Sentencia SL701-2018/45111 de marzo 7 de 2018

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 45111

Acta 08

Magistrada Ponente:

Dra. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Bogotá, D.C., siete de marzo de dos mil dieciocho.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación

Interpuesto por el demandante, concedido por el Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

(…).

VII. Consideraciones

No es materia de discusión con el fallo impugnado: (i) que entre Arcángel Jesús Sepúlveda Amaya y el municipio de Santa Rosa de Osos existió un contrato de trabajo desde el 28 de diciembre de 2005 hasta el 18 de octubre de 2007; (ii) que el demandante tuvo la calidad de trabajador oficial, y (iii) es beneficiario de la convención colectiva de trabajo de 1976, la cual se ha venido prorrogando.

El punto neurálgico de discusión reside en dilucidar si la duración del contrato de trabajo que ligó a las partes lo fue a término indefinido o a plazo determinado.

A folios 12 a 14, obra el acuerdo 010 de 1º de febrero de 1976, a través del cual se eleva a norma territorial la convención colectiva de trabajo. En ese texto se reproducen las disposiciones convencionales, dentro de las cuales se encuentra la “cláusula décima - clasificación”, cuyo contenido es el siguiente:

A partir del primero de enero (sic), todos los trabajadores que laboran para el municipio de Santa Rosa de Osos, serán considerados trabajadores oficiales vinculados con contrato a término indefinido; siempre y cuando pasen de sesenta (60) días continuos de trabajar con el municipio (sic).

La anterior regla se reprodujo en la cláusula decimotercera de la convención colectiva de 1978, conforme se acreditó con el acuerdo 001 de 2 diciembre de 1978, en el cual igualmente se prohijó el texto negociado.

Pues bien, de la lectura de la disposición transcrita para esta Sala es claro que entre el sindicato Sintraofam y el municipio de Santa Rosa de Osos se acordó que luego de 60 días, los trabajadores oficiales se entenderían vinculados con contrato a término de indefinido. Ante esta claridad de lo que emerge del texto convencional, la conclusión del Tribunal conforme a la cual el contrato de trabajo debía comprenderse suscrito a plazo fijo, resulta totalmente desatinada.

Es que si el juez de segundo grado dedujo que el demandante tuvo un contrato de trabajo en calidad de trabajador oficial, el cual se extendió por más de 60 días y además era beneficiario de la convención colectiva de trabajo de 1976, no podía sostener que para ese específico trabajador el vínculo tuvo una duración determinada, pues por mandato expreso del acuerdo colectivo su contrato laboral era a término indefinido. En otros términos, declarada su calidad de trabajador oficial y de acreedor de la convención colectiva, el paso siguiente era hacer efectivos en su favor cada uno de los beneficios convencionales, sin distinción alguna.

Una vez más debe recordar la Corte que las convenciones colectivas de trabajo son un reflejo del derecho a la negociación colectiva (C.N., art. 55; convenios 98, 151 y 154 OIT) y el principio de la autonomía de la voluntad, en virtud del cual los individuos y colectivos poseen la capacidad, en uso de su razón, de imponerse normas que regulen sus relaciones sociales.

A través de la convención colectiva, entonces, los empleadores y asociaciones de trabajadores tiene la posibilidad de dictar para sí, normas sobre trabajo. En ese instrumento, se prevén, en consecuencia, las condiciones que habrán de regular las relaciones de trabajo y empleo, las obligaciones y derechos de los sujetos colectivos, así como otros aspectos que las partes decidan acordar libremente, dentro de los cuales se encuentra, desde luego, el término de duración de los contratos de trabajo, según lo asentó esta Sala en Sentencia SL3442-2015:

Ahora bien, debe precisarse que esa imposibilidad de los árbitros de alterar o suprimir el plazo presuntivo establecido en favor del empleador público, no impide que éste (sic) y los trabajadores, de común acuerdo, consientan en inaplicar o apartarse del plazo presuntivo, bien sea a través de la negociación individual o ya sea de la colectiva. Al respecto, en sentencia CSJ SL, feb. 21/2005, rad. 23957, reiterada, entre otras, en las CSJ SL, jun. 30/2005, rad. 24607; CSJ SL, mayo 28/2008, rad. 31490; CSJ SL, sep. 30/2008, rad. 32558; CSJ SL, mar. 24/2010, rad. 34584; CSJ SL, mayo 2/2012, rad. 39479, y CSJ SL1497-2014, la Sala señaló:

[…] La presunción es legal, y por eso tanto en la contratación individual como en la colectiva, las partes pueden acordar lo contrario y apartarse del plazo presumido por el legislador […]

Todo esto, aunque pueda parecer paradójico, encuentra su justificación en el principio de autonomía de la voluntad que inspira los acuerdos celebrados entre empleadores y trabajadores, y que le permite al empleador público sopesar, ponderar y evaluar la conveniencia de despojarse de una de sus potestades jurídicas de acuerdo a las posibilidades de la empresa y los dictados del mercado en que se desenvuelve; de modo que, es éste quien en un momento determinado decide si renuncia o no al plazo presuntivo previsto en la ley, sin que los árbitros puedan entrar indebidamente a sustituir su voluntad, so pretexto de la estabilidad laboral.

