Tratamiento de las operaciones de cobertura

Revista Nº 138 Nov.-Dic. 2006

William Clavijo León 

Gerente de Impuestos 

Deloitte. 

I. Generalidades

Las operaciones a futuro o derivados se caracterizan, de una parte por su sometimiento a plazo, y de otra por el subyacente o bien que se negocia. Los contratos pueden realizarse con la entrega del subyacente o simplemente tomándolo como referencia para la liquidación del mismo.

Los subyacentes pueden ser índices, valores, divisas, materias primas o productos básicos conocidos con el nombre de commodities.

Para hablar de esta clase de contratos o instrumentos financieros es importante reconocer que, aparte de las necesidades de los empresarios o inversionistas, están las disposiciones de carácter legal que deben cumplirse dentro de un marco regulatorio bastante exigente desde el punto de vista cambiario, contable y tributario, sin perjuicio de la responsabilidad contractual para quienes intervienen en este tipo de operaciones.

La regulación expedida sobre este tema en Colombia está dada por el Banco de la República y demás órganos de control y vigilancia del Estado.

A. Clasificación

Los productos derivados se pueden clasificar en no financieros, por ejemplo los realizados sobre productos básicos, y financieros como las tasas de interés. El principal objetivo es cubrir o eliminar riesgos de mercado o financieros y disminuir la incertidumbre o inseguridad en países de economías poco estables.

1. Derivados sobre productos básicos

En relación con los derivados sobre productos básicos, los residentes en el territorio colombiano, distintos a los intermediarios del mercado cambiario, están autoriza- dos para celebrar operaciones con derivados sobre precios de productos con agentes del exterior, que de manera profesional realicen este tipo de operaciones. Estos agentes deben reunir ciertas características y requerimientos que el mismo Banco de la República determina(1).

2. Derivados financieros

Son operaciones financieras que pueden ejercerse para comprar o vender activos en un futuro como divisas o títulos valores o futuros financieros sobre tasas de cambio, tasas de interés o índices bursátiles.

Los intermediarios del mercado cambiario y los demás residentes en el territorio colombiano podrán celebrar operaciones de derivados financieros sobre tasas de interés, tasas de cambio e índices accionarios, con los intermediarios del mercado cambiario o con agentes del exterior que realicen este tipo de operaciones de manera profesional. De igual forma, los intermediarios del mercado cambiario podrán celebrar operaciones de derivados financieros con no residentes que tengan inversión extranjera registrada ante el Banco de la República o que hayan realizado emisiones en el mercado público de valores(2).

B. Clases de contratos

Según la doctrina, las operaciones de cobertura o contratos a futuro son acuerdos para entregar o recibir cierta cantidad de mercancía, con una cantidad estandarizada, a una fecha futura específica y a un precio convenido.

Tal y como hemos visto, se pueden realizar contratos sobre productos básicos, pero también existen derivados financieros. Ambos tipos de contratos pueden ser realizados tomando como referencia para su liquidación el subyacente, sin necesidad de la entrega del mismo.

Existen diferentes modalidades de contrato a futuro, entre ellas, se destacan las siguientes:

1. Forwards

Es un contrato entre dos partes por fuera de la bolsa en virtud del cual se acepta o se realiza la entrega de una cantidad específica de un producto o bien subyacente con especificaciones definidas en cuanto al precio, fecha, lugar y forma de entrega.

Esta clase de contratos se perfecciona con el acuerdo de las partes y son ellas las que establecen las condiciones de negociación.

A manera de ejemplo, pensemos en un importador que requiere de cierta cantidad de dólares para el pago de sus obligaciones. Su objetivo es cubrir el riesgo de mercado por la variación en la tasa de cambio. Para tal efecto, celebra un Forward con una entidad financiera bajo las siguientes estipulaciones:

En este ejemplo, se pueden presentar dos situaciones al momento del cumplimiento, que la tasa aumente o disminuya. Trabajemos ambas posibilidades: un escenario A, en el que la tasa de cambio a la fecha de cumplimiento sea de $ 2.350, y un escenario B, en el que la tasa sea de $ 2.280:

Escenario A:

El importador debe cancelar $ 23.080.000 por US $ 10.000 que en el mercado le costarían $ 23.500.000. Es decir, reporta una ganancia de $ 420.000.

