Sentencia SP2886-2015 de marzo 11 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

SP2886-2015

Radicación 39207

Aprobado acta 100

Magistrado Ponente:

Dr. Luis Guillermo Salazar Otero

Nota: Legis considera conveniente que los datos de (partes, terceros o intervinientes, etc.) sean suprimidos por las iniciales del nombre y apellido o XXX según el caso, con el propósito de proteger los derechos contemplados en el artículo 15 de la Constitución Política

Bogotá, D.C., once de marzo de dos mil quince.

EXTRACTOS: «Consideraciones:

1. Si bien es cierto el artículo 225 de la Ley 600 de 2000 impone al libelista la obligación de alegar dentro del término de traslado previo al proferimiento de la sentencia de revisión y entiende la Corte que el cumplimiento de esa carga procesal constituye condición legal para la obtención de un fallo de mérito en atención al carácter dispositivo de la acción incoada, por lo que en ese orden imperaría en principio en este asunto la adopción de una decisión inhibitoria ante el hecho evidente de que la demandante omitió satisfacer dicho deber, no menos lo es que también ha comprendido la Sala(1) que, dado el principio de prevalencia del derecho sustancial contenido en el artículo 228 superior y la circunstancia de que en el caso concreto carece de sentido la exigencia de alegar porque no hubo actividad probatoria durante el trámite que variara los fundamentos indicados en el libelo y por ende el actor no tenía nada distinto que decir diferente a lo que consignó en él, es procedente examinar las pretensiones y dictar la sentencia a que haya lugar.

2. Bajo dicho supuesto y aquel según el cual la causal invocada para ejercer esta acción de revisión permite la remoción de la cosa juzgada y la rescisión del fallo absolutorio cuestionado “cuando después de la sentencia condenatoria aparezcan hechos nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo de los debates, que establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad”, resulta incuestionable que en este trámite se acreditaron sus elementos y que consecuentemente, como lo solicita el Ministerio Público, habrá de declararse fundada, como que tal motivo de revisión tiene prosperidad cuando la situación fáctico probatoria no haya sido conocida durante el curso de los debates, y tenga, además, la virtualidad de derruir la certeza que condujo a los falladores a proferir las sentencias cuestionadas.

3. En efecto, en este evento la prueba aportada en sede de revisión, además de que acredita un hecho no conocido en las instancias, tampoco fue adjuntada, ni debatida en las mismas, por manera que con ese carácter novedoso permite establecer que no fue N.J.M.C. con cédula XXX de XXX, sino C.A.M.C., con cédula XXX, también de XXX, la persona que fue capturada en flagrancia el 19 de agosto de 1998, la que rindió indagatoria en este asunto y consecuentemente el autor de los punibles por los que se profirieron las sentencias hoy materia de revisión.

Ciertamente, desde el momento en que el sindicado fue aprehendido en flagrancia ese 19 de agosto de 1998, se identificó como N.J.M.C. y aunque indicó su número de identificación nunca aportó el respectivo documento so pretexto de haberlo perdido un mes antes, ni tampoco se adelantó diligencia alguna que permitiere confirmar que esa era verdaderamente su identidad, es decir, esta nunca fue cuestionada y en ese orden siempre se tuvo a N.J. como el procesado y coautor de los punibles investigados.

Con la captura en 2010 del verdadero N.J. se vino a revelar el hecho nuevo según el cual el procesado no respondía en verdad a esa identificación, que era la de su hermano, sino a la de C.A.M.C. con cédula XXX, supuesto fáctico que se acreditó efectivamente con medio de convicción novedoso constituido por el cotejo dactiloscópico realizado por perito en la materia, como que tal prueba nunca fue practicada en el expediente revisado no obstante hallarse el sindicado privado de su libertad y contarse con su reseña dactilar tomada no solo por la Policía Nacional al momento de su captura, sino también por el DAS el 26 de agosto de 1998 al ingresar al establecimiento carcelario por cuenta del proceso objeto de esta acción.

