“Todo ciudadano bogotano debería ser un agente tributario para su propio beneficio”

Revista Nº 148 Jul.-Ago. 2008

Javier N. Rojas 

En entrevista con la Revista Impuestos, el Secretario de Hacienda de Bogotá, Juan Ricardo Ortega, habló de la iniciativa orientada a incorporar en el registro tributario todas las actividades económicas de los bogotanos, con el fin de que cada quien pague los impuestos reales derivados de aquellas. También se refiere a la modernización y a la necesidad de proyectar una imagen más amable del modelo impositivo de la ciudad.

Revista Impuestos: ¿Qué aspectos destaca del Plan de Desarrollo de Bogotá que acaba de aprobar el Concejo para el periodo 2008-2012?

Juan Ricardo Ortega: La principal virtud del plan es que consolida una cantidad de esfuerzos que por muchos años venía haciendo Bogotá, con una capacidad de transformar la manera de hacer política social. También contiene un compromiso en transformar aspectos importantes de la ciudad para mejorar su imagen ante el mundo y su competitividad, como es el atacar temas como la movilidad y tratar de generar el desarrollo productivo de la ciudad. Hasta que no se trabaje el asunto de generación de empresa y de empleo, no se va a tener un modelo sustentable a mediano y largo plazo y el tema se volverá solo tributario.

R. I.: ¿Qué proporción de la inversión en movilidad se destinará al metro?

J. R. O.: 2,7 billones de pesos de un valor total alrededor de 7,5 billones de pesos. Estamos hablando de un poco menos del 30% correspondiente al componente metro del sistema integrado de transporte.

R. I.: ¿Se han previsto los recursos para financiar los proyectos en salud, educación y movilidad?

J. R. O.: Están totalmente financiados, a menos que ocurriera una crisis económica fenomenal, una debacle de la que nunca se está exento dentro de los escenarios previsibles.

R. I.: ¿Están en equilibrio los ingresos con respecto al plan de inversiones?

J. R. O.: Sí están equilibrados, pero hay que hacer una gestión de ingresos.

R. I.: ¿Cómo se hará esa gestión?

J. R. O.: Se han previsto unas metas de aumentar recaudos de 2,06 billones de pesos, en los cinco años, que comprenden todos los tributos. Uno no recauda esa plata de una sola fuente, son 400.000 millones de pesos al año que se tienen que buscar de todos los lados.

R. I.: ¿Pero qué tributos contribuirán en mayor grado?

J. R. O.: Creo que a todos los impuestos se les puede exigir. Uno no va a sacar un billón de pesos de un impuesto que le da 20.000 millones de pesos al año, pero si este le genera 4.000 millones de pesos, pues se logra el 20% de crecimiento. La idea es mirar todos los medios y buscar qué se puede hacer con todas las fuentes de ingresos de la ciudad.

R. I.: ¿En qué consiste la consolidación de los ingresos tributarios?

J. R. O.: Se tiene que ampliar la base: que todo aquel que debe tributar, tribute. Generar un mecanismo de incentivos, que estamos diseñando, para que a través de una combinación de los tributos se revele información de toda la gente que debería pagar impuesto de industria, comercio y avisos (ICA). La meta es lograr una cobertura total de ICA que sea universal: conocer toda la gente que debe contribuir. Y eso implica actualizar los registros con los beneficios que debe tener el ser parte de este.

R. I.: ¿Qué sigue después de ese proceso?

J. R. O.: Una vez que esté el registro, se debe tratar de mirar cómo hacemos estimaciones objetivas. Tener el mecanismo de declaración privada como base fundamental del tributo es un poco ineficiente. Mucha gente tendría unos costos enormes de formalización en contabilidad, en cambiar registros de información, que, dados sus tamaños, puede que no se justifique. Y si ese es el caso, tener la capacidad de realizar una estimación objetiva con base en el tamaño del local, el tipo de venta, el número de empleados, los costos de arrendamiento, los costos del pago de nómina, permite imputar un ingreso mínimo de ventas al mes. Y si un establecimiento dura abierto tres años, algo está vendiendo.

R. I.: ¿El esfuerzo de la administración tributaria capitalina se va a concentrar en sistematizar la facturación?

J. R. O.: Se va a concentrar en buscar el mecanismo para facturar ICA a unos segmentos importantes del número de establecimientos, mas no del volumen de lo contribuido. Por eso es importante partir del registro, y estamos mirando procesos exitosos en otras partes en los cuales se le pide a la ciudadanía solicitar sus recibos, buscar mecanismos ágiles de reporte vía internet y un incentivo para que a esa solicitud de la factura se le tenga algún tipo de descuento en el tributo, ya sea de vehículos o predial. Estamos mirando cómo hacemos de todo ciudadano un agente tributario para su propio beneficio.

R. I.: ¿Qué otras estrategias en materia tributaria se están explorando?

J. R. O.: En el tema de predial, estamos mirando el costo-beneficio de permitir pagos trimestrales o semestrales, obviamente pagando un poco más, porque no se pueden perder los rendimientos financieros de esa plata.

R. I.: ¿Se analizan otras iniciativas de política tributaria?

J. R. O.: Hay que promover un diálogo a nivel de Nación y de municipios cercanos, encaminado a acabar con la “canibalización” tributaria. Debemos competir con la calidad de las instituciones, con la eficiencia de la planeación, con la capacidad de prestar servicios públicos, en generar educación de calidad. Pero no simplemente en no cobrar impuestos, porque los que se benefician son quienes tienen poder y las poblaciones vulnerables son las que pierden. Deberíamos hacer un pacto y acabar con los impuestos entendidos como una forma de competir: no es una manera inteligente ni virtuosa de hacerlo.

R. I.: ¿Cómo se piensa avanzar en la simplificación del sistema tributario?

J. R. O.: Disminuir el número de tributos. Hay unos que se pueden sustituir. El de tableros y avisos se puede volver parte del ICA respectivo. Entonces, eso es parte de lo que se va a adoptar para bajar la carga administrativa de la gente. Se quiere mirar el tema de algunos impuestos de industria y comercio de ciertas actividades que se están volviendo muy complejas por su cobertura nacional. El ICA no estaba pensado para un país en el que se vende, produce y distribuye en 1.100 municipios. En aspectos como celulares es muy difícil, igual que con las tarjetas de crédito, con bancos. Se tienen que mirar esos temas y buscar alguna solución integral que sea inteligente para ese tipo de actividades.