Escenario B:

En este escenario se pagan los $ 23.080.000 pactados, por unas divisas que en el mercado costarían $ 22.800.000. Esto se traduce no necesariamente en una pérdida, debido a que el importador solamente está cubriendo su riesgo de mercado y cualquier variación en el tipo de cambio la tiene contemplada dentro de la rentabilidad del negocio.

Si se tratara de un contrato sin entrega del subyacente, solo se cancela el importe que resulta por la diferencia en cambio.

2. Futuros

Es un contrato de entrega futura estandarizado en lo relativo al plazo, monto, cantidad y calidad para comprar o vender un activo subyacente en una fecha futura a un precio cierto. En este caso, la transacción no se hace directamente entre los dos individuos, sino a través de una bolsa de futuros.

Un contrato a futuro como género del contrato de futuros, es una modalidad específica que requiere la existencia de Bolsas de futuro con una cámara de compensación que permita la liquidación de las posiciones diarias.

En esta clase de contratos, adicionalmente, se requiere de una garantía o depósito que permitirá a las partes contratar eliminando el riesgo de contraparte o de incumplimiento.

Es de anotar que en nuestro medio no ha evolucionado este tipo de contratos precisamente porque no contamos con bolsas de futuros, salvo por algunas de las operaciones que se pueden realizar a través de la Bolsa Nacional Agropecuaria o la Bolsa de Energía.

No obstante lo anterior, encontramos regulación frente al tema y es de resaltar que nuestro legislador, en la Ley 964 del 2005 del mercado público de valores, le da una connotación especial a esta clase de contratos y abre la posibilidad para que se creen entidades que puedan actuar como cámaras de compensación o de riesgo de contraparte.

En una negociación sobre 1000 acciones con una base de cotización de $ 100 para el primer día, y de $ 120 y $ 90 para el segundo y tercero respectivamente, la situación, teniendo en cuenta un depósito de garantía del 10%, es la siguiente:

Quien asume la posición contraria, o sea, brindando cobertura sobre la base de negociación del primer día, reporta una ganancia de $ 1.000 al tercer día.

3. Opciones

Es un contrato estandarizado por medio del cual el comprador, a través del pago de una prima, adquiere del vendedor el derecho —más no la obligación— de comprar (call) o vender (put) un activo subyacente a un precio pactado en una fecha futura. Por su parte, el vendedor se obliga a vender o comprar, según corresponda, el activo subyacente al precio convenido.

La característica de esta clase de contratos es el pago de la prima o comisión que da la facultad al tenedor de la opción de ejercer o no el derecho. Por otra parte, obliga a quien la recibe o al emisor a que cumpla con el contrato si el tenedor decide ejercerlo.

Vamos a suponer una operación con varias posibilidades donde debe tomarse la decisión de ejercer o no la opción para dos escenarios, CALL y PUT.

Opción Call

Supuestos: el subyacente puede tener un precio en el mercado de $ 1200, 1.020 y 800. (Las cifras de la tabla están dadas en pesos).

El análisis sería el siguiente:

a. Voy a comprar en $ 1.050 un subyacente que en el mercado tiene un precio de $ 1.200. En este caso, es bueno ejercer la opción porque obtengo ganancia.

b. La compra del subyacente en $ 1.050 reporta pérdida porque en el mercado está en $ 1.020. Sin embargo, se debe evaluar que al no ejercer la opción se van a perder los $ 50 que se pagan de prima. Por lo tanto, es mejor ejercer y perder menos.

c. Con un precio de $ 850, es mejor no ejercer la opción y com- prar el subyacente al precio de mercado.

Opción Put

Supuestos: El subyacente puede tener un precio en el mercado de $ 1.100, 980 y 850. (Las cifras de la tabla están dadas en pesos).

