XBRL: el camino hacia la estandarización en el intercambio de la información financiera

Revista Nº 59 Jul.-Sep. 2014

Javier Mora Gonzálbez* 

Milena Castillo Rodríguez** 

(Colombia) 

*Ingeniero Informático y de Telecomunicaciones de la Universidad de Valencia, España 

Gerente de la Asociación XBRL España 

Profesor de la Fundación CEDDET 

**Contadora Pública de la Universidad Nacional de Colombia 

Especialista en Derecho del Mercado de Capitales de la Pontificia Universidad Javeriana 

Directora de Fiduciarias (E) de la Superintendencia Financiera de Colombia. 

Introducción

Con la llegada de Internet y su auge imparable, empezaron a surgir lenguajes tecnológicos de comunicación que permitieron que los sistemas informáticos pudieran interactuar entre ellos de forma automática; sin embargo, en la actualidad se procesan grandes volúmenes de información que tratados de forma manual producen grandes ineficiencias y dificultan la interoperabilidad de la información. Estos procesos manuales de gestión de la información son lentos, tediosos y costosos.

Uno de los lenguajes de la nueva era digital es el XML —eXtensible Markup Language— o lenguaje extensible de marcas, cuya popularidad y uso han ido creciendo de forma exponencial debido a la facilidad con la que se puede marcar o etiquetar su contenido. A través de estas etiquetas se identifica de forma unívoca cada uno de los conceptos que existen dentro de un documento XML.

Al igual que en los antiguos comercios, donde la cajera debía introducir de forma única y manual cada uno de los artículos que el cliente quería comprar, al procesar los ingentes volúmenes de información financiera de forma manual se producen errores y demoras que se traducen en pérdidas económicas.

Para solucionar los problemas de la introducción manual de datos, los comercios sustituyeron esta digitación que realizaban las cajeras por máquinas que eran capaces de identificar de forma unívoca cada uno de los objetos que se acercaban a ellas. Estas máquinas hacían uso de un estándar internacional, el código de barras, para identificar cuál era el objeto que se quería comprar.

Este mismo concepto, el de identificar cada uno de los conceptos financieros de forma única es el que llevó, en 1998, a Charles Hoffman, contable y auditor de Estados Unidos de América a crear el XBRL —eXtensible Business Reporting Language—, el código de barras de la información financiera, de cuya evolución y ventajas nos ocuparemos a lo largo del presente documento.

1. De las necesidades de información y las barreras de acceso

En los últimos años los consumidores de la información financiera han sido los que han decidido la evolución de dicha información. Actualmente, la rápida evolución del sistema financiero ha provocado que la demanda de información financiera sea una necesidad de primer orden. Al mismo tiempo, el avance de las nuevas tecnologías, junto con el desarrollo social, cultural y empresarial, han sido en gran medida los culpables de la transformación que ha experimentado, en los últimos años, la gestión empresarial y con ella la gestión de la información.

Los cambios en los modelos socioeconómicos, como consecuencia de una gran liberalización de los movimientos de capitales y una rápida presencia de un mayor número de empresas transnacionales, demandan una información comparable y creíble que permita a los agentes dar un uso eficiente a esta. No basta solamente, con tener un mayor acceso a la información, gracias a Internet, sino que se requiere que la información cumpla con parámetros homogéneos que la hagan comparable en las diferentes jurisdicciones.

La utilidad de la información financiera para la toma de decisiones, objetivo básico de la contabilidad, trasciende entonces de los aspectos de calidad y representación fiel de los hechos, que busca garantizar a los participantes un acceso eficiente a esta, intentando eliminar las barreras de entrada que impiden el entendimiento, transmisión y divulgación de la información.

Aunque los actuales sistemas posibilitan el manejo de información en grandes volúmenes, existe la obligación de definir una serie de métodos, estándares e indicadores que aumenten su uniformidad, rapidez, flexibilidad e integración. En este sentido, los factores indicados, como la integración de los mercados de capitales y la introducción de las nuevas tecnologías de la información exigen una gran modificación del entorno del reporting financiero, actualmente caracterizado por las barreras que analizaremos a continuación, que afectan a los principales oferentes y demandantes de información.

1.1. Ausencia de uniformidad del marco de actuación contable

Aunque el propósito de establecer un marco común contable internacional tiene varias décadas, las condiciones políticas y económicas de cada nación han impedido que la implementación de estándares comunes para el reconocimiento y revelación de hechos económicos haya avanzado como se esperaba.

Esta competencia territorial de los reguladores crea criterios de aplicación nacionales, que producen una pérdida de comparabilidad y de utilidad de la información. Este hecho, afecta especialmente a las empresas que pretenden financiarse o realizar actividades en mercados internacionalizados, puesto que, al presentar sus cuentas anuales a agentes económicos diferentes al suyo, obtienen una valoración u otra según la legislación que se le aplique.

