Sentencia T-007 de enero 19 de 1994 

CORTE CONSTITUCIONAL 

SALA SÉPTIMA DE REVISIÓN

TUTELA INTERPUESTA POR RECLUSOS

CONSTANCIA QUE DEBEN FIRMAR

EXTRACTOS: «Dice el inciso segundo del artículo 37 del Decreto 2591 de 1991:

“El que interponga la acción de tutela deberá manifestar, bajo la gravedad del juramen-to, que no ha presentado otra respecto de los mismos hechos y derechos. Al recibir la solicitud, se le advertirá sobre las consecuencias penales del falso testimonio”.

Estudiando con cuidado el expediente, esta Sa-la advierte que tan sólo en una de las seis tutelas el peticionario prestó juramento. El Juzgado Séptimo Penal del Circuito de Villavicencio “...ordenó que el sindicado se ratificara en los hechos materia de la acción de tutela y para tal efecto se comisionó al Juzgado Séptimo Penal del Circuito de Santafé de Bogotá, quien realizó la diligencia el veinticinco de febrero del año en curso y obra al folio 26 del cuaderno original...”.

Si bien es cierto que el petente siempre ha realizado los trámites a través del Consultorio Jurídico de la Cárcel Nacional Modelo, se hace necesario que el juez, una vez realizado el reparto verifique de alguna manera si se han presentado otras solicitudes sobre los mismos hechos a fin de evitar un trabajo innecesario.

De esta forma surge para la Corte Constitucional la siguiente observación tendiente a evi-tar que los internos de las cárceles del país presenten varias solicitudes de tutela sobre los mismos hechos amparados en que por su situación de privación de la libertad no pueden acudir a presentar personalmente la petición.

Para evitar esta circunstancia, el asesor jurídico deberá incluir en el escrito la nota contentiva de la manifestación de no haber presentado la misma solicitud, con la correspondiente advertencia legal y que como aceptación sea firmada por el peticionario de la tutela.

No necesariamente para que el acto sea eficaz se requiere del formalismo del juramento, como lo expresó la Corte Constitucional:

“En este orden de ideas, por juramento no debe entenderse la fórmula o el rito, sino el compromiso, la afirmación, la promesa, el protesto, la certificación, la afirmación, la palabra, el voto, el honor, el homenaje, el testimonio, que se realice en forma expresa o tácita que implique la convicción íntima de manifestar la verdad. Por tanto, debe entenderse que se parte del principio de la buena fe y que lo manifestado corresponde a la verdad, de lo contrario, la persona que ha comprometido su palabra y lo expresado en sus términos no corresponde a la verdad, deberá responder penalmente” (1).

Así, mediante este mecanismo se evita el desgaste de la rama judicial y permite que los funcionarios puedan en tiempo resolver las solicitudes de tutela».

(Sentencia T-007 de enero 19 de 1994. Magistrado Ponente: Dr. Alejandro Martínez Caballero).

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