El análisis sería el siguiente:

a. Voy a recibir $ 960 por un subyacente que en el mercado tiene un precio de $ 1.100. En este caso, es mejor no ejercer la opción y vender por fuera.

b. La venta del subyacente para el segundo caso, en $ 960, reporta pérdida porque en el mercado está en $ 980. Sin embargo, se debe evaluar que al no ejercer la opción, se van a perder los $ 40 que se pagan de prima para tener el derecho de venta. Por lo tanto, es mejor ejercer y perder menos.

c. Con un precio de $ 850, es mejor ejercer la opción y no vender el subyacente al precio de mercado.

4. Swaps o permuta financiera

Es un contrato en virtud del cual dos partes acuerdan intercambiar flujos de dinero en un tiempo futuro. Financieramente se asimila a una serie de contratos forward, cuyo objetivo es reducir los costos y riesgos en que se incurre con ocasión de las variaciones de las tasas de cambio, divisas o tasas de interés.

Para visualizar este tipo de contratos debemos involucrar tres partes: quienes quieren intercambiar los flujos futuros de efectivo y el tercero que permite realizar la operación.

Pensemos en una persona que adquiere una obligación a tasa variable pero desea asumirla a tasa fija, por lo cual está dispuesto a pagar al 10.75%. En este caso, se debe buscar quien asuma el riesgo en la variación de la tasa. La entidad financiera que estructura la operación cobra 0.25%.

Vamos a suponer que a la fecha de cumplimiento, la tasa variable puede estar en 12% o 9%.

La situación sería la siguiente:

a. Si la tasa se sitúa en el 12%, quien asumió el riesgo pierde 1.5%.

b. Con una tasa del 9% estaría ganando 1.5%.

En los dos casos la entidad financiera gana porque recibe 0.25% por su gestión.

Quien cubre el riesgo de mercado siempre será ganador porque su objetivo no es especular con la variación de tasa, sino que solamente quiere asegurar una rentabilidad fijando sus costos en un valor previamente determinado.

II. Aspectos contables

Las entidades de control, como la Superintendencia Financiera(3) y la Contaduría General de la Nación(4), han expedido normas contables de carácter especial para sus vigiladas, definiendo sus propios procedimientos para registrar estas operaciones. En cuanto al sector real son aplicables las normas de carácter general.

Para el análisis contable es necesario precisar el hecho económico y las etapas que deben ser objeto de registro, a saber:

A. Inicio del contrato

Cada clase de contratos tiene una característica especial que debe ser reconocida contablemente. Todos contemplan derechos y obligaciones registrados a valor de mercado desde el inicio del contrato, pero en el caso de las opciones existe el concepto de prima como el valor que se paga para tener el derecho a ejercer o no el contrato; y en los contratos de futuro, propiamente dichos, existe un depósito que se entrega como garantía de pago en caso de posibles pérdidas y sobre el cual se liquidan las posiciones diarias.

Las opciones tienen una particularidad, y es que la contabilización de los derechos y obligaciones se hace en cuentas de orden, toda vez que al existir una prima, esta da la facultad de hacer o no el negocio. Lo anterior, sin perjuicio del registro de las contingencias que se puedan derivar especialmente para el emisor o el obligado dentro del contrato.

B. Valoración

La valoración es el reconocimiento periódico de las fluctuaciones de mercado que dan lugar a incrementos o disminuciones de los valores registrados como derechos u obligaciones con efecto directo en los resultados, bien como utilidad o pérdida en la operación.

La valoración depende del subyacente, de modo que si estamos hablando de bienes, estos tendrán como referencia el valor de mercado: para las divisas, la tasa representativa del mercado, y en los títulos valores, la cotización en bolsa. Sin embargo, es de anotar que existen metodologías que de una forma técnica no solo recogen las variaciones en los índices o precios, sino que también miden o ponderan los diferentes riesgos a que se exponen quienes participan en esta clase de contratos. Para las obligaciones, cuando estas se traducen en un pago efectivo, bastará con reconocer el valor presente a una tasa de descuento.

Las normas locales, especialmente las expedidas por la Superintendencia Financiera de Colombia, actualmente reconocen el valor de mercado a través de la valoración que en forma continua deben hacer las entidades vigiladas, teniendo en cuenta la clase de activo o subyacente sobre el que se esté negociando. Esta es una deficiencia que debe reconocerse para el sector real, donde las disposiciones no son lo suficientemente amplias como para reconocer los efectos de una valoración.

C. Cumplimiento

Una vez se cumpla el plazo y el contrato deba ser liquidado o el subyacente entregado, se cancelan los registros contables respectivos. De hecho, no tendrá por qué afectarse el estado de resultados si los contratos fueron debidamente valorados. De todas formas, si existe algún ajuste, este debe realizarse al momento del cumplimiento del contrato.

En las opciones la prima pasa a ser parte del costo del bien que se adquiere, o en caso contrario, del gasto.

El depósito en los contratos a futuro se cancela al final del contrato, bien reintegrándolo al disponible o registrándolo como gasto en caso de haberse reportado pérdida.

Para analizar en el contexto internacional la normatividad aplicable, es necesario referirnos a los principios de contabilidad de Estados Unidos (US GAAP) y a las normas internacionales (IAS-IFRS).

La problemática que se analiza bajo normas US GAAP es la oportunidad y clase de registro de los activos y pasivos creados en un contrato cuando hay un lapso importante entre la fecha de ejecución y la de cumplimiento.

Como antecedentes dentro de los principios de contabilidad generalmente aceptados, establecidos por la FASB (Financial Accounting Standard Board), se encuentran: (i) el FAS-105, que habla acerca de la revelación de información sobre instrumentos financieros que tienen riesgo financiero fuera de balance y sobre instrumentos financieros con concentraciones de riesgo crediticio; y (ii) FAS–107, que considera la revelación del valor razonable de todos los instrumentos financieros, bien sean activos o pasivos reconocidos o no en el balance general.

De lo anterior es importante destacar que, bajo normas US GAAP, la base de medición de algunos títulos valores y derivativos es el valor razonable.

Las normas internacionales de información financiera (NIIF) incorporan las antiguas normas internacionales de contabilidad (NIC), y es precisamente a las NIC 32 y 39 a las que debemos hacer referencia para analizar el tema en cuestión.

La regla general en los contratos a futuro, también conocidos como contratos a plazo, es el reconocimiento en la fecha inicial del contrato de los activos y pasivos que se generan independientemente de la fecha de cumplimiento y el posterior reconocimiento de la valoración.

Lo anterior nos lleva a concluir que las obligaciones de información sobre los instrumentos financieros u operaciones de cobertura, como se les conoce dentro de la norma internacional, también recogen el concepto de valor de mercado o valor razonable reconociendo el efecto de la valoración como factor de medición para estas operaciones.

La norma internacional NIC 32 obliga a revelar, entre otras, la siguiente información:

— Hipótesis y métodos significativos utilizados en los cálculos del valor razonable de activos y pasivos que sean valorados por tal criterio.

— Descripción de objetivos y políticas de gestión de riesgos.

— Políticas de cobertura de las operaciones más importantes.

— Naturaleza de los riesgos sujetos a cobertura.

— Descripción de las partidas significativas de gastos e ingresos procedentes de instrumentos financieros.

La NIC 39 es aplicable a todas las empresas e incluye toda clase de instrumentos financieros, salvo algunas excepciones, como los instrumentos de renta variable que hayan de ser contabilizados bajo las reglas de consolidación, o los derechos y obligaciones generados por contratos de seguro y reaseguros, entre otros. Lo importante de esta norma es que reconoce de forma general el fair value o valor razonable, entendido como el importe por el que un activo puede ser intercambiado, o una obligación cancelada.

Un instrumento financiero, según NIC 39, es un contrato que da lugar, simultáneamente, a un activo financiero en una empresa y a un pasivo financiero o instrumento de capital en otra empresa.

Para lo anterior, ha de entenderse como activo financiero: el efectivo, un derecho contractual a recibir un activo o a intercambiar instrumentos financieros con un tercero, y/o un contrato que da o permite un derecho de liquidación de instrumentos de capital de la propia empresa o de otra.

Por su parte, un pasivo es el compromiso que supone la obligación contractual y puede consistir en la entrega de dinero o la entrega de activos financieros a otra empresa o, simplemente, en un contrato que da o permite un derecho de liquidación en instrumentos de capital de la propia empresa o el intercambio de los mismos bajo condiciones potencialmente favorables.