Así, confrontadas por técnico dactiloscopista las reseñas dactilares tomadas a C.A.M.C., privado de su libertad en la Penitenciaría de XXX y las tomadas a N.J.M.C., con aquellas impresas el 26 de agosto de 1998 a nombre de N.J.M.C. al momento de ingresar al establecimiento carcelario, con el TD XXX, se determinó que estas en verdad correspondían a C.A. y no a N.J., luego vale decir, fue aquel y no este el aprehendido en flagrancia el 19 de agosto de 1998, quien rindió indagatoria en el asunto revisado, quien ingresó al establecimiento carcelario el 26 de esos mismos mes y año y quien finalmente fue acusado y condenado por los delitos antes señalados.

Súmase a lo anterior que en declaración bajo la gravedad del juramento la compañera permanente de C.A. ratificó el hecho de que este en su último problema judicial, que lo tiene preso en XXX, se identificó como su hermano N.J., así como los manuscritos elaborados por el propio C.A. desde dicha penitenciaría en los que narra la aludida suplantación.

4. Resulta por ende imperativo remover la cosa juzgada que ampara a las sentencias proferidas por el Tribunal Superior de Bogotá y el Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de la misma ciudad, objeto de cuestionamiento, de modo que se dejarán sin valor pero solo en cuanto hacen relación al suplantado N.J.M.C., porque es patente que se trata de una usurpación de identidad en cuanto se juzgó y procesó a una persona que, a pesar de haberse identificado con el nombre de N.J.M.C. y con el mismo número de cédula de ciudadanía, su real identidad corresponde a la de C.A.M.C..

5. Ahora bien, establecida la verdadera identidad del procesado coautor de los punibles, no se declarará la nulidad del diligenciamiento toda vez que, independientemente de tal equívoco fue debida y legalmente individualizado tanto que fue escuchado en indagatoria en la que constan sus rasgos físicos mientras que sus huellas reposan en el centro carcelario donde fue recluido a partir del 26 de agosto de 1998.

En consecuencia, los fallos permanecerán incólumes respecto de quien fue correctamente individualizado y vinculado mediante indagatoria.

Por tanto el Juzgado de Ejecución de Penas que vigila la condena impuesta deberá adelantar las actuaciones necesarias para que se haga efectiva la sanción contra el verdadero autor de los delitos objeto de sentencia, así como librar las comunicaciones necesarias que subsanen, aclaren o precisen la verdadera identidad del procesado, sentenciado como responsable penalmente.

No hay, finalmente, lugar a pronunciamiento alguno sobre la libertad de N.J.M.C. por cuanto el Juzgado de Ejecución de Penas ya decidió dicho aspecto con carácter incondicional y definitivo.

En mérito de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. Declarar fundada la causal de revisión acreditada por el actor.

2. Dejar sin efecto las sentencias motivo de la acción en cuanto hacen referencia a N.J.M.C. identificado con la cédula de ciudadanía XXX de XXX.

3. Dejar incólume las sentencias condenatorias contra quien fue efectivamente individualizado en indagatoria y según impresiones dactilares que reposan en el establecimiento carcelario, identificado como C.A.M.C. con cédula de ciudadanía XXX de XXX.

4. Disponer que el Juzgado de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, que vigila la ejecución de la sentencia, provea lo necesario para que ella se materialice en disfavor de C.A.M.C. y libre las comunicaciones de rigor en aras de aclarar y precisar la verdadera identidad del procesado sentenciado.

5. Comunicar esta decisión al Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá, al Tribunal Superior de este Distrito Judicial y al Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Villavicencio, así como a todas las autoridades a quienes se haya comunicado el proferimiento de las sentencias de instancia.

6. Remitir el expediente objeto de esta acción al despacho de origen.

Contra esta providencia no procede recurso alguno.

Cópiese, notifíquese y cúmplase».

1 S.P. de abril 20 de 2005, Rad. 16015.