Sentencia SP 7600-2015 de junio 17 de 2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA 

SALA DE CASACIÓN PENAL

Rad.: 44891

Aprobado acta 212

Magistrada Ponente:

Dra. Patricia Salazar Cuéllar

Bogotá D.C., junio diecisiete de dos mil quince.

EXTRACTOS: «Consideraciones de la Corte

1. Para la solución del problema jurídico que plantea el cargo propuesto por el defensor del acusado, a partir del cual se suscitó el debate que tuvo lugar en la audiencia de sustentación de la demanda de casación, es fundamental que la Sala dilucide si lo incautado la madrugada de los hechos a J. XXXX era una planta o una droga causante de dependencia.

2. El artículo 375 del código penal contempla como conducta delictiva cultivar, conservar o financiar, sin permiso de autoridad competente, “plantaciones de marihuana o cualquier otra planta de las que pueda producirse cocaína, morfina, heroína o cualquiera otra droga que produzca dependencia, o más de un kilogramo de semillas de dichas plantas”.

El artículo 376 de la misma obra, a su turno, consagra como delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes introducir al país o sacar de él, transportar, llevar consigo, almacenar, conservar, elaborar, vender, ofrecer, adquirir, financiar o suministrar a cualquier título, sin permiso de autoridad competente, “droga que produzca dependencia”.

Las definiciones de “plantaciones”, de “estupefacientes” y de “droga que produzca dependencia” contempladas en las normas acabadas de mencionar, no las dejó el legislador al arbitrio del intérprete de la ley. Las precisó en el artículo 2º de la Ley 30 de 1986 o estatuto nacional de estupefacientes, en los siguientes términos:

“ñ) Plantación: es la pluralidad de plantas, en número superior a veinte (20) de las que pueden extraerse drogas que causen dependencia.

a) Droga: es toda sustancia que introducida en el organismo vivo modifica sus funciones fisiológicas.

b) Estupefaciente: es la droga no prescrita médicamente, que actúa sobre el sistema nervioso central produciendo dependencia.

f) Dependencia psicológica: es la necesidad repetida de consumir una droga, no obstante sus consecuencias”.

A su turno el Decreto 3788 del 31 de diciembre de 1986, a través del cual el Presidente de la República reglamentó la Ley 30 del mismo año, estableció en su artículo 2º —como lo recordó la fiscal delegada ante la Corte— que para los efectos previstos en ese estatuto

“cuando se mencione la palabra planta se entenderá no sólo el ser orgánico que vive y crece sino también el que ha sido arrancado de la tierra o del cual se conserven sus hojas”.

3. Traduce lo precedente que no le asiste la razón a la agente del ministerio público. Aunque quizás acierte al advertir que la mata de marihuana, desde luego verde, produce un efecto alucinógeno menor y se puede hasta fumar —no obstante los malestares asociados a ese tipo de consumo—, está fuera de lugar proponerle a la Corte, en función de ello, que acoja una noción de “planta” distinta a la delimitada por la ley.

Ahora bien, si a diferencia de como lo sugirió la procuradora, planta no es solamente el ser orgánico que vive y crece adherido al suelo, sino “el que ha sido arrancado de la tierra o del cual se conserven sus hojas”, claramente resulta equivocado expresar que la descubierta en poder del procesado, así no fuera una planta completa sino una parte de ella, se ajuste al concepto de “estupefaciente” o de “droga que produzca dependencia” a que se refiere el artículo 376 del código penal. Era una planta en concordancia con el artículo 2º del Decreto Reglamentario 3788 de 1986 y, en consecuencia, si se tiene en cuenta que el artículo 375 del código penal únicamente penaliza cultivar, financiar o conservar más de 20 plantas de las que pueda extraerse droga que produzca dependencia, se concluye sin discusión que el tribunal violó directamente el artículo 376 del código penal por aplicación indebida, al atribuirle a J. XXXX como tráfico de estupefacientes la conducta de conservar una planta de marihuana o una parte de ella, la cual no estructura —por la razón ya dicha— el delito de “conservación o financiación de plantaciones” descrito en el artículo 375 del código penal.

Así las cosas, se casará la sentencia impugnada y, constituida la Sala como tribunal de segunda instancia, confirmará la sentencia absolutoria de la primera instancia, exclusivamente con fundamento en las consideraciones aquí manifestadas.

Como el procesado se encuentra privado de su libertad en prisión domiciliaria, se dispondrá su libertad inmediata e incondicional en razón de este proceso.

En virtud de lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,

RESUELVE:

1. CASAR el fallo impugnado, expedido por el Tribunal Superior de Manizales el 30 de julio de 2014. SE CONFIRMA, en su lugar, la sentencia de la primera instancia mediante la cual se absolvió al procesado J. XXXX del cargo de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes por el cual lo acusó la fiscalía.

2. SE ORDENA, en razón de este proceso, la libertad inmediata e incondicional de J. XXXX. Por secretaría, envíense las comunicaciones a que haya lugar.

3. PRECISAR que corresponde al juez de primera instancia proceder a la cancelación de los compromisos adquiridos por el procesado en virtud de la presente actuación.

Contra esta decisión no proceden recursos.

Notifíquese y cúmplase».