Sentencia T-368 de septiembre 3 de 1993 

CORTE CONSTITUCIONAL 

SALA NOVENA DE REVISIÓN

VÍAS DE HECHO

DE AUTORIDADES JUDICIALES

EXTRACTOS: «Esta corporación, mediante sentencia C-543 de octubre 1º de 1992, declaró inexequibles los artículos 11, 12 y 25 del Decreto 2591 de 1991, y sentó la premisa general de que la tutela contra sentencias es improcedente, en virtud del respeto a la cosa juzgada, que da seguridad jurídica, y sin la cual es imposible el mantenimiento del orden social justo.

Por otro lado, las sentencias T-079 y T-173 de 1993, de esta misma Corte, declaran que si se presentan dentro del proceso vías de hecho que amenacen o vulneren un derecho constitucional fundamental, puede proceder la acción de tutela, por cuanto hay primacía del deber de protección de los derechos fundamentales y porque, además, las actuaciones judiciales cuya ostensible desviación del ordenamiento jurídico las convierte —pese a su forma— en verdaderas vías de hecho, no merecen ser consideradas como providencias judiciales, propiamente hablando y, por tanto, no están amparadas por la intangibilidad que acompaña a toda providencia judicial en firme y conforme a derecho.

No es la apariencia de una decisión, sino su contenido, lo que amerita la intangibilidad constitucionalmente conferida a la autonomía funcional del juez. Hay que distinguir entre providencias judiciales y las vías de hecho. Las primeras son invulnerables a la acción de tutela en cuanto corresponden al ejercicio autónomo de la decisión judicial y respecto de las cuales existen, dentro del respectivo proceso, los medios de defensa judiciales establecidos por el ordenamiento jurídico. Las segundas son apariencias de providencias judiciales que vulneran los derechos básicos de las personas. De suerte que la violación de la Constitución Política por parte de la autoridad judicial puede ser atacada mediante la acción de tutela, siempre y cuando se cumplan los presupuestos contemplados en el artículo 86 de la Carta y no exista otro medio de defensa judicial para la adecuada protección del derecho fundamental lesionado. Es importante señalar que la finalidad de la acción de tutela en el caso de que se presenten vías de hecho no toca con la cuestión litigiosa que se debate en el proceso, sino que se enmarca al acto mediante el cual se viola o amenaza un derecho fundamental.

De acuerdo con la sentencia C-543 del 1º de octubre de 1992, también procede la acción de tutela contra providencias judiciales, cuando se configure el perjuicio irremediable, pero “aplicada en este evento como mecanismo transitorio supeditado a la decisión definitiva que adopte el juez competente”.

La Sala encuentra que al caso sub examine no se adecúa la figura del perjuicio irremediable y, por ende, no amerita que se interponga acción de tutela contra una providencia judicial como mecanismo transitorio, ni se presentan vías de hecho que vulneren o amenacen un derecho fundamental, motivo por el cual queda incólume la decisión correspondiente como cosa juzgada.

La cosa juzgada es invulnerable a la acción de tutela, por principio general. Y de no ser así, se desestabiliza gravemente el orden social justo, al estar ausente la seguridad jurídica. La sociedad civil necesita de un principio de estabilidad, fundado en la certeza judicial, que debe garantizar el Estado. Lo contrario equivale al desorden jurídico, incompatible con los fines del Estado social de derecho».

(Sentencia T-368 de septiembre 3 de 1993. Magistrado Ponente: Dr. Vladimiro Naranjo Mesa).

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