La comparabilidad, como característica fundamental de la contabilidad, se ve menoscabada en los procesos de internacionalización, lo que conlleva a costes importantes para los agentes que buscan inversión o financiación en otras jurisdicciones. Sin embargo, en los últimos años, los avances en materia de integración económica han propiciado el interés de los gobiernos en implementar normas que permitan a las empresas nacionales tener una mayor visibilidad, y con ello, atraer capital extranjero.

Adicionalmente, para las empresas transnacionales, una normativa en cada jurisdicción permite arbitrajes regulatorios que pueden ser utilizados por las compañías. La normativa local puede dejar un amplio margen a las empresas para crear sistemas de contabilidad moldeados por y para sus necesidades especulativas o de imagen —contabilidad creativa—, disminuyendo la confianza de los usuarios finales —bancos, inversores, accionistas, etc.— en la información financiera de la que disponen.

1.2. Incremento en costes para los oferentes y demandantes

Como lo indica Boixo (2007: 130-137) el cambio del soporte físico —en papel— al mundo digital, en apenas 20 años, ha dotado de ubicuidad a la información, haciéndola accesible desde cualquier parte del planeta, y dotando a cualquier persona o entidad de la capacidad de hacer pública instantáneamente su información.

Sin embargo, estos cambios no han reducido el abismo existente entre los proveedores y usuarios de la información. Los proveedores tienen que cargar con las ineficiencias que supone la remisión en diferentes formatos de la misma información a diferentes usuarios de esta, como pueden ser supervisores, agencias tributarias, inversionistas y sus mismos administradores. Por su parte, los usuarios se ven enfrentados a utilizar procesos manuales para la transformación de la información en las condiciones que ellos la requieren, lo que disminuye los tiempos para analizar la información.

Así mismo, es importante tener en cuenta los incrementos en los riesgos asociados a la manipulación de la información para hacerla comparable que merman la percepción de calidad que los usuarios pueden tener sobre esta.

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Fuente: Elaboración propia

1.3. Redundancia en la transmisión de reportes: los mismos datos en multiplicidad de formatos

Habitualmente las entidades supervisadas poseen estructuras de información diferentes a las de las entidades supervisoras y, como consecuencia de ello, las primeras han de convertir o traducir sus formatos para adaptarse a los formatos utilizados por el organismo regulador. Esto propicia que se incremente el riesgo de introducir datos erróneos y aumenta el coste de generar la información y distribuirla.

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Fuente: Elaboración propia

Los conceptos esquematizados en la figura anterior resumen los problemas que encuentran las entidades vigiladas respecto a la redundancia en la transmisión de reportes, incluyendo, un gran número de veces, los mismos datos en varios formatos diferentes.

Las entidades tienen una limitada capacidad de búsqueda, es decir, les es muy complejo obtener la información requerida desde diferentes fuentes de información, así como se les dificulta los procesos de consolidación de sus registros, como por ejemplo, en empresas multinacionales, donde se han de realizar cambios de políticas contables. Otro problema importante es el de la pérdida de sinergia a la hora de reutilizar la información, ya que muchas veces se ha de redigitar según el nivel de detalle al que se ha de reportar. Además, al tratar volúmenes de información tan grandes, en muchas ocasiones los tiempos de procesamiento son tan elevados que se vuelven inaceptables.

Por otro lado, el proceso de revisión continuada y un correcto control de errores, como consecuencia directa de la inviabilidad de verificar la información financiera remitida según la normativa actual, hace completamente imposible poder modelar las reglas de negocio, y por último, el hecho de que cada supervisor demande la información financiera de sus entidades vigiladas en diferentes formatos, aun cuando muchos de los datos son comunes, obliga a la entidad supervisada a utilizar varios formatos diferentes, los cuales contienen datos comunes, lo que conlleva un uso ineficiente de la información a reportar.

1.4. Intentando resolver un problema de comunicación

A menudo, y con demasiada frecuencia, se producen problemas de comunicación entre los organismos supervisores y las entidades vigiladas. Una de las causas de este problema es que ambas entidades “hablan distintos lenguajes”, aspecto que vamos a representar con un pequeño relato.

Supongamos que la entidad supervisora es un presidente de un gobierno de un país A que solo habla el idioma A, y que la entidad vigilada es otro presidente de un gobierno de un país B que solo habla el idioma B. Cuando ambos presidentes tienen que hablar para resolver un conflicto, van a necesitar un intérprete o traductor para entender qué es lo que le está diciendo su contraparte y así poder expresarle sus ideas y propuestas.

