Sentencia 46194 de febrero 19 de 2014

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 46194

Magistrado Ponente:

Dr. Carlos Ernesto Molina Monsalve

SL2053-2014

Acta 5

Bogotá, D. C., diecinueve de febrero de dos mil catorce.

EXTRACTOS: «VIII. Consideraciones de la Corte

Conforme lo impone la vía directa que se seleccionó en el ataque, ninguna controversia hay en torno a que: i) inicialmente al demandante se le negó el reconocimiento de la pensión de vejez, mediante la Resolución ISS 25049 de 2005 (fl. 9), pero posteriormente el ISS le otorgó al asegurado una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, mediante Resolución ISS 5089 de 2006, en cuantía de $5.925.238,oo (fl. 11); ii) el señor Acevedo Rodríguez siguió cotizando al régimen de pensiones administrado por el ISS para los riesgos de invalidez, vejez y muerte; iii) al asegurado se le estructuró una pérdida de capacidad laboral del 55,60%, para la fecha del 24 de mayo de 2007, por lo que solicitó al ISS el reconocimiento de la pensión de invalidez, que le fue negada mediante Resolución 9247 de 2009 (fl. 20).

Al respecto, corresponde establecer si por el hecho de haber recibido el actor una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez del ISS, pierde el derecho a la prestación económica de invalidez o, por el contrario, tiene derecho a la misma en forma compatible.

Sea lo primero señalar, de manera coincidente con el recurrente, que la invalidez del demandante por la pérdida de su capacidad laboral en el porcentaje indicado, se estructuró en vigencia de la L. 860/2003.

Ahora bien, sobre el caso bajo examen, y el interrogante formulado para fijar su objeto, la Sala manifiesta que, bajo ciertas circunstancias, no constituye impedimento alguno para acceder a la pensión de invalidez por riesgo común, el hecho de que el afiliado haya recibido una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez. En efecto, si bien es cierto que, en principio —y según lo ha señalado esta Sala—, están excluidas del seguro social obligatorio de invalidez, vejez y muerte, las personas que hubieren recibido la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez o de invalidez por riesgo común, tal regla general no cobija aquellas personas que, como el demandante, continúan aseguradas para otro tipo de contingencias, con lo cual se abre la posibilidad de que ellas se beneficien de una pensión por riesgo distinto al que corresponde a la indemnización sustitutiva.

Así lo expresó la Corte, en la sentencia referida por el tribunal en su proveído (CSJ SL, 20 de nov. 2007, Rad. 30123), en la cual sobre el mismo tema dijo:

(…) lo que es pertinente afirmar es que quien recibió la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, estaría excluido del seguro social obligatorio por esa misma contingencia, pues a nada se opone que un afiliado, que no reunió en su debido momento los requisitos para acceder a la pensión de vejez, y por ende se le cancele la citada indemnización, pueda seguir asegurado para otro tipo de contingencias, como la invalidez, situación que fue la que aconteció en el presente asunto.

Resulta contrario a los más altos postulados de justicia, que una persona que reúne los requisitos para tener derecho a la pensión de invalidez, con fundamento en las normativas que gobiernan su situación para el momento en que se estructuró su condición de inválida, pierda tal beneficio económico por la sola circunstancia de que otrora se le negó la pensión de vejez, por no haber cumplido los requisitos de semanas cotizadas, pues se trata de dos prestaciones completamente diferentes, que amparan diversos riesgos, y con exigencias disímiles.

Además, advierte la Sala, que proceder en la forma como lo sugiere el ISS, conduce, ni más ni menos, a que un trabajador pese a no llenar las exigencias legales para cubrir un riesgo (vejez), y satisfacer los requisitos para otro (invalidez), como aquí ocurre, pierda el cubrimiento de esta última contingencia, porque ello sería tanto como prohijar un total y absoluto desamparo, con flagrante desconocimiento, no solo de aquellos principios que irradian el derecho a la seguridad social (C.P., art. 48), sino además su desarrollo legal, o del sistema de seguridad social integral, como son la solidaridad, universalidad, integralidad, participación, unidad y eficiencia.

En verdad, una exégesis restrictiva en ese sentido, significaría desconocer la no querida probabilidad de que quien recibe una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, no pueda invalidarse más adelante, sumándole la desprotección del sistema frente a ese infortunio que, no puede ignorarse, le impide al inválido procurar su propio sustento, ante la pérdida de su capacidad laboral en el porcentaje previsto en la ley.

Tema que igualmente se trató en la sentencia de la CSJ SL, 25 marzo 2009, Rad. 34014, y que aplica, mutatis mutandi, al asunto bajo examen. También se hizo referencia a la misma posibilidad en sentencia más reciente, CSJ SL, 24 de mayo 2011, Rad. 39504, en la cual se puntualizó:

Por último, se ha de precisar que la jurisprudencia de la Sala tiene establecido que aún se haya recibido la indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, las semanas que sirvieron de base para su cálculo pueden ser tenidas en cuenta pero para efectos de una prestación por riesgo distinto como la invalidez o la muerte (sentencias de 20 de noviembre de 2007, rad. Nº 30123, ratificada en la de 25 de marzo de 2009, rad. Nº 34014) (destaca y subraya la Sala).

Consecuente con su reiterada postura, la Sala debe decir que, después de haberse concedido por el ISS una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez, si el beneficiario de esta continúa cotizando al sistema para otras contingencias, no hay impedimento para que las semanas tenidas en cuenta para otorgar dicha indemnización se considera para reconocer otra prestación correspondiente a una contingencia diferente, como lo es el de invalidez. Ello no comporta vulneración de la norma sustantiva contenida en el art. 6º del D. 1730/2001.

En este orden de ideas, considerando que para cuando se determinó la pérdida de capacidad laboral del actor en más de un 50%, el 27 de mayo de 2007, este tenía más de las 50 semanas que exige la norma para el reconocimiento de la mencionada prestación de invalidez de origen común, y cumplía además con el requisito de fidelidad al sistema pensional, al tener 479,71 semanas entre la fecha en que cumplió 20 años y la data de estructuración de la invalidez, se tiene que no incurrió el tribunal el yerro enrostrado. En efecto, como se ha expresado, la indemnización sustitutiva recibida fue originada en el riesgo de vejez, en tanto que la reconocida por el ad quem lo es por invalidez, es decir, se trata de prestaciones que corresponden a riesgos diferentes y no hay, por lo mismo, una indebida interpretación del art. 6º del D. 1730/2001, ni se presenta incompatibilidad.

Finalmente, cabe agregar, que la Sala encuentra que la inteligencia que se dio por el ad quem al precepto normativo invocado, no solamente se ajusta al precedente jurisprudencial, sino que es la interpretación que más se ajusta a los derechos constitucionales de la seguridad social, al mínimo vital y a la protección especial de las personas en discapacidad, máxime en el caso presente, en que el asegurado cotizó más de 943 semanas al sistema pensional, que, si bien no le alcanzaron para la prestación por vejez, si constituyen densidad suficiente para acceder a la de invalidez, conforme se analizó en precedencia y lo determinó de manera acertada el tribunal.

En consecuencia el cargo no prospera.

Sin costas en el recurso, de casación que no hubo réplica.

Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, NO CASA la sentencia proferida por la Sala Décimo Séptima de Decisión Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín de fecha 24 de febrero de 2010, en el proceso ordinario laboral que promovió Gildardo de Jesús Acevedo Rodríguez contra el Instituto de Seguros Sociales.

Sin costas en casación.

Cópiese, notifíquese y devuélvase el expediente al tribunal de origen».