Sentencia T-322 de julio 14 de 1994 

CORTE CONSTITUCIONAL 

SALA TERCERA DE REVISIÓN

PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES

NO ESTÁ LIMITADA POR LAS PRETENSIONES DEL SOLICITANTE

EXTRACTOS: «Ante todo, cabe advertir que la función tuitiva de los derechos fundamentales, encomendada por el artículo 86 de la Carta a los jueces, no se ve limitada por el tipo de pretensiones elevadas por el solicitante. La autoridad judicial es autónoma, y goza de una prudencial discrecionalidad, en materia de las órdenes dictadas para proteger efectivamente los derechos fundamentales vulnerados o amenazados. La imposibilidad, la inconveniencia e, incluso, la excentricidad de las pretensiones planteadas por el accionante, no son razones suficientes para denegar la protección de un derecho fundamental ante acciones u omisiones atentatorias del mismo. Es al fallador, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, a quien corresponde verificar la existencia de una vulneración o amenaza de los derechos fundamentales y, mediante la elaboración e imposición de mandatos adecuados y oportunos, brindar su protección inmediata, sin que para el efecto deba sujetarse a la congruencia de la decisión judicial con respecto a las pretensiones del actor, principio éste que sí rige para otros ámbitos del derecho».

(Sentencia T-322 de julio 14 de 1994. Magistrado Ponente: Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz).

______________________________