Es evidente el papel transcendental y de vital importancia que el intérprete debe realizar, traduciendo de forma precisa y sin errores todas y cada una de las palabras de cada uno de los presidentes. El más mínimo error puede desencadenar en un malentendido y provocar un conflicto diplomático entre ambos países.

Esta situación se suele presentar de forma habitual entre supervisor y supervisado; ambas entidades utilizan formatos diferentes, estructuras, bases de datos y formas de comunicación distintas. Debido a esto, el vigilado tiene que convertir o traducir la información que tiene en sus sistemas de información a un formato diferente, el que le impone el supervisor, mediante un traductor.

Pero si volvemos al relato, nos podemos encontrar con casos más complejos, por ejemplo, si no hubiera un traductor que hablara con fluidez los idiomas A y B. En este caso se debería utilizar otro traductor que hablara un lenguaje común con el primer traductor, por ejemplo, el traductor 1 traduce desde el idioma A al idioma C, y el traductor 2 traduce desde el idioma C al idioma B.

Si en la primera versión del relato ya era crucial el papel del traductor, debido a la posibilidad de introducir algún error en la comunicación, en esta segunda versión la posibilidad de que haya algún error se incrementa drásticamente, ya que se utilizan 3 idiomas y 2 traductores, pareciéndose cada vez más esta situación al juego infantil conocido como “teléfono roto”.

Este hecho también se encuentra con facilidad en situación de intercambio de información financiera entre supervisor y vigilado, donde el supervisor demanda la información en un formato que no es el que utiliza internamente, pero que le sirve como formato neutro de intercambio de información.

Aunque sea difícil de creer, todavía existe una situación más compleja, y es aquella en la que ambas partes no utilizan traductor, porque creen entender a la contraparte, pero hay mucha información que no “entienden” y que terminan por confundir, con los problemas que esto puede conllevar en cuanto a la supervisión financiera.

2. XBRL como estándar de intercambio

De forma simple, XBRL se puede definir como un estándar de comunicación, universalmente aceptado y gratuito, en el que las distintas partes que han intervenido en su elaboración se han puesto de acuerdo en su contenido a través de la utilización de un etiquetado de datos en diccionarios comunes —taxonomías—.

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Fuente: Elaboración propia

Como lo indica Meléndez (2012: 20-23), en definitiva hablamos de agilidad —la información circula y se analiza más rápido—, fiabilidad —se producen menos errores por la validación automática de los procesos sin necesidad de reintroducir datos— y, en consecuencia, se obtiene mayor transparencia, circunstancia no menor en la dura tesitura que nos ha tocado vivir actualmente.

Respecto a los fundamentos técnicos de XBRL, tal y como podemos ver en la siguiente figura, utiliza lo que en jerga XBRL se llaman “linkbases” que sirven para dotar de metadatos a cada una de las partidas o elementos que tenemos en una taxonomía y que vienen definidos en su esquema principal. Cada una de estas linkbases se encarga de dotar de contenido extra a los elementos o a la relación de varios elementos entre sí. Veamos una breve descripción de cada una de ellas:

• Linkbase de presentación: se encarga de definir la estructura de presentación que tienen las partidas al verlas de forma ordenada, además de mostrar visualmente cuáles son las subpartidas de cada partida.

• Linkbase de etiquetas: la característica del multilenguaje de XBRL se implementa a través de esta linkbase, donde cada una de las partidas tiene su representación en tantos idiomas como el propietario de la taxonomía desee. Por ejemplo, la taxonomía IFRS —International Financial Reporting Standards, por sus siglas en inglés— 2013, a fecha de abril del 2014, tiene su representación en 6 idiomas diferentes —inglés, árabe, español, japonés, coreano y ucraniano—.

• Linkbase cálculo: donde se realizan comprobaciones sencillas de cálculo como sumas, restas o ponderaciones.

• Linkbase de fórmulas: donde se realizan comprobaciones complejas, como multiplicaciones, divisiones, ratios, porcentajes, condicionales, etc.

• Linkbase de definición: en ella se define la relación estructural de las partidas. Esta linkbase es especialmente importante porque en ella se definen las estructuras de tablas en la taxonomía, pudiendo modelar tablas especialmente complejas con multidimensionalidad, es decir, tablas con varias dimensiones o ejes.

• Linkbase de referencias: no por nombrarla de última es la menos importante, ya que esta linkbase nos relaciona cada una de las partidas de una taxonomía con su documentación o normativa correspondiente.

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Fuente: Elaboración propia

Que la información que se intercambia mediante XBRL esté libre de errores, en un formato estándar, estructurado y en varios idiomas nos proporciona muchas ventajas, tanto para el supervisor como para la entidad vigilada.

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Fuente: Elaboración propia

3. Cadena de valor de la información financiera

La información es insumo y producto transversal en la cadena de valor de cualquier organización, de la cual dependen clientes internos y externos para la toma de decisiones. En este sentido, el tratamiento de la información resulta primordial en el sentido de que genera procesos eficientes y eficaces.

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En esta figura se describen, por una parte, los procesos implicados en la generación de información financiera, y por otro, los agentes participantes en su utilización —generación o consumo—.

Los procesos abarcan todas aquellas actividades y operaciones a nivel transaccional que generan información, pasando por los procesos de generación de informes de consumo internos que representan vistas agregadas de la información transaccional, los informes cuyo destino son agentes externos a la compañía —reguladores, inversores, mercados, etc.— y, finalmente, aquellos informes que se utilizan para el análisis de la inversión y los procesos de obtención de financiación, generalmente con entidades financieras.

En cuanto a los agentes representados, se incluyen todos aquellos que consumen o utilizan dicha información para distintos propósitos, desde fines comerciales por parte de los socios de la compañía, hasta los reguladores que realizan su labor de supervisión en aquellos mercados regulados.

Por otra parte, como agentes relevantes se encuentran todos aquellos proveedores de herramientas de software que, mediante la integración de XBRL como formato de intercambio, permiten la interoperabilidad de los sistemas de información y aplicaciones que generan o consumen dicha información financiera.

De acuerdo con Boixo (2007: 130-137), XBRL ha sido desarrollado sobre el concepto de “agilidad, reducción de costos y mejoramiento” de los datos financieros. Fue diseñado para permitirle a los datos financieros ser parte de una cadena fuente de información y no únicamente una forma con un único destino y propósito.

En este sentido, XBRL puede incidir en todos los puntos de la cadena de información. Por ejemplo, desde la taxonomía de General Ledger —libro mayor—, que busca estandarizar la información desde la primera etapa permitiendo que los usuarios internos se beneficien de estos procesos, hasta taxonomías de reporte a supervisores, como son las taxonomías para el reporte de solvencia, Basilea II, pasando por la información financiera a través de taxonomías de IFRS o USGAAP —United States Generally Accepted Accounting Principles, por sus siglas en inglés—.

Si bien, uno de los primeros ámbitos de aplicación y extensión de XBRL ha sido la modelización de información financiera, para toda aquella información de carácter genérico de un ámbito de negocio particular, el diagrama de su cadena de valor mantiene, básicamente, los mismos procesos y agentes relevantes.

3.1. Impacto de la implementación en los oferentes de información

Si bien es cierto que los mandatos regulatorios en las diferentes latitudes han impuesto a las entidades de crédito o aquellas que cotizan en bolsa, publicar su información en XBRL, no existe una obligación de utilizar XBRL en los reportes internos. Esto permite que las entidades decidan sobre los diferentes niveles de adopción de XBRL, partiendo desde una simple conversión de su reporte en los formatos que ya tiene la entidad a XBRL para cumplir con los mandatos regulatorios, hasta la interiorización del XBRL como lenguaje para todos los reportes internos de la compañía.

En 2013, Management Accounting Quartely publicó una encuesta realizada a diferentes compañías respecto del grado de adopción realizada. En este estudio se clasifican las compañías en 4 categorías, así: (i) no adoptantes del lenguaje XBRL si las compañías no lo usan para ningún propósito; (ii) grado de adopción bajo para aquellos que utilizan XBRL para los reportes regulatorios pero que tercerizan la conversión de sus datos a XBRL; (iii) grado de adopción medio a aquellas firmas que también lo hacen solo para propósitos regulatorios pero lo hacen in-house; (iv) y finalmente, un grado de adopción alto para aquellas que usan XBRL en sus reportes internos y externos.

Dentro de los resultados, se destaca que aquellos que cuentan con grado de adopción bajo, al no tener integrado XBRL, lo ven como un costo adicional en su reporte. Sin embargo, para aquellos que tienen un grado de adopción alto, los beneficios de XBRL son:

• Reduce los costos de generar reportes financieros;

• Facilita los procesos de auditoría, fortaleciendo el control interno;

• Mejora la toma de decisiones;

• Permite que los datos entre diferentes sistemas de información contable se reconcilien con mayor eficiencia;

• Mejora la precisión, relevancia, fiabilidad y acceso de la información financiera.

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Fuente: Elaboración propia.

3.2. Impacto de la implementación en los demandantes de información

Estudios como el de Pinsker y Wheeler (2009: 241-261), indican claramente los beneficios para los inversionistas y usuarios de la información frente a formatos como el papel o PDF. Así mismo, utilizando los modelos de aceptación de la tecnología —TAM—, señalan que el uso de XBRL tiene efectos positivos en la percepción de los usuarios, dentro de los que se encuentran los siguientes:

• Uno de los principales beneficios es que permite a los usuarios la búsqueda eficiente de la información frente a los demás formatos impresos o PDF.

• Los participantes que utilizaron XBRL perciben una mayor efectividad y eficiencia que los participantes que utilizaron formatos en papel para realizar el análisis de la información.

• Así mismo, ambos grupos perciben que la información en formato XBRL tiene una mayor precisión que aquella en papel y que las empresas que proveen esa información en el formato XBRL para el uso del público son más eficientes y efectivas.

• Ambos grupos creen que el uso de XBRL mejora la eficiencia y efectividad de los estados financieros.

Así mismo, sus conclusiones indican el apoyo a la iniciativa de la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos de América, así como los demás proyectos similares en todo el mundo, para exigir más informes con formato XBRL, ya que el uso de XBRL incrementa la percepción de valor de la información en comparación con otros formatos. De esta forma, se recomienda que los inversores deben ser incentivados hacia el uso de herramientas XBRL para dar una mayor difusión del estándar.

4. IFRS y XBRL: estándares basados en buenas prácticas

Como lo indica la experiencia internacional, en la medida que el proceso de implementación de estándares internacionales de información financiera se expande a nivel mundial, el uso de XBRL también lo hace. Esto tiene una explicación lógica y es que no solo es necesario estandarizar los aspectos relativos a la información, también se hace necesario estandarizar el medio por el que esa información se transmite.

Tanto IFRS como XBRL son estándares internacionales basados en buenas prácticas. IFRS es un estándar basado en las buenas prácticas para la revelación de la información financiera, mientras que XBRL es un estándar basado en buenas prácticas para el intercambio de la información financiera. Ambos tienen mucho en común y, de hecho, el organismo internacional que emite y publica las IFRS, el IASB —International Accounting Standards Board, por sus siglas en inglés— recomienda la utilización de XBRL como medio de intercambio de las IFRS. IASB, desde el año 2002 publica las IFRS como taxonomía XBRL, al igual que las traducciones de estas a los lenguajes más comunes, entre ellos, el español. Además, el IASB forma parte del Consejo Directivo del Consorcio XBRL Internacional.

Ante la duda de por qué utilizar buenas prácticas, ya sean para la revelación de la información financiera o para el intercambio de esta misma información, podemos aclarar nuestra incertidumbre con un contraejemplo ilustrativo.

Supongamos una habitación con dos puertas, una abierta y otra cerrada, y por último, una escalera por la cual se puede llegar a alcanzar un plátano que está colgado del techo. En la habitación entra un chimpancé, y después de ver el plátano y que subiéndose a la escalera puede alcanzarlo, decide hacerlo, pero al tocar la escalera, se activa un sistema por el cual la escalera se carga de electricidad y debido a ello el chimpancé recibe una pequeña descarga eléctrica que le hace desistir en su intento de obtener el plátano. El chimpancé se aleja de la escalera y se queda quieto y atento en el otro extremo de la habitación.

Acto seguido, entra en la habitación un segundo chimpancé que también intenta subirse a la escalera para alcanzar el plátano pero, como ya le sucedió al primer chimpancé, recibe una pequeña descarga eléctrica que le hace desistir. Pero en este caso, no solo el chimpancé que ha tocado la escalera ha recibido esta descarga, sino también el otro chimpancé que había en la habitación.

La situación se repite para el tercer y cuarto chimpancé, recibiendo una descarga eléctrica todos los chimpancés que hay en la habitación. A medida que el hecho se sucede una y otra vez, los chimpancés entienden que reciben una descarga eléctrica debido a que un compañero suyo toca la escalera y por lo tanto activa el sistema de descargas eléctricas. Una vez que han comprendido esto, lo que deciden hacer es atacar a cada uno de los nuevos chimpancés que entran en la habitación, antes de que consigan tocar la escalera. Por su parte, los nuevos chimpancés que entran en la habitación son recibidos con golpes una vez entran en esta, pero no entienden el porqué, lo que sí saben es que deben hacerlo, simplemente porque todos lo hacen.

Pasa el tiempo y por cada nuevo chimpancé que entra en la habitación, la puerta que estaba cerrada se abre y deja salir a un chimpancé. Al repetirse varias veces esta acción, llega un momento en el que en la habitación no queda ni un solo chimpancé que haya tocado la escalera, luego nadie en la habitación sabe por qué se debe golpear a cada nuevo compañero que entra en la habitación. Este hecho no sería relevante si no fuera porque en un instante determinado, el sistema por el cual al tocar la escalera todos los chimpancés de la habitación reciben una descarga, deja de funcionar, ergo cualquier chimpancé que quisiera podría subir a la escalera y obtener el ansiado plátano.

Pero no es así, ¿por qué?, porque cada chimpancé ha heredado la mala práctica de los anteriores, que les llevaba a agredir a cada compañero nuevo que entraba, pero sin saber el porqué, lo que derivó en que cuando la razón por la cual debían hacerlo desapareció, ellos seguían haciéndolo una y otra vez sin motivación alguna.

Y mediante este pequeño relato se ha tratado de ilustrar que el uso de prácticas heredadas no siempre es positivo, es decir, muchas veces se trata de malas prácticas o malos hábitos que heredamos de nuestros compañeros, jefes, etc. La utilización de buenas prácticas, ya sean IFRS, XBRL o cualquier otra basada en estándares internacionales son siempre una elección inteligente.

5. Usos del XBRL

5.1. Supervisión financiera y XBRL

Una de las principales razones por las que el lenguaje XBRL ha tenido una amplia expansión radica en el mandato legal que supervisores financieros y de valores de diferentes latitudes han impartido a su entidades supervisadas, elección que se sustenta en las necesidades que cubre XBRL para un supervisor, como son las de asegurar la precisión de los datos transmitidos mediante unas validaciones previamente efectuadas de acuerdo con las reglas de negocio establecidas.

Sin el uso de XBRL, los supervisores realizan las verificaciones de forma posterior, lo que implica una inversión importante en tiempo y recursos dedicados a esta función en menoscabo de los procesos de análisis de la información, y en general, de ejercer de forma oportuna su función de supervisión, especialmente en momentos de crisis. En este sentido, los costos de validar la exactitud de la información son más elevados si se realizan de forma ex post que cuando estos pueden ser realizados previamente, ya que esta actividad es trasladada directamente a las entidades supervisadas, quienes se benefician al conocer de forma clara las reglas de validación a las que están sometidas.

Para esto, XBRL dispone de la linkbase cálculo y la linkbase de fórmulas, donde se realizan comprobaciones y validaciones de todo tipo con el objetivo de que la información esté libre de errores. Además, el propio estándar XBRL nos realiza comprobaciones básicas, como que los tipos de datos sean los adecuados, por ejemplo, que un elemento expresado en una determinada moneda sea reportado adecuadamente en formato monetario, o que un elemento que representa el nombre del administrador de la empresa vigilada sea expresado solamente con caracteres de texto, o también que los elementos que presentan información porcentual estén en el rango entre 0 y 100.

Por otra parte, dado que XBRL permite hacer extensiones a la taxonomía, es posible el diseño de reportes flexibles y la reutilización de aspectos comunes en los reportes, que benefician la comparabilidad de la información.

Por ejemplo, una empresa cotizante que utiliza IFRS está localizada en España, realiza un reporte al regulador de valores utilizando para ello la taxonomía de Información Pública Periódica —IPP—, la cual es una extensión de la taxonomía IFRS. Si en Colombia, el regulador financiero realizara una taxonomía para el reporte de las entidades que cotizan en bolsa, tomando como referencia la taxonomía IFRS y agregando aquellas partidas locales que le son necesarias, un inversionista en Japón podría comparar las dos empresas —española y colombiana—, a través de los aspectos comunes de la taxonomía.

Otras ventajas del uso de XBRL para un supervisor son las relacionadas con la presentación de la información y que XBRL soporta múltiples lenguajes, por lo que se amplía el espectro para que inversionistas internacionales puedan consultar la información. Todos estos mecanismos, al igual que las validaciones, se implementan en XBRL, tal y como vimos anteriormente, a través de las linkbases.

5.2. XBRL y Pymes

En la medida que la utilización de XBRL sea masiva, los beneficios se extenderán a todas las esferas empresariales. Sin bien es cierto que su mayor uso se da con aquella información financiera que reportan las entidades que cotizan en bolsa a los reguladores y al mercado, con el fin de que los inversionistas cuenten con información suficiente y oportuna para la toma de decisiones, no es menos cierto que sus ventajas pueden ser aprovechadas por empresas pequeñas o medianas, en ámbitos como el acceso al crédito.

En este aspecto, es importante señalar que XBRL permitiría a la banca empresarial contar con información de forma rápida y confiable, lo que reduciría el coste de procesar la información para su comparación y análisis, haciendo que el proceso de estudio crediticio sea mucho más eficiente. Así mismo, con reportes en XBRL, las entidades de crédito pueden hacer seguimiento a los créditos de forma menos costosa e implementar alertas tempranas ante el posible deterioro de la cartera.

