Xxx Xxxxx xx Xxxxxx»; además, se aportó carné de afiliación al sistema de seguridad social en salud de la Caja Nacional de Previsión Social Cajanal E.P.S., donde aparece como beneficiaria la demandante, e indica como fecha de vencimiento de la afiliación, el 31 de diciembre de 1998.

Las anteriores probanzas, a juicio de la Sala dan cuenta de la convivencia de la demandante con el causante, en la medida que el señor O.D. fue un testigo presencial de dicha situación, a quien le constan las situaciones de modo tiempo y lugar de la ocurrencia de los hechos; además, dada la fecha de vencimiento del carné de afiliación no hay duda que se dan los supuestos para reconocer la pensión solicitada, en la medida que está acreditada la convivencia por un lapso no menor de 2 años con anterioridad a la muerte del señor M.R.

En virtud de lo anterior, se revocará la sentencia proferida en primera instancia, y en su lugar se condenará a la accionada a reconocer y pagar la pensión de sobrevivientes a favor de la señora G.N.V., a partir del 23 de enero de 1999, que a la fecha de esta sentencia asciende a la suma de $849.869,08, la cual deberá ser incrementada y reajustada conforme lo establece la ley. Se declararán prescritas las mesadas pensionales causadas con anterioridad al 03 de mayo de 2004, en la medida que la demandante presentó reclamación administrativa el 26 de septiembre de 1999 (fl. 110), y presentó demanda hasta el 3 de mayo de 2007.

Por lo expuesto, se condenará al pago de un retroactivo pensional por la suma de $106.135.314,05, y una indexación de $19.010.193,22, en la forma como se explica a continuación:

FechasPensiónNo. de PagosValor Mesadas PensionalesValor Indexación
DesdeHasta
22/01/199931/12/1999$389.111,20Prescripción  
01/01/200031/12/2000$ 425.026,16Prescripción  
01/01/200131/12/2001$462.215,95Prescripción  
01/01/200231/12/2002$497.575,47Prescripción  
01/01/200331/12/2003$ 532.356,00Prescripción  
01/01/200431/12/2004$566.905,90Prescripción  
01/01/200431/12/2004$566.905,909,93$ 5.631.265,31$ 2.683.194,88
01/01/200531/12/2005$598.085,7314$ 8.373.200,19$ 3.478.661,75
01/01/200631/12/2006$627.092,8914$ 8.779.300,40$3.137.291,37
01/01/200731/12/2007$655.186,6514$ 9.172.613,06$ 2.619.042,03
01/01/200831/12/2008$692.466,7714$9.694.534,74$ 1.948.401,89
01/01/200931/12/2009745.578,9714$ 10.438.105,56$ 1.610.138,66
01/01/201031/12/2010$760.490,5514$ 10.646.867,67$ 1.362.138,85
01/01/201131/12/2011$784.598,1014$ 10.984.373,38$ 995.380,52
01/01/201231/12/2012$813.863,6114$11.394.090,50$ 656.270,51
01/01/201331/12/2013$833.721,8814$ 11.672.106,31$ 427.813,38
01/01/201431/12/2014$849.896,0811$ 9.348.856,92$ 91.859,38
TOTAL$106.135.314,05$19.010.193,22

Sin costas en el recurso extraordinario de Casación. Las de las instancias a cargo de la Accionada.

VIII. Decisión.

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, Casa la Sentencia dictada el 18 de septiembre de 2009 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, dentro del proceso ordinario laboral seguido por G.N.V. contra la Caja Nacional de Previsión Social —Cajanal— y el Ministerio de la Protección Social -Fondo de Pensiones Públicas del Nivel NacionalFOPEP—.

En sede de instancia, se revoca la sentencia de primer grado, y en su lugar se condena a la accionada a reconocer y pagar la pensión de sobrevivientes a favor de la señora G.N.V., a partir del 23 de enero de 1999, que a la fecha de esta sentencia asciende a la suma de $849.869,08, mensuales la cual deberá ser incrementada y reajustada conforme lo establece la ley. Se declaran prescritas las mesadas pensionales causadas con anterioridad al 03 de mayo de 2004, y se condena a la demandada a pagar a la demandante un retroactivo pensional por la suma de $106.135.314,05, y una indexación de $19.010.193,22.

Costas como se dijo en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen».