Sentencia SL7883-2015/44576 de febrero 18 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN LABORAL

Rad.: 44576

Acta 4

Magistrada Ponente:

Dra. Clara Cecilia Dueñas Quevedo

Bogotá, D.C., dieciocho de febrero de dos mil quince.

EXTRACTOS: «IV. Recurso de casación

Interpuesto por la demandante, concedido por el tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.

XI. Consideraciones

Afirma el recurrente que “el aspecto neurálgico” de la demanda de casación, consiste en determinar si los pagos realizados por Avianca a los hoteles donde se alojan los auxiliares de vuelo —en este caso, la demandante—, constituyen viáticos y por tanto, factor de salario, de conformidad con lo establecido en la cláusula 19 de la Convención Colectiva de Trabajo y si aquellos se encuentran debidamente acreditados dentro del plenario (fl. 13, cdno. de la Corte).

Así las cosas, la Sala se limitará al análisis del cargo frente a ese puntual aspecto, por cuanto los relativos a “prima de supervisor”, “viáticos vuelos around” y “tiempos de descanso y días libres”, que incluye el censor en su alegación, no constituyen materia de discusión, por cuanto el Juez de primera instancia, absolvió a la demandada de tales pretensiones (fls. 636, 637 y 638) sin que la parte actora impugnara la decisión, razón por la cual el tribunal no tenía por qué adentrarse al estudio de dichas cuestiones y, en consecuencia, ningún error fáctico puede ser estructurado sobre tal base.

Ahora bien, el juez de segundo grado al desatar el recurso de apelación interpuesto por la accionada, revocó la decisión del a quo al considerar que la condena impartida por este fue en abstracto por cuanto la actora incumplió con la carga procesal de probar los hechos alegados en la demanda inicial.

De lo anterior, fácil resulta concluir que el ad quem hizo suyos los argumentos del juez de primera instancia, en cuanto a que los viáticos de alojamiento constituían factor salarial, conforme la cláusula 19 de la Convención Colectiva de Trabajo de 1998, por lo que no le asiste razón al recurrente cuando asegura que el tribunal no dio por demostrado “que el pago de la habitación del hotel donde se alojaba la demandante por parte de Avianca constituyen viáticos”, pues situación diferente es que haya sentenciado que de las probanzas arrimadas al plenario, no resultaba viable extraer una condena en concreto por tal concepto, tal como lo ordena el artículo 307 del Código de Procedimiento Civil.

En lo que tiene que ver con la relación de documentos que a modo de “simple ejercicio” y a manera de “ejemplo” realiza el censor respecto del vuelo 7021, esto es, el itinerario, la factura del hotel y listado de hoteles y tarifas —con los que pretende demostrar la no apreciación de los trayectos de vuelos de la demandante—, encuentra la Sala que su tarea demostrativa no fue suficiente, pues debió establecer de manera pormenorizada la relación que existe entre cada uno de los documentos que en su entender contienen los vuelos realizados por la accionante, los hoteles donde presuntamente pernoctó y el valor de las tarifas; es decir, le correspondía detallar con definitiva claridad y precisión cada uno de los viajes donde, de acuerdo con el itinerario a cumplir, debía pernoctar y el valor que pagaba la demandada por cada noche en el hotel respectivo.

No cumplir con lo anterior, torna imposible el ejercicio del cálculo de una eventual condena, pues recuérdese que no es labor de la Corte hacer suposiciones y menos aún, en el caso concreto, entrar a investigar y confrontar vuelos, itinerarios, fechas y valores, para poder determinar si la demandante pernoctó o no en determinado hotel con el que la convocada a juicio tenía convenio y de contera, qué valor fue cancelado por su estadía, tal como lo pretende la demandante al señalar que “el sentenciador haciendo un juicioso análisis podía tener los elementos para proferir las condenas solicitadas”, pues tal deber le correspondía a la parte interesada.

Empero, el recurrente solo mencionó el listado y tarifas de hoteles y los registros hoteleros presuntamente inapreciados por el juez colegiado, no siendo suficiente traer a colación el único ejemplo que, respecto del vuelo 7021, realiza la censura donde menciona estas pruebas de manera efímera, en tanto, se reitera, debió indicar qué contienen, qué conclusión emergía de cada una de aquellas y cuál su inferencia en el resultado de la sentencia impugnada, en aras de que su acusación saliera triunfante.

A más de lo anterior, encuentra la Corte que la resolución impartida en segunda instancia se apoya en dos pilares fundamentales, cada uno, con la entidad suficiente para sostener por sí solo la decisión, (i) el desconocimiento del a quo del principio prohibitivo de producir condenas en abstracto al desconocer los elementos necesarios para cuantificar los viáticos como incremento salarial, (ii) y la omisión probatoria de la parte reclamante respecto del monto pagado por concepto de hospedaje.

En cuanto al primer fundamento, recuérdese que no se atacó en debida forma en el primer cargo lo que conllevó a su desestimación y dado su carácter netamente jurídico, no podía dirigirlo por la vía que se encauza el presente ataque. Así, al dejar incólume tal columna argumentativa del tribunal, la decisión recurrida queda sostenida en ella, la cual, para la Corte no es absurda ni irracional y menos configurativa de un yerro fáctico manifiesto.

Frente a la segunda conclusión del ad quem, a más de lo ya expuesto, huelga precisar que tal como lo ha sentado en otras oportunidades esta Sala, conforme con lo dispuesto en el artículo 61 del Código Sustantivo del Trabajo y Superintendencia de Sociedades, en los juicios del trabajo los sentenciadores gozan de autonomía en la apreciación de las pruebas y su estimación no puede acusarse inválida en casación sin haberse incurrido en un error de derecho o en uno de hecho que aparezca protuberante y manifiesto, lo que como quedó visto, no aconteció en este caso, cuando el juez de apelaciones no halló probado en el expediente lo que pretendió la demandante al instaurar el escrito inaugural de la contienda.

En conclusión el cargo no sale avante.

Las costas del recurso extraordinario, por virtud de que la demanda de casación no salió avante y hubo réplica, serán a cargo de la parte demandante recurrente. Se fija como agencias en derecho, la suma de tres millones doscientos cincuenta mil pesos ($3.250.000,oo) m/cte., que se incluirá en la liquidación que para tal efecto practique la secretaría.

IX. Decisión

En mérito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando Justicia en nombre de la República de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia proferida la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá, el 23 de octubre de 2009, en el proceso ordinario adelantado por Leonor Rojas Flórez contra el (sic) Avianca S.A.

Costas, como quedó señalado en la parte motiva.

Devuélvase el expediente al tribunal de origen.

Cópiese, notifíquese, publíquese, cúmplase y devuélvase el expediente al tribunal de origen.»