Sin embargo, para que una Pyme incurra en los costos de implementación de una tecnología se hace necesario que esta reporte beneficios y que sea sencilla de utilizar.

En esto, los proveedores de software de las entidades tienen también una nueva oportunidad al desarrollar los ERP —Enterprise Resource Planning, por sus siglas en inglés— que les permitan integrar a los sistemas con los que ya cuentan las entidades, en funcionalidades como la creación, validación, transmisión y gestión de los informes a partir de los datos almacenados en la aplicación informática.

Es claro que XBRL es un lenguaje para que los sistemas informáticos puedan procesar de forma eficiente la información a través de un conjunto de reglas que componen la taxonomía, pero también se adapta para que los formatos de presentación de la información, aquellos que serán visualizados por el usuario, se adapten a todas las necesidades, lo que supone una considerable ventaja frente a otros formatos.

Dentro de las otras aplicaciones que puede tener XBRL para las Pymes, se encuentran las relacionadas con los datos numéricos donde se pueden integrar las reglas de negocio, algunas de ellas ya se encuentran en estudio y otras son muy factibles: licencias de construcción, seguridad aérea —análisis de los estados financieros de empresas del sector—, sector turístico —datos de los hospedajes—, etc.

5.3. Trascendiendo de la información financiera

Dadas las ventajas que representa el estándar, a nivel mundial se trabajan multiplicidad de proyectos en los que se incluye información que no necesariamente corresponde al reporte de estados financieros, sino que se involucra en aspectos como la responsabilidad social corporativa.

Una de las dificultades abordadas por la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas de España, AECA (2009), radica en el modo en el que está organizada la información referente a responsabilidad social corporativa y el formato en que se encuentra recogida, lo que impide un procesamiento eficiente.

Esta información debe ser útil a los distintos grupos de interés y suministrar información confiable sobre la triple dimensión económica, social y ambiental, bajo una premisa de transparencia, propósito que se logra a través de una taxonomía en lenguaje XBRL, porque:

• Permite que emisores y receptores de información encuentren un uso eficiente de la información mediante la incorporación de tecnologías que permiten obtener el máximo rendimiento.

• Los mecanismos de validación y de contenido hacen que las etiquetas sean sencillas pero potentes, lo que permite garantizar la calidad de la información.

• Las taxonomías pueden extenderse de manera privada, por lo que las empresas pueden hacer modelos de reporting con el detalle que sea necesario para su uso interno.

Por esta razón, la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas de España diseñó una taxonomía, llamada RSC, que posteriormente se convirtió en IS-FESG, la cual puede ser utilizada por cualquier entidad en el mundo, dada su independencia de marcos normativos nacionales.

6. XBRL en el ámbito internacional

Como lo indica Meléndez (2012: 20-23), desde el ámbito internacional, XBRL se ha extendido por los cinco continentes, destacando Estados Unidos de América —Securities and Exchange Commission, Federal Deposit Insurance Corporation e Internal Revenue Service— y Europa con Alemania, Bélgica, España, Francia, Reino Unido, Irlanda, Holanda y Suecia, que han realizado diferentes taxonomías relativas a información bancaria y registro mercantil fundamentalmente, resaltando las iniciativas globales de la Autoridad Bancaria Europea relativas a bancos —Corep/Finrep— y de la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación —Solvencia II—.

En Asia-Pacífico los desarrollos se han centrado en las bolsas de valores, afectando a Australia, China, India, Japón, Corea, Singapur y Tailandia. En la zona latinoamericana, Panamá, Chile y Perú tienen en marcha proyectos XBRL relativos, sobre todo, a supervisión de los bancos centrales y bolsa de valores.

Resulta claro entonces que la dimensión internacional de los datos interactivos en menos de una década es imparable y permite en la actualidad disponer de una masa crítica muy importante sobre desarrollos e informes XBRL que confirma una utilización inmediata y amplia de este nuevo estándar de transmisión digital de datos interactivos por parte del sector público, siendo en este punto más difícil detectar el grado de uso del sector privado que sin duda acompañará el futuro inmediato de XBRL.

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Fuente: Elaboración propia

7. XBRL, Open Data y transparencia

En materia macroeconómica y el Estado, como consolidador de las cuentas de la Nación, debe regirse por principios de transparencia, que le permitan con la información disponible tomar decisiones de políticas públicas y de regulación para los agentes. Con la finalidad de aminorar el efecto de las barreras identificadas, especialmente en lo que se refiere a las necesidades de comparabilidad y de utilidad de la información, han entrado en vigor diferentes iniciativas que están modificando el marco normativo y de gestión de todo tipo de entidades a través de la implementación de estándares como Basilea e IFRS, entre otros.