Instrumento de capital es cualquier contrato que ponga de manifiesto la existencia de un interés residual o derecho sobre los activos netos de una entidad, una vez deducidos los correspondientes pasivos.

Dentro de los instrumentos financieros han de reconocerse de manera particular los derivados como instrumentos de cobertura, los cuales están expuestos a cambios de acuerdo a las condiciones de mercado —dependiendo del subyacente— y se liquidan en una fecha futura.

III. Aspectos tributarios

A. Impuesto sobre la renta

Un primer aspecto que debe evaluarse es el valor patrimonial de los derechos y obligaciones originadas en los contratos, y otro, el de los resultados y su efecto fiscal.

Patrimonialmente podríamos decir que por tratarse de contratos a futuro donde inicialmente los derechos y obligaciones se equiparan por el valor mercado, dichos valores no tendrían efecto fiscal. Pero no debemos desconocer que, producto de la valoración, los registros iniciales aumentan o disminuyen con efecto en resultados. Por lo tanto, y teniendo en cuenta que se trata de contratos a plazo, esta posición debe ser reconsiderada, pero definiendo legalmente cuál debe ser el valor patrimonial de los mismos.

En cuanto a los resultados, tendrán efecto fiscal en la medida en que los contratos se cumplan, es decir que los ingresos o pérdidas originadas, producto de la valoración, solo se reconocen para efectos financieros.

Los pagos por operaciones de cobertura financiera, en contratos swap y forward realizados por una entidad colombiana a una entidad extranjera sin domicilio en Colombia, no se encuentran gravados con el impuesto sobre la renta cuando el servicio se presta en el exterior (5).

Retención en la fuente

En los contratos a futuro de cumplimiento financiero, es decir, que se cumplan sin la entrega del activo subyacente, constituye ingreso tributario la diferencia existente entre el valor del índice, tasa o precio definido en los respectivos contratos, y el valor de mercado del correspondiente índice, tasa o precio en la fecha de liquidación del contrato.

Los ingresos provenientes de los contratos forward, opciones, futuros y de operaciones a plazo de cumplimiento efectivo que se ejecuten mediante la entrega del activo subyacente, tendrán el tratamiento tributario que les corresponda según el concepto y características de la entrega del respectivo activo(6).

Un ejemplo en este punto es el de la retención en la fuente en los contratos sobre títulos valores renta fija; si hay entrega del subyacente, la retención aplicable es la de rendimientos financieros, de lo contrario, se aplica la de otros ingresos tributarios.

Retención en la fuente en contratos de futuros

El procedimiento que aquí se define es aplicable a los contratos de futuros, es decir, aquellos negociados a través de bolsas de futuros, y también sería aplicable en las cámaras de compensación o de contraparte.

La retención en la fuente sobre los pagos o abonos en cuenta que se realicen con ocasión de las liquidaciones parciales de los contratos de futuros será practicada mensualmente sobre el saldo positivo que se presente a favor de quien resulte acreedor al finalizar el período mensual. Dicha retención será practicada por la bolsa o cámara de compensación, según el caso, y sus valores serán incluidos en las respectivas declaraciones y depositados dentro de los términos y condiciones previstos en las normas vigentes al respecto, de acuerdo con el siguiente procedimiento(7):

1. Cuando al final de un período mensual, en la liquidación parcial del contrato, el saldo positivo presentado a favor de quien resulte acreedor se disminuya en relación con el presentado a su favor el último día del período mensual inmediatamente anterior, la retención se reajustará, de manera que corresponda a los pagos o abonos en cuenta realmente realizados.

2. Cuando al final de un período mensual, la liquidación parcial del contrato presente un saldo positivo a favor del contratante no sometido a retención en el período mensual inmediatamente anterior, la retención se reajustará, de manera que corresponda solo a los pagos o abonos en cuenta realmente realizados en favor de este.

3. La retención ajustada a cargo de quien resulte acreedor en las liquidaciones parciales del contrato será la correspondiente a los pagos o abonos en cuenta acumulados hasta el final del período mensual respectivo, menos las reducciones acumuladas hasta la misma fecha.

Para las devoluciones por retenciones practicadas en exceso, no se requiere de solicitud escrita del afectado con la retención(8).

Retención en operaciones de transferencia temporal de valores

Estas operaciones implican transferencia de dominio del título y pueden ser calificadas como derivados o a futuro, porque el traspaso o endoso es temporal. Tal es el caso de las operaciones simultáneas o aquellas donde se estipule la venta con pacto de recompra. Por lo tanto, habrá lugar a practicar retención en la fuente sobre los rendimientos financieros generados por los títulos de renta fija para los tenedores, y a realizar los ajustes de retención correspondientes, al momento de las transferencias de estos con base en el precio fijado en el contrato de la respectiva transferencia(9).

Autorretención

El beneficiario de los ingresos originados en los contratos de cumplimiento financiero, entendidos como aquellos donde no se entrega el subyacente, debe autorretenerse siempre y cuando tenga la calidad de agente autorretenedor.

Para efectos de la autorretención en la fuente que deba practicarse sobre los ingresos tributarios provenientes de contratos forward, futuros y operaciones a plazo de cumplimiento financiero —que se cumplan todos ellos sin la entrega del activo subyacente—, son agentes autorretenedores los calificados como grandes contribuyentes y las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera(10).

Cuando el beneficiario de los ingresos tributarios no tenga la calidad de agente autorretenedor de dichos ingresos, la retención en la fuente deberá ser practicada por la bolsa de valores por conducto de quien realice el contrato de futuro o la operación a plazo de cumplimiento financiero, o por la entidad que le corresponda efectuar el pago al beneficiario del contrato, cuando la transacción no se realice a través de una bolsa(11).

Los contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios que tengan la calidad de agentes autorretenedores de ingresos tributarios provenientes de contratos forward, futuros y operaciones a plazo de cumplimiento financiero, que se cumplan todos ellos sin la entrega del activo subyacente, deberán practicarse mensualmente la retención en la fuente sobre los ingresos tributarios que obtengan en el respectivo mes, con motivo del cumplimiento o vencimiento de los contratos que ocurran en el mismo mes(12).

Los ingresos, antes del pago de comisiones o cualquier otra remuneración, que genere el contrato para el contribuyente en la fecha de cumplimiento o vencimiento del mismo, de acuerdo con la liquidación que haga la respectiva bolsa o entidad a través de la cual se haya pactado el contrato, será la base de autorretención.

Para tal efecto, se determina el ingreso tributario estableciendo la diferencia que resulte, siempre que sea positiva, entre lo pactado y el valor de mercado del subyacente. Es importante reiterar que el procedimiento definido para el cálculo de la base de autorretención mensual deberá realizarse de manera independiente para los ingresos provenientes de contratos forward, futuros y operaciones a plazo de cumplimiento financiero que se cumplan sin la entrega del activo subyacente.

Si la diferencia es negativa, podrá ser deducida de la base de autorretención en la fuente calculada para otros ingresos tributarios, siempre que provenga de contratos de la misma naturaleza y dentro del mes en que se cumplió o venció el contrato.

Cuando el beneficiario del ingreso generado en contratos forward, futuros y operaciones a plazo de cumplimiento financiero, que se cumplan todos ellos sin la entrega del activo subyacente, no sea autorretenedor por dicho concepto, la retención en la fuente será efectuada por la respectiva bolsa de valores por conducto de quien al realizarse la operación reciba el ingreso, o por la entidad que realiza el pago al beneficiario del contrato (13) .

B. Impuesto de timbre

El endoso de títulos valores y los documentos que se otorguen con el único propósito de precisar las condiciones de la negociación, tales como aquellos que se efectúan en desarrollo de operaciones de venta de cartera, reporto, carrusel, futuros, forward, swaps y opciones(14), están exentos del impuesto de timbre.

La lectura desprevenida de esta disposición nos llevaría a una primera interpretación en el sentido de afirmar que los contratos a futuro se encuentran exentos de impuestos de timbre, pues la enunciación que se hace de la clase de documentos es enunciativa y no taxativa.

Igualmente, están exentos los que se expidan en desarrollo de operaciones a plazo realizadas a través de bolsas de valores y las operaciones de transferencia temporal de valores y simultáneas, en divisas o en pesos, que se realicen conforme a las disposiciones que sobre la materia expidan la Sala General de la Superintendencia de Valores y la Superintendencia Bancaria(15), hoy Superintendencia Financiera.