En línea con lo expuesto, cuando las partes expresamente estipulan que el contrato de trabajo se comprende celebrado a término indefinido, es porque, lógicamente, desean que no tenga tiempo específico o acotado. Es decir, el pacto a plazo indeterminado excluye cualquier acuerdo expreso, tácito o presunto que posea límite temporal.

Como quiera que la cláusula es explícita ha de concluirse que el Tribunal cometió el error imputado al no deducir del instrumento colectivo que el contrato suscrito entre las partes inicialmente a término fijo, luego de 60 días de servicio, mutó a término indefinido.

Así pues, se casará la sentencia en este aspecto. Sin costas dado que el cargo es fundado.

VIII. Sentencia de instancia

Quedó decantado en casación que el vínculo laboral que unió a los litigantes fue de duración indefinida. Ahora bien, en la misma convención colectiva de trabajo de 1976 y en la de 1978 se estipuló una cláusula de estabilidad, así:

Clausula (sic) primera - estabilidad.

El municipio de Santa Rosa de Osos, garantizará la estabilidad de todos sus trabajadores, y solamente hará despidos por justa causa comprobada. En caso de que este despido ocurra sin justa causa, el trabajador será reintegrado previa calificación judicial, pagándole el municipio (sic) todos los salarios y prestaciones que dejó de percibir.

(…)

Dado que, por obvias razones, la expiración del plazo no puede ser invocada como justa causa para rescindir unilateralmente un contrato de trabajo a término indefinido, en este asunto es claro que el despido acaecido en esa circunstancia fue injusto y, por consiguiente, corresponde dar aplicación a la regla convencional transcrita.

Así, se declarará que el despido del accionante realizado el 18 de octubre de 2007 es ineficaz y, consecuencialmente, se ordenará su reintegro a un cargo igual o equivalente, junto con el pago de los salarios y prestaciones dejados de percibir, debidamente indexados. Para ello, se tendrá en cuenta como último salario mensual el monto de $ 1.000.000 (fls. 10, 37, 38), el cual deberá incrementarse en el mismo porcentaje aplicado a los trabajadores oficiales del municipio de Santa Rosa de Osos como si el vínculo laboral nunca hubiese terminado.

Por último, se dispondrá el pago de los aportes a los subsistemas de salud y pensión durante todo el tiempo en que el trabajador estuvo desvinculado, en los porcentajes de ley que corresponde a cada una de las partes.

Las costas de ambas instancias estarán a cargo de la parte accionada.

IX. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, casa la sentencia proferida el 3 de noviembre de 2009 por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia, en el proceso ordinario laboral que Arcángel Jesús Sepúlveda Amaya adelanta contra el municipio de Santa Rosa de Osos en cuanto determinó que el contrato de trabajo suscrito entre las partes fue a término fijo. No la casa en lo demás.

En sede de instancia,

RESUELVE:

1. Confirmar el numeral 1º del fallo de primer grado, únicamente en cuanto declaró la calidad de trabajador oficial del demandante.

2. Adicionar la sentencia del a quo para declarar que el despido del demandante realizado el 18 de octubre de 2007 es ineficaz.

3. Revocar íntegramente el numeral 2º del fallo del juez de primer nivel y, en su lugar, condenar al demandado a reintegrar al accionante a un cargo igual o equivalente, junto con el pago de los salarios y prestaciones dejados de percibir, debidamente indexados. Para ello, se tendrá en cuenta como último salario mensual el monto de $ 1.000.000, el cual deberá incrementarse en el mismo porcentaje aplicado a los trabajadores oficiales del municipio de Santa Rosa de Osos como si el vínculo laboral nunca hubiese terminado.

4. Adicionar el fallo de primer grado para disponer que demandado y demandante deben sufragar, en el porcentaje de ley que corresponda a cada uno, a los subsistemas de salud y pensión los aportes causados durante el tiempo en que el trabajador estuvo desvinculado.

5. Costas como se indicó en la parte motiva.

Notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen».