Sentencia STL14469-2016/68961 de octubre 5 de 2016

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL

STL14469-2016

Radicación 68961

Acta 37

Magistrado Ponente:

Dr. Gerardo Botero Zuluaga

Bogotá, D.C., cinco de octubre de dos mil dieciséis.

La Sala resuelve la impugnación interpuesta por Juan David Blanco Bosch contra el fallo proferido el 6 de agosto de 2016 por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, dentro de la acción de tutela que interpuso el impugnante contra el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, y la empresa Operation Service SAS.

I. Antecedentes

Adujo el accionante, que ingresó al SENA el 27 de marzo de 2014, para adelantar el programa de tecnólogo en gestión de la producción industrial; que finalizó el período académico en septiembre de 2015, e inició el proceso de selección de prácticas empresariales, en el mes de octubre de 2015; que presentó hojas de vida a diferentes empresas y obtuvo respuesta de Procaps y Operation Service S.A., que en las dos realizó pruebas psicotécnicas y exámenes médicos.

Afirmó, que inició labores en la empresa Operation Service SAS el día 29 de octubre de 2015 y asistió hasta el final de mes. Empero, como no tenía resuelta su situación con la citada empleadora, porque no le habían firmado contrato ni lo habían afiliado a la EPS ni ARL, decidió acudir a Procaps con el fin de formalizar una relación laboral como aprendiz; que una empleada de esta compañía verificó en la plataforma del SENA, que no estuviera vinculado a otra empresa, y al obtener resultado negativo, le recibieron la información requerida para empezar a laborar.

Relató, que el 2 de noviembre de 2015, se presentó en la oficina de recursos humanos Operation Service SAS, para informarles que Procaps le había hecho una propuesta laboral, a lo que no le encontraron inconveniente porque no aparecía en la plataforma del SENA como aprendiz de esa empresa; que posteriormente se dirigió a la oficina de recursos humanos de la entidad, a informarles su decisión; que allí, la encargada de los contratos de aprendizaje se comunicó con Operation Services S.A., para exigirle que lo registrara como aprendiz de esa empresa y que le enviara por correo electrónico el contrato de aprendizaje y la afiliación a ARL y EPS.

Aseveró, que el 11 de noviembre de 2015 firmó contrato laboral como aprendiz de la compañía Procaps, realizó la apertura de la cuenta de ahorro laboral, y las afiliaciones a EPS y ARL, e inició labores al día siguiente; que el 25 de enero de 2016, la encargada de recurso humanos, le hizo saber que aparecía en el aplicativo SENA como aprendiz de la empresa Operation Service SAS; que solicitó a la institución educativa que le dieran la baja como aprendiz de la citada empresa, pero no obtuvo colaboración bajo el argumento de que ya estaba comprometido con esta compañía; que el 1º de febrero de 2016 se acercó Procaps, y por las dificultades presentadas tuvo que presentar renuncia a su contrato como aprendiz, ya que el SENA “no daba soluciones”.

Dijo que el siguiente 11 de febrero, elevó derecho de petición a Operation Service SAS, para que le expidiera fotocopia del contrato de aprendizaje firmado, y que se le expusieran los motivos del incumplimiento contractual, que el mismo derecho de petición lo radicó ante el SENA; que esta entidad le dio respuesta el 22 de igual mes, en la cual le decían que esperaban el pronunciamiento de la citada empresa.

Señaló, que Operation Service SAS, en respuesta al derecho de petición, manifestó que se había celebrado un contrato laboral de aprendizaje entre el accionante y dicha empresa, a partir del 29 de octubre de 2015, con fecha de expiración 28 de abril de 2016, que luego de aludir a las normas que rigen esa clase de contrato, dijo que la empresa había cumplido lo que le correspondía para su vinculación, pues la había afiliado a la ARL SURA y a la Nueva EPS, luego hizo ver que el accionante había acudido a la inducción desde el 29 de octubre de 2015 “y fue así como los dos días posteriores sin novedad alguna prestó los servicios para lo cual había sido contratado”; que dadas las características del contrato de trabajo solo se requería que concurrieran los elementos esenciales para su desarrollo, lo que había ocurrido hasta el 31 de octubre de igual año, y que la decisión de no continuar con ellos había sido informada a la persona encargada de los contratos de aprendizaje de relaciones cooperativas.

Narró, que en un nuevo derecho de petición le pidió al SENA que diera de baja en el sistema o aplicativo la vinculación con Operation Services SAS, y que se hiciera válido el contrato que suscribió con Procaps; que la entidad le dio a conocer que su situación sería expuesta ante el comité de evaluación, donde, una vez escuchado, se tomaría la decisión de acuerdo a lo normado; que para tal efecto fue citado el día 26 de abril, en la coordinación académica del Centro Nacional Colombo Alemán; que allí determinaron que debía realizar pasantías en el SENA y solo lo aseguraban contra el riesgo laboral, decisión a la que se negó “porque no tenía los medios económicos para cumplir con lo solicitado”; que el pasado 30 de junio recibió una carta de la entidad donde le informaba de la cancelación de la matrícula.

Por lo anterior, solicita la protección de sus derechos fundamentales al trabajo, a la educación, a la seguridad social, a la autonomía personal, a la dignidad humana, a la igualdad, libre escogencia de profesión u oficio, libertad de enseñanza, y debido proceso y, como consecuencia, se disponga dar de baja o anular de la plataforma del SENA el registro como aprendiz vinculado a la empresa Operation Service SAS, y que se registre o se haga efectiva su vinculación como aprendiz de Procaps S.A. a partir del 12 de noviembre de 2015, y hasta la fecha que se cumplan los seis meses del período de práctica; que de ser necesario se solicite nuevamente a la citada empresa su vinculación; que se ordene a la institución educativa dejar sin efecto la cancelación de la matrícula.

II. Trámite y decisión de instancia

Por auto de 25 de julio de 2016, la Sala Laboral del Tribunal Superior de Barranquilla avocó conocimiento, ordenó notificar a las partes y vincular a la empresa Procaps S.A. para que ejercieran el derecho de defensa y contradicción.

En el informe rendido por el SENA, adujo que en este asunto procedió conforme a los mandatos constitucionales, las directrices, normas y reglamentos que actualmente rigen al interior de dicha entidad. Agregó, que le brindó la oportunidad al accionante de ingresar y cursar estudios en el SENA; que no obstante incumplió lo establecido en el reglamento del aprendiz; respecto a la etapa productiva, al incumplir con el proceso de selección, toda vez que habiendo adquirido un compromiso con la empresa Operation Services SAS, luego de estar afiliado a la ARL y EPS, inició una nueva relación de aprendizaje con la empresa Procaps S.A.

Que dado lo anterior, se realizó comité de evaluación, en el que se determinó que la conducta realizada por el accionante no fue adecuada, y se recomendó el condicionamiento de la matrícula, la cual se hizo efectiva mediante acto administrativo 2-2016-001106, decisión que fue notificada por edicto; que el accionante no firmó el plan de mejoramiento actitudinal, consecuencia de la matrícula condicional, por lo que procedieron a cancelarle la matrícula mediante acto administrativo 2-2016-001929 del 28 de junio de 2016, el cual fue notificado en debida forma y se le dio la oportunidad de presentar los recursos de ley; que tal determinación obedeció a que su conducta fue violatoria del artículo 22 del Acuerdo 7 de 2012.

Por su parte, la empresa Procaps S.A. indicó que el accionante fue contratado como aprendiz SENA, que al momento de la entrevista y realización de exámenes de ingreso, el departamento de gestión humana de dicha empresa verificó que el aspirante estaba habilitado para ejercer el cargo de aprendiz; sin embargo, al momento de la contratación y notificación a la citada entidad sobre la vinculación laboral en calidad de aprendiz, la plataforma del sistema del SENA notificó que el tutelante no se encontraba habilitado para su contratación, situación que causó la renuncia. Agregó, que como tiene el deber legal de acatar la cuota mínima de aprendices impuesta por el SENA, llenaron la vacante, porque no cumplir con los topes legales les genera sanciones económicas.

La empresa Operation Service SAS, en la respuesta que dio al tribunal, afirmó que no tiene incidencia administrativa en cuanto a la toma de decisiones respecto del aplicativo Sofía del SENA, y que tramitó correctamente el proceso admisorio al accionante. Solicitó no acceder a las pretensiones de la demanda.

Mediante proveído del 5 de agosto de 2016, la Sala Laboral del Tribunal Superior de Barranquilla, denegó la protección solicitada, habida consideración de que “no se acreditó la vulneración o violación de los derechos fundamentales deprecados por el accionante en el libelo de la acción constitucional de la referencia, máxime que incurrió en una conducta prohibida por el reglamento de la institución accionada”.

III. La impugnación

La presentó el accionante, a través de apoderado, además de reiterar argumentos contenidos en el escrito inicial, señaló que en el fallo que se impugna no fueron tenidos en cuenta los numerales 6º, 7º, 8º y 13 del artículo 7º; numeral 6º del artículo 9º, artículos 12, 13 del reglamento del SENA (Ac. 7, mayo 3/2012), al momento de aceptar que la entidad adelantó el procedimiento conforme al debido proceso, siendo que dejó de lado los derechos y responsabilidades propias del aprendiz en su proceso de formación productiva, no permitiéndole escoger la empresa para desarrollar esa etapa de formación.

Aseveró, que entre el accionante y la empresa Operation Service SAS nunca existió un contrato de aprendizaje, toda vez que el allegado al plenario no aparece suscrito por el actor, y que este tipo de contrato debe ser escrito como lo indica el artículo 84 del Código Sustantivo del Trabajo, por lo que no había lugar a que el SENA o quien sea el responsable, lo hay registrado como aprendiz de esta empresa, ya que nunca se perfeccionó este contrato.

Señaló, que luego de haber realizado la inducción en Operation Services SAS, los días 29, 30 y 31 de octubre de 2015, sin que se perfeccionara el contrato de aprendizaje decidió acudir a Procaps S.A., haciéndole saber a la funcionaria de esa empresa que “había iniciado actividades” en la primera de las mencionadas, pero como no aparecía registro de aprendiz con ninguna empresa, lo vinculó en tal calidad a través del contrato escrito, situación que comunicó al centro de información del SENA.

Adujo, que la escogencia de las alternativas es de libre responsabilidad del aprendiz; que así mismo el registro del contrato de aprendizaje está a cargo de este, como lo determina el artículo 13 del reglamento; que “aceptar una oferta laboral es del fuero interno del aprendiz, y no una condición resolutiva del SENA que implique faltar a las obligaciones contenidas [en] el artículo 10 numeral 3º del reglamento del aprendiz”. Agregó, que el SENA inició el proceso disciplinario en su contra, con base en el derecho de petición que formuló en aras de solucionar las dificultades que se le habían presentado; que la sanción impuesta fue desproporcionada.

Indicó, que las afiliaciones a la EPS y ARL por parte de la empresa Operation Services SAS, se hicieron sin que fuera perfeccionado el contrato, “evidenciando una mala fe para acreditar un vínculo que nunca existió”, ya que el elemento determinante para acreditar el vínculo entre las partes era la firma del contrato de aprendizaje; que en cambio en la empresa Procaps S.A., fue él mismo, el que “realizó la afiliación pertinente de las EPS y ARL que el (sic) escogió, previo perfeccionamiento de contrato de aprendiz”.

Solicitó que en amparo de los derechos fundamentales invocados, se revoque la sentencia de primera instancia y, como consecuencia, se ordene dejar sin efecto la cancelación de la matrícula y se reestablezcan sus derechos de cumplir su etapa de formación productiva en la empresa Procaps S.A., o en cualquiera otra similar que escoja, a fin de ser un ser humano productivo con proyección social en su comunidad y en procura de una mejor calidad de vida; que se ordene dar de baja de la plataforma del SENA el registro como aprendiz vinculado a la empresa Operation Services SAS.

IV. Consideraciones

El Decreto 933 de 2003, al referirse a las generalidades del contrato de aprendizaje, señala en su artículo 2º:

Formalidades del contrato de aprendizaje. El contrato de aprendizaje deberá constar por escrito y contener como mínimo la siguiente información:

1. Razón social de la empresa patrocinadora, número de identificación tributaria, NIT, nombre de su representante legal y el número de su cédula de ciudadanía.

2. Razón social o nombre de la entidad de formación que atenderá la fase lectiva del aprendiz con el número de identificación tributaria, NIT, nombre del representante legal y el número de su cédula de ciudadanía.

3. Nombre, apellido, fecha de nacimiento, tipo y número del documento de identidad del aprendiz.

4. Estudios o clase de capacitación académica que recibe o recibirá el aprendiz.

5. Oficio, actividad u ocupación objeto de la relación de aprendizaje, programa y duración del contrato.

6. Duración prevista de la relación de aprendizaje, especificando las fases lectiva y práctica.

7. Fecha prevista para la iniciación y terminación de cada fase.

8. Monto del apoyo de sostenimiento mensual en moneda colombiana.

9. La obligación de afiliación a los sistemas de riesgos profesionales en la fase práctica y en salud en la fase lectiva y práctica.

10. Derechos y obligaciones del patrocinador y el aprendiz.

11. Causales de terminación de la relación de aprendizaje.

12. Fecha de suscripción del contrato.

13. Firmas de las partes.

De la norma transcrita surge claro, que el contrato de aprendizaje debe cumplir varias formalidades, entre ellas, la de constar por escrito. En este asunto, la documental allegada al plenario demuestra, que si bien es cierto el accionante asistió al período de inducción a la empresa Operation Service SAS durante los días 29, 30 y 31 de octubre de 2015, el contrato de aprendizaje no se perfeccionó porque no fue suscrito por las partes (fls. 14 y 15). Por ello, ante la posibilidad que le dio la empresa Procaps S.A., de vincularse como aprendiz y, dado que, según consulta realizada por el departamento de gestión humana de la compañía en la plataforma del SENA, el aplicante se encontraba habilitado para ejercer sus prácticas, suscribieron el contrato de aprendizaje el siguiente 12 de noviembre (fls. 10 y 11).

En este orden de ideas, es equivocada la aseveración del juez de tutela de primera instancia, respecto a que, el accionante actuó de manera desleal con la empresa Operation Services SAS, al incumplir un acuerdo, al que se había llegado “de manera verbal y tacita”, pues la verdad es que, para el día 12 de noviembre fecha en que el aprendiz —hoy accionante— firmó su contrato de aprendizaje con Procaps S.A., no existía ninguna formalidad que se lo impidiera, ya que el presunto acuerdo, “al que se había llegado de manera verbal, y tacita”, no es reconocido por el accionante, quien desde el escrito inicial afirmó que como no se había legalizado su situación acudió a la empresa con quien finalmente firmó el contrato de aprendizaje.

Y es tan cierto que la citada compañía no había legalizado el contrato de aprendizaje con el accionante, que al darle respuesta a un derecho de petición en el que este reclamaba copia del aludido acuerdo, la empresa le respondió, “Recordemos señor Banco que como bien se indicó, el contrato de aprendizaje no es más que un apoyo al empleo y en consecuencia una ampliación a la protección social regulada por nuestro Código Sustantivo de Trabajo y sobre el tema de existencia de contrato de trabajo solo se necesitaba que concurriesen los elementos esenciales para su desarrollo, lo que en el caso específico ocurrió” (fl. 122). Afirmación que en verdad lo único que persigue, es ocultar que el contrato de aprendizaje no se había perfeccionado, pues tratándose de una empresa que está obligada a mantener determinada cuota de aprendices, es lógico suponer que conoce de sobra que las normas que lo rigen exigen que sea por escrito.

Otro punto que resulta importante tener en cuenta, es que, en la medida que no se había suscrito contrato de aprendizaje, tampoco aparecía el accionante como aprendiz de ninguna empresa en la plataforma Sofía del SENA, así lo afirma el tutelante y lo corrobora la empresa Procaps S.A., cuando al dar respuesta al tribunal afirma, que “al momento de la entrevista y realización de exámenes de ingreso, el departamento de gestión humana de la empresa verificó que el aplicante estaba habilitado para ejercer sus prácticas en la empresa” (fl. 110).

Ahora, el SENA le impuso la sanción de matrícula condicional al actor, por incurrir en la prohibición señalada el numeral 3º del artículo 10 del Acuerdo 7 de 2012, que consiste en “incumplir con las actividades de aprendizaje acordadas y los compromisos adquiridos como aprendiz SENA, sin justa causa” y, como consecuencia estipuló un plan de mejoramiento actitudinal en la referida institución y ante la inasistencia del actor, el SENA canceló su matrícula, aduciendo que su conducta era constitutiva de deserción, de conformidad con lo establecido en el literal a) del numeral 4º del artículo 22 del reglamento del aprendiz, que indica:

4. Deserción. Se considera deserción en el proceso de formación:

a) Cuando el aprendiz injustificadamente no se presente por tres (3) días consecutivos al centro de formación o empresa en su proceso formativo.

Frente a este aspecto debe decirse, en primer lugar, que, concordante con lo que se ha venido exponiendo, no es dable afirmar que Juan David Blanco Bosch incumplió con las actividades de aprendizaje acordadas y los compromisos adquiridos como aprendiz SENA, sin justa causa, ya que el contrato de aprendiz SENA con la empresa Operation Services SAS, nunca se perfeccionó, además que antes de suscribir el contrato con Procaps S.A., expuso su situación en la primera de las mencionadas, donde no hallaron inconveniente, en la medida que aún no se encontraba registrado en la plataforma del SENA.

Así las cosas, la Sala considera que la citada entidad impuso una sanción muy drástica al actor, al condicionar su matrícula y posteriormente cancelarla, sin tener en cuenta que, en verdad el aludido incumplimiento frente a las actividades de aprendizaje acordadas y los compromisos adquiridos como aprendiz, no se presentó, ya que se itera, el contrato con Operation Services SAS no llegó a suscribirse.

Aunado a lo anterior, tampoco valoró que cuando tuvo la oportunidad de firmar contrato de aprendizaje con Procaps S.A., se hizo presente en el SENA con el fin de buscar asesoría, pero en cambio de recibir colaboración e información como era su derecho, de conformidad con lo normado en el numeral 13 del artículo 7º del reglamento del aprendiz, lo que logró fue que la encargada de los contratos de aprendizaje se comunicara con Operation Service SAS, para exigirle que lo registrara como aprendiz de esa empresa y que le enviara por correo electrónico el contrato de aprendizaje, fue por ello que la citada compañía aportó un contrato de aprendizaje con el accionante, pero solo con la firma de quien representa a la persona jurídica.

Y es que a ninguna persona se le pueden desconocer sus derechos, por la simple razón de que al enfrentarse a dos posibilidades, escoja la que crea es la más conveniente, máxime si tal escogencia se hace en oportunidad y no contradice ninguna normatividad o reglamento, ya que en últimas parece ser lo que aquí sucedió, pues sencillamente así lo expuso el accionante en la “reunión de comité de evaluación y seguimiento” realizada el 26 de abril de 2016, donde adujo, “no tuve ninguna intención de perjudicar a la empresa ni a mí, por eso le comente a la señorita Dilnec de la otra oportunidad ya que no tenía ningún contrato firmado con la empresa Operation Service (...) yo quería salir adelante se me brindó esa oportunidad y según lo que me dijeron me iban a contratar una vez terminara la etapa electiva, ese puesto ya era mío, por eso decidí irme para Procaps, no ha sido fácil, (...) yo soy de Puerto Colombia y para mí no ha sido fácil creí que era lo más conveniente para salir adelante (...)” (fls. 99 y 100).

Por lo expuesto, la Sala revocará el fallo impugnado toda vez que la decisión del SENA de cancelar la matrícula del accionante lo perjudica en gran medida y quebranta sus derechos fundamentales a la educación y a escoger libremente una profesión u oficio.

V. Decisión

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,

RESUELVE:

1. TUTELAR los derechos fundamentales del accionante a la educación y a escoger una profesión u oficio y, como consecuencia, revocar el fallo impugnado.

2. Dejar sin efecto la declaración de “desertor” y orden de cancelación de la matrícula de Juan David Blanco Bosch, firmada por el subdirector del SENA, el 28 de junio de 2016, como consecuencia, se ordena al director de la entidad o a quien haga sus veces, que en un término no mayor de tres (3) días, contados a partir de la notificación de la presente providencia, si aún aparece registro de aprendiz a nombre del actor, en la plataforma Sofía del SENA, se proceda a su anulación, emitiendo las órdenes que sean necesarias para el efecto. Así mismo, el SENA debe permitirle al actor cumplir su etapa de formación productiva, y para estos efectos debe permitirle participar en el proceso de selección de prácticas empresariales.

3. INFORMAR a los interesados en la forma prevista en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.

4. REMITIR el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisión.

Notifíquese, publíquese y cúmplase.

Magistrados: Jorge Luis Quiroz Alemán—Gerardo Botero Zuluaga—Jorge Mauricio Burgos Ruiz—Fernando Castillo Cadena—Clara Cecilia Dueñas Quevedo—Rigoberto Echeverri Bueno—Luis Gabriel Miranda Buelvas.