En la actualidad podemos encontrar múltiples iniciativas gubernamentales en relación a la puesta a disposición del ciudadano de información pública, bajo el paradigma Open Data. Estas iniciativas tienen carácter internacional, pudiendo resaltar data.gov y recovery.org —Estados Unidos de América—, data.gov.uk —Reino Unido—, Eurostat —Europa—, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Un buen ejemplo es la Unión Europea, que ha demandado que los datos de carácter financiero, económicos y legales sean puestos a disposición pública como Open Data, para fomentar la reutilización e integración con nuevos productos y servicios.

Conclusiones

Para evaluar el futuro de una iniciativa como es la implantación de un estándar de transmisión de datos económico-financieros y generales, es suficiente con evaluar la rápida integración que ha tenido entre las entidades supervisoras que lo han implantado como obligatorio en sus procesos de reporting. La decisión de utilizar XBRL como formato de intercambio de información financiera es ya una sólida realidad, con proyectos maduros en los cinco continentes, desde Japón a Estados Unidos de América, pasando por Holanda, Australia, India, Sudáfrica, España o Chile.

Ello demuestra que se trata de una realidad de amplísima implantación desde el punto de vista de la disponibilidad de informes XBRL a nivel mundial. Este aspecto ya demuestra que la utilización del estándar entre instituciones está muy avanzada y, por lo tanto, el futuro a medio y largo plazo pasará por el consumo de toda la información disponible, es decir, por la prolongación del uso de XBRL en el ámbito privado para dar transparencia y rapidez en la toma de decisiones corporativas y por la utilización desde el ámbito de las administraciones públicas para supervisar y dar mayor transparencia en favor de los ciudadanos.

En este último aspecto, si tomamos como referencia el caso de éxito del Registro Mercantil de España, con millones de cuentas anuales de empresas presentadas digitalmente en XBRL y disponibles en la web para su consumo por cualquier usuario interesado, podremos ver como ya han empezado las primeras utilizaciones de estos datos entre las empresas infomediarias que procesan de forma directa la información del balance, cuenta de pérdidas y ganancias, estado de cambios en el patrimonio y memoria de las empresas en formato XBRL, lo que conlleva un notable ahorro de costes y aumento de eficiencia en sus sistemas.

XBRL es la tecnología elegida por decenas de reguladores de todo el mundo, pero cada país y cada regulador han optado de forma individual cómo implementar sus proyectos XBRL. Debido a que las reglas de supervisión de cada país son diferentes, también lo son sus metodologías XBRL. De cualquier modo, podemos observar patrones muy marcados en algunos proyectos, como los proyectos a nivel de gobierno SBR —Standard Business Reporting— de Holanda o Australia, donde la iniciativa XBRL es liderada por el gobierno de forma centralizada y se utiliza en todos los organismos supervisores del país. También existen otros modelos, como el de los países europeos, donde cada regulador decide de forma independiente si utiliza, o no, XBRL para el intercambio de información financiera, aunque la realidad nos muestra que tanto a nivel nacional como supranacional, el uso de XBRL se va extendiendo cada año.

Independientemente del tipo de implementación XBRL que se realice, existe una constante común en todos los países que utilizan XBRL, y es que todos empezaron con proyectos de supervisión financiera donde se requerían los estados financieros en formato XBRL de forma progresiva, es decir, primero como un proyecto piloto con pocas entidades, con carácter voluntario, con los que poco a poco se fueron incluyendo todas las entidades supervisadas, ya fuera con la ayuda de los supervisores, proporcionando herramientas de conversión u otras facilidades, para conseguir el objetivo de que todas las entidades vigiladas reportaran sus estados financieros en formato XBRL.

El futuro del XBRL a medio plazo marcará otros usos de gran utilidad: utilización de los estados financieros para el análisis de riesgos financieros y la aceleración de las adjudicaciones de créditos bancarios, la utilización en el ámbito de los seguros, aprovechando la capacidad de estandarización y adaptación a nuevos entornos que ofrece este lenguaje; ampliaciones del uso de este potente lenguaje en las administraciones públicas para propósitos adicionales al análisis contable o financiero, pasando a tener usos generales que faciliten el procesamiento rápido y seguro de la información pública que facilite un mejor conocimiento a los ciudadanos.

En el largo plazo se puede vaticinar una continuidad de la implantación de XBRL hasta llegar a ser parte del entorno de producción y publicación de las mismas empresas, que podrán beneficiarse en sus sistemas de inteligencia de negocios del uso del nuevo formato de transmisión de información y en el caso de las administraciones públicas, una extensión de su uso para propósitos distintos a los meramente financieros.

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