Universalización del pago de la prima de servicios a trabajadores del servicio doméstico

Revista Nº 197 Sep. - Oct. 2016

El pasado 7 de julio fue sancionada la Ley 1788 del 2016 por la cual se garantiza el acceso en condiciones de universalidad al derecho prestacional de pago de la prima de servicios para los trabajadores domésticos como medida de promoción del trabajo decente de este grupo poblacional.

Iván Daniel Jaramillo Jassir 

Profesor Universidad del Rosario 

I. Fundamentación jurídica de la extensión del pago de la prima de servicios a los trabajadores del servicio doméstico

La inclusión de la prima de servicios en los derechos de los trabajadores del servicio doméstico deriva de la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo ratificado por la Ley 1595 del 2012 y la exhortación de la Sentencia C-871 del 2014 para implementar políticas públicas hacia la universalización del pago de la prima de servicios.

La Corporación consideró que si bien se ha argumentado que esta diferencia de trato es razonable, pues la prima de servicios nació como una forma de retribuir a los trabajadores por las utilidades de la empresa, esa posición ya ha sido revaluada y, además, preserva una concepción errónea del trabajo doméstico. Así, explicó que (i) la prima de servicios sí se inspiró en una prestación que se denominaba “reparto de utilidades”, pero no es idéntica a esta última, como lo demuestra el hecho de que el Legislador la definió en torno a criterios como el patrimonio de la empresa y el salario del trabajador

(y no en relación con las utilidades de la unidad productiva); (ii) la prima de servicios puede concebirse entonces, de forma más amplia, como una retribución por los beneficios económicos y sociales que obtiene el empleador del trabajo; (iii) el trabajo doméstico genera beneficios económicos y sociales a las familias, pues les permite salir del hogar para generar ingresos y brinda cuidado a las personas más vulnerables del hogar (niños y ancianos). Finalmente, (iv) la distinción afecta a un grupo social vulnerable. Al momento de determinar el remedio judicial a adoptar, la Sala exhortó al Legislador para que implemente el pago de la prima de servicios a los y las trabajadoras del servicio doméstico, dando aplicación al principio de progresividad y, por lo tanto, estableciendo la obligación inicialmente para las familias de estratos más altos, o de mayores ingresos, y adoptando las medidas pertinentes para la ampliación progresiva del derecho” (Sent. C-871/2014, M.P. María Victoria Calle Correa).

II. Reglas para el pago de la prima de servicios

Para el cálculo de la prima de servicios en el caso de los trabajadores que reciben remuneración correspondiente al salario mínimo debe considerarse el valor del salario más el auxilio de transporte dividido entre dos para hallar el valor de la prima de servicios que debe pagarse directamente al trabajador el 30 de junio y el 20 de diciembre. En este caso debe tomarse en consideración el pago de las siguientes acreencias laborales:

periodo
 

En el caso de los trabajadores que prestan servicios por días, devengando una suma equivalente al salario mínimo, debe considerarse para el pago de la prima de servicios, la división entre 30 de la suma del salario mínimo mensual y el auxilio de transporte para hallar el valor diario de la base de cálculo, este se multiplica por 4,33 correspondiente al número de semanas que comprende un mes para dividir entre 2 el valor de la operación antedicha que debe ser pagada al trabajador por concepto de prima de servicios el 30 de junio y el 20 de diciembre así:

valor
 

En aplicación de la regla de absorción de la condición más beneficiosa prevista en el artículo 16 del Código Sustantivo del Trabajo en caso de que con anterioridad a la entrada en vigencia de la Ley 1788 se reconociera el pago, para ese momento extralegal de la prima de servicios, se debe pagar la prima legal o la que venía reconociéndose si es más favorable al trabajador.

III. Consideración final

Se trata de una reivindicación histórica que corrige el déficit de protección en materia laboral de los 750.000 trabajadores del servicio doméstico y el reconocimiento del valor que deriva de este servicio en la generación de ingresos y las labores de cuidado al interior del grupo familiar cuya efectividad demanda la profundización en las actividades de inspección, vigilancia y control de la formalidad laboral “prestando debida atención a las características especiales del trabajo doméstico” como indica el Convenio 189 de la OIT.