C. Impuesto sobre las ventas - operaciones cambiarias

Para las operaciones cambiarias derivadas de contratos forward y futuros, el impuesto se determina tomando la diferencia entre la tasa de venta de las divisas de cada operación en la fecha en que se realice la transacción, y la tasa de compra establecida en la forma en que determine el Gobierno Nacional, para lo cual tendrá en cuenta los plazos pactados en este tipo de operaciones. La base gravable así establecida se multiplica por la tarifa del impuesto y por la cantidad de divisas enajenadas(16).

En los contratos forward y futuros, la fecha de causación del impuesto sobre las ventas en la operación cambiaria es la fecha de cumplimiento establecida en el respectivo contrato en el cual se precisen las condiciones de negociación(17).

La tasa de compra que se aplicará a las operaciones cambiarias derivadas de contratos forward y futuros, corresponderá a la tasa promedio ponderada de compra de las operaciones realizadas a través de transferencia electrónica o giro del respectivo responsable en el último día hábil anterior en que haya realizado compra de divisas, adicionada en una cantidad de pesos de acuerdo con el plazo del forward o futuro(18).

La cantidad de pesos que se deberá adicionar a la tasa promedio ponderada de compra de las operaciones realizadas a través de transferencia electrónica o giro que podrá ser positiva o negativa, se determinará con los datos del informe diario del mercado de forwards publicado por el Banco de la República en el último día hábil de la semana inmediatamente anterior y se calculará así:

a. Si el plazo de la operación es idéntico a alguno de los plazos publicados, se adicionará la cantidad de pesos que corresponda al mismo;

b. En el evento en que el plazo de la operación esté dentro de los publicados se deberá interpolar linealmente entre el plazo inmediatamente inferior y el inmediatamente superior;

c. Si el plazo de la operación es superior al mayor de los publicados se deberá extrapolar linealmente a partir de los últimos dos plazos publicados;

d. En el caso en que el plazo de la operación sea inferior al menor de los publicados se deberá interpolar linealmente entre 0 pesos y la cantidad de pesos del primer plazo publicado.

D. Impuesto a las ventas sobre comisiones

De acuerdo a la norma reglamentaria(19), si en esta clase de contratos no se pacta comisión o prima, no existe obligación de hacer, lo que quiere decir que no se configura el concepto de servicio. En la práctica, se cobra la comisión por parte del arbitrajista de la operación o la prima por los emisores de opciones.

Establece la misma regulación que cuando se pacte o pague comisión y/o prima, se aplicarán las normas generales vigentes previstas para el pago de comisiones.

Queda la inquietud en los contratos de opciones, porque quien recibe la prima solamente tiene la obligación de hacer en el caso en que le ejerzan la opción.

La adopción de normas internacionales de contabilidad y los posibles cambios en las disposiciones fiscales abordarán estos temas, los cuales se consideran de gran importancia dentro de nuestro contexto económico, razón más que valedera para continuar profundizando en su estudio e implementación.

(1) J. D. Banrepública, Res. 8/2000, art. 40.

(2) Res. 8/2000, art. 42, modificado por la Res. Externa 2/2006, art. 2º, Banco de la República.

(3) Circ. Externa 14/98, incorporada en la Circular Básica Contable 100/95.

(4) Circ. Externa 061 de jun. 12/2006.

(5) DIAN, Conc. 19266/2005.

(6) D. 1514/98, art. 11.

(7) D. 1514/98, art. 12.

(8) D. 1189/88, art. 6º.

(9) D. 1514/98, art. 15.

(10) D. 700/97, art. 38 y D. 1739/99, art. 2º.

(11) D. 1739/99, art. 1º.

(12) D. 1739/99, art. 3º.

(13) D. 1737/99, art. 4º.

(14) E.T., art. 530, num. 9º.

(15) D. 1514/98, art. 10.

(16) E.T., art. 486-1, inc. 2º.

(17) D. 522/2003, art. 24.

(18) D. 100/2003, art. 3º.

(19) D. 1514/98, art. 13.