Sentencia SL8655-2015/40211 de julio 1 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

SL8655-2015

Rad.: 40211

Acta 021

Magistrado Ponente:

Dr. Luis Gabriel Miranda Buelvas

Bogotá D.C., primero de julio de dos mil quince.

EXTRACTOS: VIII. Consideraciones

La Resolución 1306 del 2 de abril de 1997, mediante la cual el Departamento de Cundinamarca reconoce al actor una pensión mensual vitalicia de jubilación a partir del 16 de julio de 1996, en cuantía de $ 746.089, en su parte motiva consigna que el actor solicitó el reconocimiento pensional por los servicios prestados a obras públicas por más de 20 años, e igualmente lo siguiente:

“Que la convención colectiva de trabajo…, en su artículo 88 dispone: Pensión de jubilación. El Departamento reconocerá y pagará por conducto de la Caja de Previsión Social de Cundinamarca —Caprecundi— o la entidad que haga sus veces, pensión de jubilación, tendrán derecho a dicha pensión de jubilación aunque no hayan cumplido los 50 años de edad, los trabajadores que habiendo laborado al servicio del Departamento por veinte (20) años o más se encontraren absolutamente incapacitados para trabajar, así como también los que hallándose en las mismas circunstancias de servicio sean retirados por causa diferente de separación voluntaria o mala conducta comprobada.

Que de la documentación correspondiente se establece que la (el) peticionaria (o) cumplió los veinte (20) años de servicio el 30/04/92 con el Departamento de Cundinamarca, que cumplió 44 años de edad el 26/10/95 y laboró 24 años, los cuales sumados tiempo de servicio y edad arrojan un total de 68 años…”.

Frente a la norma convencional invocada, el tribunal encontró que dicha cláusula no contemplaba pensión alguna de jubilación, y ello es inobjetable, por cuanto se observa que regula una prima de vacaciones. De otra parte, tampoco permite evidenciar que la prestación reconocida fuera fruto de una decisión anticipada y voluntaria por parte del ente territorial.

Ahora, la cláusula 89 del convenio colectivo, regula dos clases de pensiones de jubilación; la primera, para los trabajadores a su servicio que tengan 20 años de servicios continuos, anteriores o posteriores a la convención y 50 años de edad, en cuantía del 75% del promedio salarial devengado durante el último año de servicios; la segunda, la misma pensión para los trabajadores que aunque no hayan cumplido la edad de 50 años, pero que hubieran laborado por 20 años o más, se encontraren absolutamente incapacitados para trabajar, o sean retirados por causa diferente de separación voluntaria o mala conducta comprobada. Ninguno de estos supuestos aparecen acreditados por el demandante.

Por su parte, la cláusula 90 contractual, dispone que, “EL DEPARTAMENTO reconocerá y pagará…, pensión de jubilación a aquellos trabajadores a su servicio que sumados edad y tiempo de servicio al DEPARTAMENTO completen 70 años. Esta pensión se pagará en cuantía del 75% del promedio salarial devengado durante el último año de servicios”. Si el demandado laboró para el Departamento de Cundinamarca entre el 1º de mayo de 1972 y el 15 de julio de 1996, es decir por 24 años, dos meses y 14 días, y nació el 26 de octubre de 1951, lo que indica que cumplió los 50 años de edad en el 2001, fácil es colegir que en el momento del retiro no tenía cumplidos los 70 años sumados ese tiempo de servicio y la edad que tenía al momento de su retiro.

Las normas convencionales mencionadas estipulan que las pensiones por ella reguladas ellas serán reconocida por el Departamento “a aquellos trabajadores a su servicio”, de manera que es imperativo colegir que los requisitos deben estar acreditados durante la vigencia del contrato de trabajo. Y es que ciertamente, la expresión “trabajadores a su servicio” es inequívoca para entender que los requisitos convencionales deben acreditarse estando el beneficiario prestando sus servicios y no con posterioridad a su retiro o desvinculación del cargo, pues es ese el significado obvio de dichas expresiones, ajustado además a su tenor literal y a la intención de los contratantes, en tanto no dejaron plasmada ni expresa ni tácitamente otra distinta. La Corte, en sentencias del 23 de enero de 2008, radicado y 32009, enseñó que “Conviene agregar que en principio es cierto que legalmente se descarta la extensión de las disposiciones convencionales a situaciones acaecidas después de terminados los contratos de trabajo en tanto así lo consagra el categórico imperativo legal del artículo 467 del Código Sustantivo del Trabajo, sin embargo, es posible que las partes, dentro de su autonomía, acuerden dicha extensión, sin que ello sea per se contrario al orden público o a normas superiores, considera sin embargo, que en tales eventos la obligación debe quedar expresa y explícitamente estipulada, precisamente por ser una excepción al principio legal contenido en la norma que se acaba de señalar, que impone el deber de su consagración manifiesta, clara e inequívoca”.

Igualmente, en otro asunto en el que figuró también como parte el Departamento de Cundinamarca, frente a la cláusula 90 convencional, aquí también invocada como fuente del derecho pensional, dijo la Corte en sentencia CSJ SL, del 26 de enero de 2010, rad.36095, lo siguiente:

“En tales condiciones, y siendo la opción plasmada en el inciso 2º del artículo 89 de la convención colectiva de trabajo, ya transcrita, la única que podría beneficiar al demandado, en tanto no cumplió 50 años de edad encontrándose al servicio del ente accionante, ni tampoco, con por lo menos 20 años de servicio, acumulara los 70 puntos a que alude el inciso 3º, Fernando Varón Guzmán no tenía derecho a que se le reconociera la pensión de jubilación, así hubiera marcado en el formato que se le extendió la opción E (fls. 1609 y 161), prevista para los trabajadores con derecho a pensión, pues es claro, por lo que se dejó explicado, que el accionado no tenía derecho a la pensión de jubilación, salvo lo previsto en el inciso 2º del artículo 89 de la convención colectiva mencionada, posibilidad que dilapidó al retirarse voluntariamente, mediante mutuo consentimiento plasmado en el acta de conciliación con su empleador”.

De todo lo dicho, surge palmar que el tribunal no incurrió en el yerro fáctico que le imputa la censura, lo que conlleve a que el cargo no tenga vocación de prosperidad.

Costas en el recurso extraordinario a cargo del recurrente. En su liquidación inclúyase como agencias en derecho la suma de tres millones doscientos cincuenta mil de pesos ($ 3.250.000).

IX. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de casación laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, NO CASA la sentencia dictada el 31 de octubre de 2008, por el Tribunal Superior de Bogotá, en el proceso que el Departamento de Cundinamarca adelantó contra Édgar Mahecha Melo.

Costas como se dijo en la parte motiva.

Cópiese, notifíquese, publíquese y devuélvase al tribunal de origen».